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Tras un accidente, reclamó hablar con el alcalde de Madrid

Las amistades peligrosas de Ruiz Gallardón: Inés Murueta Goyena Chavarri

Julio 19, 2009
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Aseguran los que le conocen que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, tiene la mano muy larga. Y muchas influencias, sobre todo en la Justicia, dada su condición de fiscal en excedencia. Quizás así se explique el caso que pasamos a relatarles. Todo sucedió hace cuatro años y los perjudicados siguen esperando una resolución judicial.

“Llamad a Alberto. Llamad a Ruiz Gallardón, es mi jefe”. Ella es Inés Murueta Goyena Chavarri, miembro de la Federación Española de Golf y colaboradora en el fracasado proyecto de Madrid 2012, en el que incluso trabajo en la redacción del dossier sobre deportes y sedes.

El caso es que, según consta en el atestado PM 3366/2005, el turismo que conducía la mencionada Inés colisiona, primero contra un vehículo, y posteriormente contra un autobús de la EMT de Madrid. Palabras textuales de los policías: “Personados en el lugar comprueban que se había producido una colisión por alcance entre el turismo 1249BTL y oro turismo, y que esté, debido al desplazamiento, alcanza a otro turismo… Que posteriormente la conductora del primer turismo abandona el lugar de los hechos colisionando por alcance con el autobús de la EMT, matrícula… Que el señor Santos Pérez estaba siendo atendido en el interior de una Samur y posteriormente trasladado a la Clínica de la Concepción de Madrid con la compañera que le acompaña… Que la Señora Murueta Goyena Chavarri  se encontraba deambulando por la acera echándose las manos a la cabeza… Que un grupo de personas que estaban en el lugar de los hechos señalan a la Señora Murueta Goyena como causante del accidente manifestando que estaba ebria y que se quería marchar del lugar”.

Quiero hablar con el Alcalde

Y a partir de ahí, lo relatado: “Apreciando en la señora Murueta síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, tales como fuerte olor a alcohol en el aliento, ojos enrojecidos, andar deambularte, conversación repetitiva e incoherente, manifestando que quería hablar con el Alcalde”. Sí, con Ruiz Gallardón.

En el atestado no se concreta si lo consiguió, pero sí que se negó a hacer la prueba de alcoholemia, era incapaz, y no se la pudo trasladar a un Hospital para hacerla la prueba sanguínea. En próximas ediciones les daremos más detalles, pero la pareja accidentada se casó poco después, él con un collarín y ella en silla de ruedas. Y, tras cuatro años, aún esperan una resolución judicial. La realidad siempre supera a la ficción. La larga mano de Alberto Ruiz Gallardón.