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Un millón de euros

La tristeza de Isabel Pantoja

Diciembre 13, 2010

Isabel está algo cansada. De hecho, no descarta conceder su primera gran entrevista en televisión para aclarar todo cuanto ha ocurrido en su vida. Algo que ocurriría próximamente y en horario de máxima audiencia. Sería una buena manera de quitarse la careta ante su público y explicar, de una vez por todas, cuáles han sido los errores más patéticos de su trayectoria personal

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Los maldicientes aseguran que la tristeza de Isabel Pantoja tiene nombre propio: José Luis Moreno. Otros, advierten que la tonadillera enjugar sus lágrimas porque advierte cercana la fecha en la que tendrá que rendir cuentas con la justicia por un presunto delito de blanqueo de capitales. Isabel anda llorosa y descangallá. Su mirada ya no es la misma, a pesar de que hay quien se empeña en explicar públicamente que está en perfectas condiciones. Algo le pasa a la cantante. De hecho, recientemente suspendió todos los conciertos que tenía previsto ofrecer en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Por cada gala, la andaluza se habría embolsado cerca de setenta mil euros. Una nada desdeñable cantidad que le vendría muy bien en caso de tener verdaderos problemas con la justicia. Hay quien ya ha comentado que su desplante se debe a un problema contractual con la empresa contratante. No le pagan, o tal parece. Algo raro, pues Moreno es uno de los empresarios más importantes de todos los tiempos. Habrá que esperar. De momento, desde la oficina del celebérrimo financiero desmienten encolerizados cualquier extremo que tenga que ver con la morosidad: “No estamos en números rojos”, responden airados cuando se les pregunta. Es lógico, entonces, ahondar en el mal momento que está atravesando la cantante a nivel personal. Son muchos los embistes que ha recibido en los últimos tiempos.
Me cuentan que niña Isabel está algo cansada. De hecho, no descarta conceder su primera gran entrevista en televisión para aclarar todo cuanto ha ocurrido en su vida. Algo que ocurriría próximamente y en horario de máxima audiencia. Sería una buena manera de quitarse la careta ante su público y explicar, de una vez por todas, cuáles han sido los errores más patéticos de su trayectoria personal y profesional. Sin embargo, el casi millón de euros que su representante exige para su primera comparecencia, está convirtiendo a la artista en uno de los temas más recurrentes en los despachos de las principales televisiones comerciales de nuestro país. Hagan sus apuestas.