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BIOGRAFÍA INÉDITA DE ENCARNA SÁNCHEZ (II)
En la operación intervino el cerebro de la Operación Malaya, Juan Antonio Roca

La venta de “La Gaviota”, hoy propiedad de Antonio Banderas, se fraguó con Encarna Sánchez aún viva

Abril 9, 2008

De las presuntas irregularidades cometidas en torno a la adjudicación de la herencia de la fallecida periodista Encarna Sánchez dimos ofrecimos, sólo como ejemplo, la situación registral de la finca “La Garza”. Pero más polémico y llamativo, si cabe, es el caso del chalet sito en Marbella, más conocido por “La Gaviota” , hoy propiedad del actor Antonio Banderas, heredado por Juana Maria del Pilar Cebrián Morenilla, más conocida por Clara Suñer.
La historia de este inmueble cuando Encarna Sánchez, a través de su programa en la cadena COPE, brindó su apoyo explícito a Jesús Gil en las primeras elecciones municipales de Marbella que ganó en 1991 y le apoyó sin fisuras en su reelección de 1995. Encarna publicitaba las promociones inmobiliarias segovianas de Gil y Gil, Los Ángeles de San Rafael. En compensación, el ex edil también fallecido le facilitó los terrenos para que edificara La Gaviota. La adquisición de los terrenos de la Urbanización “Los Monteros”, donde asienta el lujoso chalet, fue realizada por la Sociedad Nemic Muss S.L., cuyo administrador único es Gerardo Cordero Feo y su nombre figura en la famosa agenda de Juan Antonio Roca, más conocido por ser el presunto cerebro de la Operación Malaya. Cordero Feo es socio de Pedro Bonilla Rodríguez, ambos accionistas de Gerbonsa y gestores de Encarna Sánchez.
 

¿Qué precio tuvo que pagar Encarna Sánchez por esos terrenos?

La popular locutora adquiere los terrenos mediante una permuta que le concede Planeamientos 2000 S.L., sociedad dependiente de La Gerencia de Urbanismo dirigida por Juan Antonio Roca. La negociación de Encarna con el representante municipal fue durísima, según comenta ella posteriormente a sus más allegados y lo deja escrito en su agenda personal. Roca le exige a Encarna a cambio de los terrenos, 15 millones de las antiguas pesetas en efectivo, un Jaguar –de color azul oscuro se le incautó posteriormente- el mismo con el que se presentó en la comunión de Paquirrín acompañada de su amiga íntima Conchita Bautista; además, la locutora entrega un chalet adosado de su propiedad en la urbanización Marbesa.
 
Planeamientos 2000 S.L. concede a Nemic Muss SL, cuya accionista mayoritaria era Encarna Sánchez, los terrenos y la “licencia “ para la construcción de “La Gaviota”, además de dos apartamentos y un local en Marbella, de los que ya hablaremos en otro momento, y que fueron heredados por la actriz del blanco y negro Clara Suñer.
 
El 20 de Febrero de 1995, Eduardo Buzón Iglesias, en representación de Nemic Muss S.L., solicitó licencia de obras para la construcción de una vivienda unifamiliar según proyecto que adjuntó a dicha solicitud. A los 15 días se optó el acuerdo de conceder la licencia, en el expediente nº 38/95 y el 7 de junio de 1995 se presenta el proyecto de ejecución que se aprobaría en la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento marbellí de 28 de junio de 1995; con fecha 6 de septiembre de 1995 se otorgó licencia de primera ocupación.
 
En el expediente administrativo consta el informe técnico que asevera que la parcela está calificada en parte unifamiliar y en parte de infraestructura de saneamiento, dónde está situada la depuradora de la Urbanización “Los Monteros” y que, con fecha 8 de octubre de 1993, se había aprobado un convenio con la propiedad Coto del Rio S.A. para modificar la calificación urbanística y recogerlo en el expediente de Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Marbella. Pero la historia que puede acabar con el derribo departe de “La Gaviota” es otra historia que detallaremos en futuras ediciones.
 
En la primavera de 1996, Encarna Sánchez ya agonizaba. Coincidiendo que Antonio Banderas estaba interesado en adquirir una propiedad en la Costa del Sol, el Ayuntamiento de Marbella, digamos mejor, Juan Antonio Roca, se pone en contacto para ofrecerle varias propiedades entre las que se encontraba la casa que la locutora de la COPE había adquirido.
 
La compra se realiza aproximadamente durante el verano de 1996 a escasos meses de la muerte de Encarna Sánchez. Al igual que ocurrió con el resto de sus propiedades, Clara Suñer, bien asesorada por Pedro Bonilla, debía acelerar la venta de los bienes heredados y convertirlos en efectivo, ante la posibilidad de la aparición de algunas últimas voluntades de la locutora o recurso judicial por parte de algún familiar.
 

Julio Fernández