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Sectores críticos indican que el PP ha logrado introducir "topos" dentro de la formación para romper su unidad y desestabilizarlos

Las aguas turbulentas bajan ya por el partido de Ciudadanos de Albert Rivera

Abril 5, 2015

Todas las fortalezas de este partido tienen sus debilidades y una muy importante es Madrid donde el crecimiento rápido ha ido de la mano de la marca y no de la gestión interna del partido
Sus líderes, César Zafra y Miguel Gutiérrez son los auténticos demiurgos de una red clientelar que basa su éxito en una marca y un mensaje que ha calado en la población y que aprovechan su posición para imponer sus candidatos electorales en aquellos lugares donde se han impuesto por primarias coordinadores de agrupaciones y candidatos de los que se sospecha no se deben a su obediencia
¿Tendrá su líder, Albert Rivera, la inteligencia para reconocer a quién está en su partido por oficio y por renta y no por la constitución de una formación con implantación social?


El partido de Albert Rivera, Ciudadanos, es la marca electoral que el día 24 de Mayo dará un vuelco al panorama político español. Se puede decir que ha sido su postura antinacionalista la que le ha valido una posición en Cataluña y además le ha servido para darse a conocer en el resto de España. Los primeros pasos fuera de la Comunidad de Cataluña han sido titubeantes; sin el apoyo mediático y sin apenas dinero para hacer campaña ha logrado situar en las Europeas dos diputados al Parlamento de Estrasburgo, Javier Nart y Juan Carlos Girauta, dos personas con un discurso anclado en los medios, el primero conocido por sus programas de televisión y el segundo por sus artículos periodísticos.

Albert Rivera ha ido tejiendo una red social anti-secesionista que le ha granjeado la simpatía de la mayoría de los españoles, con un discurso fresco, nuevo; un discurso español pronunciado por un ciudadano de la Comunidad de Cataluña, ha conquistado la conciencia ciudadana. Rivera es un perfecto presentador de si mismo y de su programa, se basta a si mismo y tiene un talante mas humilde y directo. Dice las cosas con desparpajo y los medios audiovisuales han descubierto una veta para aumentar las audiencias, ahora que la política interesa a todos.

Rivera sabe muy bien lo que quiere

Ciudadanos ha supuesto un varapalo al socialismo andaluz convirtiéndose en llave de la gobernabilidad de Susana Diaz y además ha denunciado al PSOE solicitando la expulsión de los ex-presidentes, Griñán y Chaves, como condición para votar a favor del gobierno de la futura mamá andaluza. Albert sabe que de conseguir las testas de los dos políticos logrará situarse en una mejor posición política de cara al futuro nacional, legitimándose ante la opinión pública, como un partido que apuesta por una gestión política basada en la honradez y el control por parte de la opinión pública. Se ha dado tiempo para conseguir que el PSOE se eche para atrás y más allá de la retórica al uso, ponga a su casta ante los tribunales de justicia.

Por el camino Rivera ha dejado a UPD malherida, un partido que pudo ser y no fue por el descrédito de su lideresa, Rosa Díez, que ha preferido enrocarse en su castillo y ahora debe atrincherarse para protegerse de los suyos que huyen masivamente de su  partido.

La Tercera Vía se abre camino

Es ahora cuando Albert Rivera comienza a nutrir sus filas con “cuadros”, Manuel Conthe, Luis Garicano y otros muchos que terminarán aterrizando para crear una alternativa real al bipartidismo. Todas las fortalezas de Ciudadanos tienen sus debilidades y una muy importante es Madrid donde el crecimiento rápido y la necesidad de articular una candidatura política se ha impuesto a la construcción y a la gestión interna del partido.

A la sede de la calle Carranza se han aproximado poco a poco diferentes personas, una vez que se inauguró la sede corriendo el mes de Octubre de 2013. Tener una sede permitió su implantación en la comunidad. No fueron mas de 60 afiliados los que había a principios de 2014 y gracias al “boca-oreja” se fue ampliando la base para aumentar a mas de 300 antes de las Europeas, suficientes como para ser visibles en algunas mesas electorales.

El crecimiento era cuestión de tiempo, si bien es cierto que los oportunistas metían a sus amistades y el control del partido en Madrid comenzaba a depender de varios personajes, César Zafra, un funcionario del partido, Miguel Gutiérrez, ambos en la sombra política mientras otros comenzaban a medrar en las redes sociales y se posicionaban para representar la candidatura para la Comunidad, como Ignacio Aguado, Marta Marbán y otros que trabajaban en la sombra.

Ciudadanos ha llegado

Quedan días para las elecciones del 24 M y el desmesurado crecimiento, en número, de afiliados ha permitido ir disgregando a estos entre diferentes Agrupaciones locales: Alcalá de Henares, Alcorcón, Alcobendas, Las Rozas; poco a poco han surgido grupos que han nutrido sus filas y los afiliados han trabajado con ahínco y fervor, pagando sus cuotas religiosamente y saliendo a la calle a celebrar la buena nueva: Ciudadanos ha llegado”.

El trabajo de base está hecho resultado de la implicación de un amplio número de ciudadanos ilusionados con el proyecto. Asustados por la emergencia de líderes locales votados por las bases de las agrupaciones constituidas, la preocupación del aparato controlado por los que se anticiparon a todos los los movimientos, elevados a su posición por una exigua minoría y el control directo de un conjunto suficiente de votos cautivos, los nuevos líderes se hacen rodear de una nube de paracaidistas amigos y conocidos.

El poder de César Zafra y Miguel Gutiérrez

César Zafra y Miguel Gutiérrez, auténticos demiurgos de una red clientelar que basa su éxito en una marca y un mensaje que ha calado en la población, aprovechan su posición en Madrid para imponer o promover a sus candidatos electorales en aquellos lugares donde se han impuesto por primarias coordinadores de agrupaciones y candidatos de los que se sospecha no se deben a su obediencia. Los problemas surgen por doquier, unos dimiten, otros son cesados y descubren de casualidad que Carlos López Martín, la persona que se atribuía la coordinación de los jóvenes era un personaje que lanzaba mensajes xenófobos, puesto que fue auspiciado por Zafra que ahora niega lo que en su Twitter figura y que ha tenido el respaldo, además, del responsable de acción política Miguel Gutiérrez.

Entre abogados anda el juego, los que están porque por razones de corporativismo se colocan y los que no están aún porque es mejor un mal abogado que unas primarias limpias y justas, no vaya a ser que los electores tengan algo de razón con su democracia interna. 

Militancia ninguneada

Ciudadanos ha desarrollado una actividad desenfrenada basada en la pasividad de su coordinador que ha dejado hacer para hacer el, después, a su antojo una vez que el trabajo estaba realizado y componer la horma de su zapato político

Ciudadanos es sin duda un gran partido, una gran proyecto que despierta una gran esperanza, un partido transparente que lucha contra la corrupción en España pero en su proceso de formación alimenta desde dentro sus propios mecanismos de corrupción al imponer las candidaturas, al imponer candidatos electorales en abierto conflicto con los electores que participaron en procesos de primarias, y con abierto desprecio a una militancia emergente que no tiene por objetivo lucrarse por su actividad política.  Personas con un extraordinario currículo, que perderían renta si tuvieran la aspiración de ocupar plaza en ayuntamientos, o en asambleas territoriales. Los mejores ciudadanos de Ciudadanos se ven postergados o ninguneados por la ambición de personas de dudosa cualificación y aún de menor experiencia, investidos de la autoridad que dimana de su adulación a su respectiva cúpula. 

Los “topos” del PP según las voces críticas

Las voces críticas indican que en Ciudadanos no existe gestión política. Tanto que sectores críticos indican que el PP ha logrado introducir “topos” dentro de la formación para romper su unidad y desestabilizarlos: “En Ciudadanos no existe gestión política; se ha puesto el acento sobre el control del partido por encima de los afiliados y de las agrupaciones, por encima de las votaciones que se han producido, incentivando de este modo a quienes han entrado en política paraobtener la renta que les negó la ausencia de experiencia y mérito profesional. Es de esperar que estos oportunistas se presten a convertirse en llaves de coaliciones que traicionen el espíritu que ha representado y representa con su discurso franco y directo Albert Rivera.

Hay algo que va a doler en el alma, cuando se haga por completo evidente a los ciudadanos de a pie el tipo de personas que se han literalmente colado en las listas,  cuando puedan comprobar que los candidatos de la Comunidad no tienen ni la altura ni la capacidad política para representar a la ciudadanía que llevada por la esperanza entregará su voto a estos advenedizos. Se supone que Ignacio Aguado, un personaje de escaso tirón mediático se entrenará en la Asamblea, si no se lo meriendan antes los representantes bien entrenados del PSOE y del PP y su segundo César Zafra, cuyo mayor mérito es su aparente juventud, ha venido  trabajando a sueldo del partido sin haber ejercido jamás la abogacía salvo al interior de su familia.

Prueba de fuego el 24M para Albert Rivera

Por eso, muchos interrogantes surgen ya para la ciudadanía: ¿Van a imponerse estos personajes mediante su alianza táctica la que acabará con el predicamento del partido ignorando a la militancia, a las agrupaciones constituidas y por constituir, ignorando el discurso de las primarias, para imponer a personas de su entorno, dilapidando de este modo el capital político que representa que participen en la acción política ciudadanos que no desean convertirse en profesionales de la política?. ¿Tendrá su líder la inteligencia para reconocer a quien está por oficio y por renta, y no por la constitución de un partido con implantación social?. Tendremos la oportunidad de comprobarlo cuando sea demasiado tarde, cuando se haga evidente los numerosos candidatos que se han impuesto por su dedo, en numerosos ayuntamientos madrileños. Volveremos, me temo, a repetir el viejo mal. Hacer de la política un oficio de mediocres.

Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho