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Un informe revela numerosas inexactitudes en los ingresos y cobros de la institución docente

La Universidad Politécnica de Madrid ocultó datos a la Cámara de Cuentas sobre sus operaciones financieras

Julio 27, 2011

Las entidades dependientes de la universidad recibieron en aquel ejercicio cerca de 1.700.000 euros

La Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) de la Universidad Politécnica no asegura la fiabilidad de sus cálculos


Los números no cuadran. Un informe de 2008 de la Cámara de Cuentas sobre la financiación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) revela graves irregularidades en las operaciones efectuadas por el centro docente. Entre otros asuntos, el estudio aclara, en su análisis de fiscalización, que el Centro de Cálculo de la entidad realizó un “erróneo sistema de contabilización” de los ingresos de los importes recaudados, lo que unido a la variabilidad en los datos aportados respecto a las matrículas de los alumnos, “no permite dar una cifra exacta” de los ingresos reales. Por otro lado, la documentación aportada por la UPM en lo que se refiere a sus retribuciones por contratos o de la procedente de sus fundaciones “no fue suficiente”. Asimismo, la Cámara de Cuentas establece en su estudio que “existe deuda sin reconocer en la contabilidad de la universidad” por anticipos y préstamos concedidos que se registraron inicialmente como ingresos sin tener en cuenta su carácter de reintegrable.

Con los datos aportados por la institución dirigida por el rector Javier Uceda Antolín, tampoco se pudo cuantificar el importe pendiente a 31 de diciembre de 2008. No obstante, con la información, al parecer sesgada, que aportó la UPM, la Cámara de Cuentas afirma que las entidades dependientes de la universidad recibieron en aquel ejercicio cerca de 1.700.000 euros. Entre ellas destacan la Fundación Agustín de Betancourt, destinada a promover la investigación científica y técnica, que fue dotada con 515.569 euros; la Fundación para el Fomento de la Innovación Industrial, que se llevó 422.292 euros; la Fundación General de la UPM (386.369), y la Fundación Marqués de Suanzes (114.876), creada para impulsar el desarrollo de la tecnología española.

El presupuesto de gastos de la Politécnica para 2008, aprobado por su Consejo Social y dividido en perfeccionamiento del profesorado de educación, enseñanzas universitarias, enseñanzas deportivas e investigación científica, alcanzó un total de algo más de 475.000 euros, casi un 8 por ciento más que el año anterior. Sólo en gastos de personal llegó a los 242.660 euros, y en gastos corrientes a los 44.105 euros. En el capítulo de inversiones, la UPM se dejó 125.255 euros, y en el de transferencias corrientes superó los 10.000, apartado este último que sufrió un importante incremento con respecto a 2007 debido al mayor importe de las becas. Según el informe, los gastos de personal constituyen el capítulo más importante del desembolso efectuado por el centro docente, con una subida de casi el 8 por ciento con respecto al año anterior debido al incremento de plazas, a la promoción y al aumento de las pagas extraordinarias, según los acuerdos firmados con los trabajadores. El 54 por ciento del total de obligaciones reconocidas del ejercicio corresponde a los gastos de personal, y las inversiones representan el 26 por ciento del gasto total; sólo estos dos capítulos liquidan el 80 por ciento del desembolso de la UPM.

Errores y deficiencias

En lo que se refiere a la gestión de las matrículas, la Cámara de Cuentas explica que “la falta de certeza sobre la fiabilidad de los datos” del sistema su gestión impide confirmar que éstos sean correctos. También aclara que los “errores y deficiencias en el funcionamiento del sistema informático” de gestión de la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) de la Universidad Politécnica no asegura la fiabilidad de sus cálculos. También atribuye numerosas inexactitudes en las operaciones de ingresos y cobros, y se queja de la escasa información que la OTT proporcionó sobre el registro de sus negocios, lo que dificultó en demasía el análisis de las cuentas. En el desarrollo de la fiscalización, la Cámara de Cuentas detectó importantes deficiencias en los mecanismos de la universidad para el control de sus operaciones, sobre todo en los sistemas informáticos de gestión de matrículas de alumnos y en el de proyectos de investigación.


Según la Cámara de Cuentas, los trámites efectuados por la OTT sobre los ingresos y gastos de la Politécnica correspondientes a contratos y convenios de investigación no estuvieron sometidos al control general de la universidad, sino que fueron únicamente gestionados por la propia OTT, y fueron insuficientes para asegurar la correcta imputación de los movimientos.