Menú Portada
Tras su separación, compró e hipotecó su chalet para al poco tiempo liberarlo de cargas

Las andanzas bien “pagás” de Carballeda, presidente de la ONCE

Noviembre 14, 2007
pq__CARBALLEDA.jpg

Lo dicen en la ONCE, no nosotros. “Está ciego y fue el último en enterarse”, aseguran con cierta sorna. Por una vez seremos sutiles. El comentario se refiere a la separación matrimonial de Miguel Carballeda, presidente de la Organización de Ciegos Españoles (ONCE), de su mujer. Era una secreto a voces. Su chofer de toda la vida le traicionó. Y fíjense que con lo que gasta la ONCE en publicidad no ha podido evitar el sarcasmo entre sus vendedores. Carballeda era reelegido como presidente de la ONCE el pasado 14 de marzo. Entre sus méritos “destaca la apuesta de la Organización por la paridad, al constituir su máximo órgano de gobierno con mayor número de mujeres que hombres”. Palabra de su página web.

El chofer traidor

Miguel Carballeda abordaba así su segundo mandato de cuatro años, en este caso, “liderando un Consejo General compuesto por ocho mujeres y siete hombres, con lo que cumple su compromiso electoral”. Pues algunos vendedores de la ONCE aseguran que, donde las dan, las toman. Resulta que el presidente de la ONCE se ha separado de su señora esposa que, quizás embriagada de desamor, se decantó por el chofer.
El suplente, nos referimos al conductor del presidente de la ONCE, tiene ahora el encargo, entre otros, de reponer cupones en los puntos de venta donde escasean. Fundamentalmente en la sede de la calle Prim de Madrid. La misma calle donde en su día se ubicaba la DRISDE, el Departamento de Prensa del ministerio de Defensa. Que tome nota Carballeda porque, muy a su pesar, es investigado. Sobre todo por cómo ahogó las penas de su separación. Los rastros de sus pagos con la tarjeta VISA Oro, a costa de la ONCE, se cotizan a precio de oro. Gogos y Pigmalión.

A costa de la ONCE

Evidentemente, problemas económicos no tiene. Adquirió un chalet unifamiliar en una cotizada zona residencial de Madrid. Solicitó una hipoteca superior a 400.000 euros que canceló a los pocos días. Todo es cuestión de manejar bien las cuentas de una Organización que, con el beneplácito de todos los Gobiernos, recauda en nombre de una obra social miles de millones todos los años. De los fracasos empresariales de la ONCE informaremos en próximas ediciones.
Tan sólo un avance: ¿Cuánto dinero invierte en publicidad? ¿En qué medios? ¿Qué criterios establece para ello? Y es que el presidente electo de la ONCE quizás no sepa que los pecados se pagan y, aunque su separación le haya supuesto “un ojo de su cara”, no ha compensado el silencio de quienes le pueden poner en la picota. Un cupón, 1,5 euros. El rasca, 0,50 euros. Mientras los invidentes españoles se parten la cara vendiendo todos los días, su presidente de picos pardos. Y sus asesores engordando sus cuentas bancarias. Y como alguien dice, seguiremos informando, eso si sin volar con Iberia.