Menú Portada

La UEFA da la espalda a Villar por su pertenencia a la vieja guardia de “Blatter y compañía”, algo que no le impedirá ser reelegido como presidente de la Real Federación Española de Fútbol

Septiembre 8, 2016
villar

Ángel María Villar ha visto lastrado su ascenso a la cúspide del fútbol europeo. Aunque no ha sido de forma súbita, ya que el ex futbolista vasco venía rumiando la decisión de retirarse de la carrera electoral por la presidencia de la UEFA desde hace semanas. Consciente de su evidente falta de apoyos entre las principales federaciones del viejo continente, Villar renunció incluso a hacer una campaña potente. Sabía que lo que le ha valido en España durante 28 años no le iba a servir en Europa.

Los peores augurios se confirmaron el pasado 9 de julio cuando el Comité Ejecutivo de la UEFA desechó la posibilidad de convertir a Villar en el candidato oficialista. Este revés si pilló por sorpresa al veterano mandatario, que pensaba que su interinidad al frente de la organización por el castigo a Platini le garantizaba ser el favorito del poder. Los comentarios que le habían llegado habían sido muy positivos pero sí algo ha quedado claro a lo largo de los años es que en el seno de la FIFA no hay amigos y sí un alto porcentaje de traiciones. Así, los apoyos que le sobran en nuestro país le faltan en Europa.

Villar ha intentado revestir su retirada de sacrificio en pos del fútbol español: “Son abundantes las voces de los representantes del fútbol español que me han hecho sentir y me han solicitado que continúe trabajando por el fútbol de mi país presentando en los próximos meses nuevamente mi candidatura a Presidente de la RFEF”. Su comunicado se aleja bastante de la realidad.

Pertenencia a la vieja guardia

Villar siempre ha preferido mantenerse al margen de todos los escándalos que han devorado a la FIFA. Su tibieza, convertida en un aclaratorio silencio, ha terminado confirmando lo que muchos han venido insinuando en los últimos tiempos: es un miembro destacado de la vieja guardia. Su relación con Joseph Blatter ha fluctuado entre la admiración y el respeto, ese que se tienen dos hombres que han sabido aferrarse a dos importantes cargos casi de manera vitalicia. Que Villar es (era) uno de los protegidos de Blatter es casi una obviedad.

Sus demás amistades tampoco han beneficiado en nada al presidente de la Federación Española. Su estrecha relación con el finado Julio Grondona, por ejemplo. O sus lazos familiares: la polémica en la que se vio envuelta su hijo Gorka Villar (fue acusado de extorsionar a varios clubes uruguayos) hizo pensar a muchos que la corrupción se lleva en la sangre. O, simplemente, sus pleitos legales en nuestro país: tiene dos querellas, una admitida por retrasar el calendario de las elecciones a la presidente de la Federación nacional y otra pendiente por presunto trato de favor al Recreativo y al Marino. Todo ello le ha hecho caerse en plena subida al poder europeo pero no le ha afectado en su posición en el fútbol patrio.

En España sí tiene muchos apoyos

Lo de Ángel María Villar en España es una suerte de ‘expediente X’. Bajo un halo de patente oscurantismo, el vizcaíno se ha mantenido en el poder de la Federación Española de Fútbol 28 años. Y lo cierto es que apoyos nunca le han faltado. La inmensa mayoría de dirigentes, entrenadores y futbolistas tienen (al menos de cara a la galería) una grandísima opinión sobre su mandato. El caso más paradigmático es el de Javier Clemente, acérrimo defensor del mandatario hasta unos límites que en ocasiones sobrepasan a la razón.

En un reportaje emitido por ‘La Sexta’ (y que al parecer estuvo en la nevera durante meses por presiones provenientes de la misma Federación) se dibuja a un hombre inteligente, astuto y que sabe perfectamente manejar los tiempos y, sobre todo, el silencio. Sus intervenciones en público son mínimas y nunca dejan grandes titulares. Incluso en plena guerra con la Liga de Fútbol Profesional y con el Consejo Superior de Deportes, Villar se guarda mucho de soltar cualquier frase que le pueda perjudicar.

Con este panorama, no es descabellado pensar que Villar saldrá reelegido en las próximas elecciones a la Federación y aumentará sus ya impresionantes guarismos: 32 años al frente del máximo organismo de fútbol internacional. Sus rivales son Jorge Pérez (ex secretario de la propia Federación) y Miguel Ángel Galán (un neófito que saltó a la primera plana mediática por el ‘caso Zidane’). Si bien es cierto que el primero de ellos sí cuenta con opciones, el segundo -con más ganas que sustentos firmes- no parece poder hacer frente a un veterano de guerra como Villar.

Lo que no está claro, por el momento, es la fecha definitiva de las elecciones. Se preveían para el 20 de diciembre pero el nuevo Consejo Superior de Deportes ha vuelto a denegar la propuesta de reglamento de la Federación, por tercera vez consecutiva.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99