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A QUIÉN CORRESPONDA

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La verdadera crisis de Ryanair: huida de pilotos contratados como falsos Autónomos, con contratos de sociedades, como brokers y un “sino vuelas no cobras”

Octubre 3, 2017

Hablamos con el SEPLA (Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas), que presta sus servicios a los pilotos de Ryanair, luchan para conseguir un Convenio Colectivo que establezca unas relaciones laborales “normales y regularizadas” con la Compañía ya que, en el momento actual, es inexistente.

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Michael O’Leary ese personaje estrafalario, extravagante, excéntrico y chocante, consiguió desde los bien entrados años 90 reflotar los números encarnados de la compañía aérea Ryanair para convertirla en un estandarte del liderazgo de los vuelos de bajo coste. Las salidas de tono y la eterna controversia que siempre rodea al magnate irlandés resultaban, al principio, incluso graciosas. Sus declaraciones acerca de la posibilidad de poner películas pornográficas para sus pasajeros o de camas gratis y sexo oral para la clase ejecutiva, no dejan de ser comentarios fuera de lugar de un personaje que adopta el papel del bufón de la corte. Sin embargo, Michael O´Leary ha traspasado la línea que separa lo estrambótico de lo abusivo. Muchas de sus intervenciones públicas en las que barajaba posibilidades como cobrar más a los obesos, quitar los reposabrazos de los asientos, volar con un solo piloto o eliminar el derecho de huelga para el servicio fundamental, situaban al empresario como un déspota dictador de medidas que cercenaban muchos de los derechos de trabajadores y viajantes.

Ahora lo temido se ha confirmado. Ryanair ha entrado en plena crisis con una pérdida masiva de pilotos que han migrado a otras Compañías que ofrecen mejores condiciones. Por ello, los pilotos han enviado recientemente al Jefe de Operaciones de la Aerolínea, Michael Hickey, una carta en la que aseguran que ponen fin a la “buena voluntad” mostrada durante los últimos años alertando que “no queremos dañar la reputación de la Compañía y, por supuesto, que no queremos perjudicar a los pasajeros. Simplemente queremos que Ryanair sea un lugar agradable y feliz para trabajar, donde podamos hacer carrera a largo plazo. Sin embargo, la continua merma de las condiciones de los pilotos durante los últimos 10-15 años no solo debe acabar, sino que debe ser revertida”.

Puede que esta “buena voluntad” reinante en los últimos años entre empresa y empleados se deba a la satisfacción y el bienestar de pilotos y demás trabajadores con unas condiciones que cada año han mermado. O puede ser también que el principal motivo de las buenas intenciones en todo lo que rodea a Ryanair se deba a la actitud amenazante y rígida de su consejero delegado Michael O’Leary que hace que sus empleados adopten una postura sumisa desde la que toman todo tipo de precauciones para evitar posibles represalias al ser identificados como personal díscolo o disconforme. “Con Ryanair todo es presuntamente”, aseguran desde el entorno de la empresa. “La reacción de la Compañía a las declaraciones es violenta y se han producido demandas por declaraciones que hacen que tomes una serie de precauciones”.

Desde Extraconfidencial.com nos hemos puesto en contacto con el SEPLA (Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas), donde hemos podido conversar con su director de Relaciones Institucionales, Eduardo Cadenas. En primer lugar, sobre el éxodo de pilotos que se está produciendo desde Ryanair a otras compañías como Norwegian Airlines (que absorbería unos 190 pilotos de la Compañía irlandesa en este último año), apunta que se trata de una circunstancia del libre mercado. “Se está produciendo un transvase de pilotos de unas Compañías a otras. Pero es lo que ocurre en el libre mercado. Una compañía te ofrece unas condiciones y, si no estás a gusto con ellas, te vas a otra que te ofrece algo mejor”.

Un tema más de condiciones que de diferencia salarial

Por eso, respecto a la supuesta diferencia salarial del 23% que existe con otras compañías de bajo coste desde el SEPLA le restan importancia asegurando que “no se trata de una cuestión de nivel salarial”. De hecho Ryanair, en cuanto a las retribuciones de comandantes, está en el nivel de los salarios del mercado. Dicen que el enfado de los más de 4.000 pilotos de la plantilla de la compañía irlandesa radica en “una cuestión de condiciones laborales que están muy por debajo de lo que debería ser: te pueden cambiar tu centro de trabajo y mandarte a volar a otro sitio completamente distinto sin previo aviso; hay un montón de formas atípicas de empleo como falsos autónomos (ya que ningún piloto tiene un avión en propiedad), contratos de 0 horas, contratos a través de sociedades (en los que los pilotos son obligados a crear una sociedad anónima de tres pilotos que ni siquiera se conocen y luego la compañía contrata a esa sociedad anónima y la sociedad anónima a su vez contrata al piloto, con lo cual no existe relación laboral directa entre la empresa y el piloto), contratos a través de brokers (intermediarios), problemas de afiliación a la Seguridad Social, situaciones irregulares… una amalgama de problemas que se alejan de lo que nosotros entendemos que debería ser el contrato laboral de un piloto”.

La estructura salarial normal en una Compañía aérea se construye con un sueldo base sobre el que se incrementan cierto pluses relacionados con el número de horas realizadas a bordo de un avión que, como es obvio, depende del número de vuelos programados por la compañía. Ryanair puede establecer sueldos base de 1.500 euros, pero también juega, presuntamente, con sus contratos de 0 horas, “contratos atípicos según los que si no vuelas, no cobras. Tienes una relación laboral con una Compañía como si fueras un freelance. Es un tipo de contrato sin salario base y si lo tiene es muy pequeño. El problema es que estos contratos existen en España aunque el código laboral lo impida”. Sobre este aspecto el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Luxemburgo), se ha pronunciado recientemente sentenciando que la Legislación laboral que hay que aplicar en cada caso es la del país donde se realiza el servicio.

Por eso mismo parece que la propuesta de la empresa para resolver esta situación -primas de 12.000 euros para volar durante las vacaciones- no es suficiente. “Simplemente solucionan el problema a  aquellas personas cuya preocupación sea solamente salarial y que no les importe tener esas condiciones laborales malas, presuntamente de las peores del mercado, a cambio de una prima económica”.

El objetivo del apoyo que presta el SEPLA a los pilotos, a través de su cobertura legal, es que las buenas intenciones de la empresa se plasmen en un papel, en un Convenio Colectivo que establezca unas relaciones laborales “normales y regularizadas” con la compañía. En el momento actual, no existe ningún Convenio Colectivo. Las relaciones laborales se estructuran mediante un ERC “que dicen que es la representación de los pilotos pero no es una representación sindical, sino a nivel interno. Ryanair es el gran desconocido en la regulación laboral ya que existe cierto hermetismo en sus prácticas”.

La ruta del dorado

Parece que muchas compañías extranjeras están captando la fuga de pilotos de Aerolíneas como Ryanair. Los cantos de sirena parecen emitirse con más fuerza desde China continental (zona de China bajo la soberanía de la República Popular China), donde los Comandantes pueden llegar a cobrar 18.000 euros netos al mes.

Eduardo Cadenas vuelve a incidir en la idea del libre comercio y de la oferta y la demanda para justificar estos movimientos: “Tienes que estar dispuesto a irte a China, tienes que superar las pruebas de acceso que al suponer un cambio cultural es un proceso largo y farragoso, por Ley allí solo contratan comandantes por lo que tiene que ser alguien que ya tiene experiencia como comandante de línea ya que no contratan copilotos porque para ellos eso es promoción interna. Es cierto que hace unos años surgió mucho interés por el mercado chino cuando la crisis en las compañías españolas era galopante, pero las compañías de aquí se han ido asentando de nuevo y el interés por China ha ido decreciendo proporcionalmente. Ahora mismo no nos consta que haya un importante número de profesionales españoles en China, hay más en el Golfo pérsico o en Turquía, quizás por ser más próximas o por ser más cercanas culturalmente”.

Doinel Castro