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La familia real búlgara, en la picota gracias a Iñaki Urdangarín

La tradición de los chantajes reales

Febrero 11, 2013
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En 1886 la reina María Cristina, por entonces regente en nombre de su hijo Alfonso XIII, tuvo que hacer frente al chantaje contra ella de la antigua amante de su esposo Alfonso XII, la cantante Elena Sanz, a quien finalmente se avino a pagar medio millón de francos franceses para evitar la salida a la luz de 110 documentos que probaban la existencia de dos hijos extramatrimoniales del difunto rey. También en fechas posteriores, tanto la propia María Cristina como Alfonso XIII tuvieron que encarar otros intentos de chantaje, en esos casos desde Francia, para evitar que ciertos personajes sin escrúpulos que habían entrado en posesión de documentos comprometedores para el prestigio de la familia real, sacasen a la luz cartas y otros papeles procedentes tanto de la torpe reina Isabel II como del desatalentado infante don Antonio.

Sin embargo, en aquellos tiempos esas cuestiones espinosas se resolvían por vía diplomática, o a través de testaferros, y con el apoyo de los gobiernos de turno y en un absoluto secretismo, aunque la corona siempre terminó pagando. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero son muchos quienes en la actualidad hablan de un chantaje encubierto de Diego Torres a la corona, en tiempos en los que la familia real se encuentra un tanto abandonada a su propia suerte a causa de los desatinos fruto de lo que ahora todos califican de “malas bodas” de los hijos de los reyes (qué pronto olvidamos los deseos de “bodas por amor” expresados a voces desde tantos ámbitos hace tan solo unos años).

La familia real búlgara en la picota

Todos los frentes están abiertos, sin hablar del cerco a doña Cristina, y ahora también salta a la palestra el nombre del príncipe Kiril de Bulgaria a través de quién, según ciertos rumores, la duquesa de Palma y su esposo habrían intentado adquirir una propiedad en Mallorca valorada en 20 millones de euros en un intento de “canalizar dinero procedente de operaciones opacas”, aunque finalmente se habrían echado atrás en su idea. De haber sido así (los rumores siempre parecen tomar carta de naturaleza), nada más natural que entender que los duques de Palma hubiesen recurrido a ese gran amigo de siempre para buscar una propiedad de su gusto. Se habla de una compañía ubicada en Suiza y denominada Bluediamond, que estaría “presuntamente” administrada por el príncipe búlgaro, quien a través de su ex esposa la mallorquina Rosario Nadal y Puigdorfila conoce a la perfección la Isla balear. ¿Pero, de ser cierto, significaría eso una mala actuación por parte de Kiril de Bulgaria cuya imagen pública podría quedar dañada a pesar de ser un mero gestor inmobiliario? Hasta el momento ningún escándalo ha salpicado a la familia real de Bulgaria, y el prestigio del rey Simeón es muy alto tanto en España como en Europa.

Entre tanto, el pasado 1 de febrero la hermana de Kiril, la princesa Kalina, mantuvo un encuentro con el presidente búlgaro, señor Boiko Borissov, para manifestarle en persona su deseo de obtener la nacionalidad búlgara. Al parecer la intención de la princesa, de 41 años, es poder entrar a formar parte del equipo olímpico búlgaro de equitación para participar en los próximo Juegos Olímpicos como miembro del equipo de su país. Kalina de Bulgaria, esposa del conocido explorador Kitin Muñoz, es madre de un único hijo que recibió el singular nombre de Simeón Hassan III y que, siendo la primera persona de la familia real búlgara que nace en territorio búlgaro, recibió de su abuelo el título de príncipe de Bulgaria con el tratamiento de Alteza Real.  

Mucho más tranquila vive la princesa heredera Victoria de Suecia, que acaba de entregar el premio “Gay del año” al autor de una conmovedora novela sobre los duros estragos del SIDA, en una alegre ceremonia en la que la princesa subió a la tarima a los sones del famoso “Dancing Queen” del grupo Abba. Y en Madrid el duque de Aliaga, segundo hijo varón de Cayetana de Alba, acaba de solicitar la sucesión en siete de las dignidades nobiliarias de su madre. Títulos que, al igual que el que ya ostenta, proceden del gran legado de la importante casa de Híjar y que Cayetana heredó de la familia de su madre. Entre ellos el histórico ducado de Híjar, y los condados de Aranda y Palma del Río, los tres con Grandeza de España, a los que se suman los condados de Guimerá y de Ribadeo, y los marquesados de Orani y Almenara. Menos títulos para la famosa duquesa, pero siete mercedes más para su hijo Alfonso que desde los cuatro años ostenta el ducado de Aliaga con su Grandeza de España.

Ricardo Mateos