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Los príncipes pertenecen a una importantísima y extensa familia de la nobleza belga poseedora de varios castillos en distintas provincias del país

La verdadera clave de la supuesta paternidad de don Juan Carlos: Pudo conocer a la madre de Ingrid, Liliane Sartiau, cuando esta trabajaba como gobernanta en casa de los príncipes de Merode

Enero 18, 2015

Fue en 1956 y él se encontraba en Bruselas hospedado en tan aristocrática mansión
Entonces, es cuando habría comenzado la relación entre el rey emérito español y la madre de Ingrid Sartiau que duraría 10 años y que concluiría en 1966, año del nacimiento de la supuesta hija


La aceptación a trámite por parte del Tribunal Supremo de la demanda de paternidad de la belga Ingrid Sartiau, que se pretende hija del rey don Juan Carlos, parece haber despertado la aparición de una oleada de potenciales hijos ilegítimos del rey emérito que recuerda muchos casos clásicos de pretensiones a momentos un tanto cogidas por los pelos. Y es que según el abogado de la joven belga, el catalán Jaume Pararols, ahora habría otro hijo de don Juan Carlos, también llamado Felipe (lo cual suena a disparate), que viviría en el recinto de Zarzuela donde se ocuparía de tareas de seguridad de las personas reales, y que es quien habría ratificado a Ingrid Sartiau su filiación real. Un testimonio con el que la interesada espera contar en este proceso que ahora se inicia, y al que parece que también se sumaría otro de un supuesto familiar de don Juan Carlos que sería una persona cercana a doña Sofía y que también habría ratificado a la joven belga su filiación dándole trato de sobrina.

En la distancia todo suena un poco a película, pues nadie que conozca de cerca a la familia de don Juan Carlos encontrará fácil creer que uno de sus parientes pueda haber procedido de forma semejante, amén de que es de tener en cuenta que el citado abogado parece gustar mucho de salir en los medios y afirma en su Facebook pertenecer a un bufete de abogados cuyo titular ya ha dicho no conocerle de nada. De hecho él fue quien en un principio también llevó el caso del gerundense Albert Solà, el otro pretendido hijo del rey emérito cuya demanda no ha sido admitida a trámite, quien al final prescindió de sus servicios por falta de confianza en su forma de hacer dejando el caso en manos del abogado Francesc Bueno. Por otra parte, los argumentos que hasta ahora se han esgrimido por parte de Jaume Pararols, según los cuales Ingrid sería el fruto de un encuentro de tres días entre su madre Liliane y don Juan Carlos en Marbella en algún momento de mediados de los años 60 y que Liliane supo de la identidad de don Juan Carlos porque se la desveló el conserje del hotel donde ambos se alojaron, parecen bastante pobres mientras no se aporten datos más concretos. 

Un hecho conocido por muy pocos

Una versión a todas luces simplista y que contradice las declaraciones de la propia Ingrid a la prensa francesa que apuntan a algo bastante más creíble y sin duda alguna más probable de ser cierta esta historia. Y es que la madre de Ingrid, Liliane Sartiau, habría conocido a don Juan Carlos en 1956 cuando ella trabajaba como gobernanta en casa de los príncipes de Merode y él se encontraba de paso en Bruselas hospedado en tan aristocrática mansión. Fue entonces cuando habría comenzado la relación entre ambos que duraría diez años y que concluiría en 1966, año del nacimiento de Ingrid. No se precisa sin embargo la identidad de los príncipes de Merode, una importantísima y extensa familia de la nobleza belga poseedora de varios castillos en distintas provincias del país.

En aquellos años algunos de los Merode vivían cómodamente en sus propios castillos, pero otros residían en grandes mansiones en Bruselas destacando entre ellos el príncipe Alexandre, que fue un gran personaje de la alta sociedad internacional del momento, que tiempo después llegaría a ser presidente del Comité Olímpico Internacional, que era primo lejano de la familia real española, y que dio mucho que hablar por su disipada vida amorosa. Otros como la princesa Philippine fueron frecuentes visitantes de España, donde mantuvieron relación con importantes familias de la nobleza española.

Ahora, todos quieren ser hijos del rey

Iremos viendo en que para todo esto, pues hace ya unos cuantos años también la francesa María José de la Ruelle, que afirmaba haber nacido en Argel, manifestó ante la prensa ser una hija de don Juan Carlos y de la princesa Maria Gabriela de Saboya. Una historia que tuvo muy escaso recorrido aunque hizo algo de ruido, y que al igual que estas que ahora menudean no son en absoluto comparables, como algunos pretenden hacer, con la historia de don Leandro de Borbón a quien de forma extra oficial siempre se dio un reconocimiento como hijo de Alfonso XIII en los círculos aristocráticos españoles. Todos los bien informados sabían de la existencia de don Leandro, a quien tanto el conde de Barcelona como su hermana la infanta doña Cristina, que así nos lo contó, recibieron en muy numerosas ocasiones a título privado.

Pero mientras todo esto se cuece en casa es muy posible que doña Sofía haya preferido marchar por unos días a Bucarest, donde estos días su primo el ya anciano rey Miguel de Rumania ha celebrado con un gran concierto especial el 25 aniversario del regreso de la familia real rumana a su país de origen, en el que en la actualidad mantiene un prestigio tan alto que hasta se considera una posible restauración de la monarquía. La ceremonia, que fue retransmitida por la televisión pública, tuvo lugar ayer domingo día 18 a las seis de la tarde en el ’Ateneul Roman de Bucarest en presencia de 750 invitados llegados de los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Suiza, Bélgica, Rusia, Holanda y España, que acompañaron a la princesa Margarita y su esposo el príncipe Radu, a las princesas Sofía y María (que llega para instalarse definitivamente en el país), al futuro heredero el príncipe Nicolás, y a algunos príncipes amigos de la familia real rumana como Laurent de Bélgica. No sería extraño que doña Sofía, que mantiene fuertes lazos de afecto con la familia real rumana a quienes ya ha visitado en Bucarest en el pasado, se encontrase entre los exclusivos invitados.

 
Ricardo Mateos