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Exige acabar con las diferencias salariales entre las Administraciones Públicas

La Unión Sindical Obrera denuncia que la desigualdad en los sueldos entre funcionarios puede llegar a superar los 1.400 euros

Diciembre 1, 2011

El número de empleados públicos en 2011 asciende ya a 2.680.219

Las diferencias en los sueldos entre comunidades autónomas, son más que significativas, así los titulados superiores en Cataluña cobran una media de 46.505 euros, mientras que en Cantabria sólo llega a los 25.451 euros

La Andalucía de José Antonio Griñán es la que paga más por los administrativos, con 28.900 euros


Los empleados públicos han puesto el grito en el cielo a través de la Unión Sindical Obrera (USO) en lo que se refiere a diferencias salariales entre Administraciones del Estado. Un informe hecho público recientemente por esta agrupación sindical y al que ha tenido acceso extraconfidencial.com establece que entre las retribuciones que perciben los empleados públicos auxiliares destinados en diferentes administraciones públicas existe una diferencia mensual de más de 885 euros, mientras que en otros grupos llega a superar los 1.400. El estudio, confeccionado con datos propios de la USO, Ministerio de Política Territorial, Instituto Nacional de Estadística y Ministerio de Trabajo e Inmigración informa asimismo de que el número de empleados públicos en 2011 asciende a 2.680.219.

Así las cosas, la USO denuncia sin ambages el “desmadre” retributivo que existe en la actualidad en el conjunto de las administraciones públicas, lo que supone un auténtico

“caos” que, con el paso de los años, ha derivado en un incremento salarial descompensado entre administraciones. La organización sindical también aclara que hace años que reclama la homologación retributiva, sin haber recibido respuestas concretas por parte de las propias administraciones ni del Gobierno.

Según la USO, los procesos de transferencias han modificado de forma sustancial el panorama retributivo de los empleados públicos en los últimos años y los sindicatos, en su opinión, no pueden ser ajenos a este grave problema. “No es lógico ni aceptable que por el mismo trabajo se perciba diferente retribución, dependiendo de la administración en la que se trabaje”, aclara el informe.

Por otro lado, el estudio subraya las grandes diferencias que se producen entre el personal laboral y el funcionario estatutario, pero en ambos sentidos. En algunos destinos los laborales cobran más dinero que los funcionarios y en otros ocurre lo contrario, por lo que se origina una gran desorganización y desconcierto a la que, en opinión de la USO, “hay que hacer frente de forma inmediata”.

En las distintas propuestas que la agrupación sindical ha hecho a la propia administración y a los distintos grupos parlamentarios, siempre ha puesto en valor la necesidad de crear un grupo de trabajo que lleve a cabo las propuestas oportunas que desemboquen en la homologación real. “A fecha de hoy, seguimos esperando una respuesta sobre este asunto tan importante”, dicen desde el sindicato.

Asimismo, el informe denuncia que el aumento porcentual anual, al existir tantas diferencias entre las retribuciones complementarias, ha provocado una distorsión entre los diferentes salarios de los empleados públicos, lo que está provocando que en algunas administraciones públicas, debido a la galopante crisis económica, no haya liquidez para afrontar los pagos.

Una nueva ley que arregle el descontrol

Desde la USO exigen el reconocimiento por parte de todas las administraciones que existe en la actualidad “un descontrol retributivo que debe ser armonizado”, y es indispensable “arreglar el desarrollo estatutario mediante una nueva ley” que estabilice el sistema e impida que esta situación caótica se perpetúe.

Asimismo, el sindicato pide la creación de una nueva agrupación gestionada por la Administración General del Estado (AGE) que integre a todos los empleados públicos de la Administración Local. En su opinión, la AGE debería asumir las competencias de la oferta pública de empleo, la gestión del personal y el pago de nóminas, en colaboración con las administraciones locales. Por otro lado, la USO demanda la eliminación de los complementos especiales para que los empleados públicos que hayan ocupado cargos como el de director general no los disfruten durante resto de su vida laboral.

Las diferencias en los sueldos entre comunidades autónomas, según el estudio, son significativas. En concreto, en el grupo de titulados superiores, la media anual en Cataluña es de 46.505 euros, mientras que en Cantabria sólo llega a los 25.451. En el apartado de titulados medios, la comunidad de Castilla y León encabeza el ranking con 37.395, cuando en Andalucía apenas superan los 21.000. Por el contrario, la autonomía que preside José Antonio Griñán se coloca primera en la categoría de administrativos, con 28.900 euros, mientras que la Comunidad Valenciana se queda en 16.300. En el grupo de auxiliares también es Andalucía la que lidera, con 25.703 euros, y La Rioja se pone a la cola con 13.300; y entre los ordenanzas y subalternos Aragón es la primera comunidad, con 24.138 euros, y Cataluña la última, con 11.687.

Precisamente, con motivo de las cuentas de las comunidades autónomas que se han conocido hace pocas fechas y que colocan a diez autonomías en superávit en el tercer trimestre del año (País Vasco, Castilla y León, Andalucía, Cantabria, Baleares, Aragón, Galicia, La Rioja, Canarias, Madrid y Navarra), según el Ministerio de Economía que dirige Elena Salgado, también se ha sabido que uno de los motivos de esta mejoría ha sido el recorte en el número de altos cargos, como el llevado a cabo por José Ramón Bauzá (PP) en Baleares, que ha reducido de 14 a seis las consejerías y de 71 a 31 las direcciones generales, además de eliminar un total de 92 empresas públicas.

Por su parte, María Dolores de Cospedal (PP) también ha despedido a 93 altos cargos desde que se hiciera con las riendas de Castilla-La Mancha tras ganar las elecciones autonómicas del pasado 22 de mayo, pero su comunidad no está entre las que presentan sus cuentas más saneadas.

Daniel Leguina