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Doña Letizia tampoco le acompañó al funeral que el pasado miércoles se ofició en Madrid por el trágicamente fallecido marqués de Tavara

La soledad del príncipe de Asturias: asistió solo al apadrinamiento de la primogénita de su primo el príncipe Carlos Felipe de Orleans en Évora

Octubre 28, 2012

Don Felipe y doña Letizia si acudieron juntos este sábado en la visita a Bueño, pueblo ejemplar de Asturias en 2012

No es nada habitual ver al heredero de la corona en estos actos, como tampoco lo es el presentarse como lo hizo, de forma inesperada

Mientras, en Suecia, se ha oficializado el compromiso de la princesa Magdalena con Christopher O’Neill, un cachorro de la Banca y del mundo de las grandes finanzas

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Tras el matrimonio de la princesa heredera Victoria de Suecia con su entrenador personal Daniel Westling, la corte sueca nos presenta ahora el compromiso de la admirada princesa Magdalena con Christopher O’Neill, un cachorro de la Banca y del mundo de las grandes finanzas de Wall Street, que parece dar de nuevo carta de naturaleza a ese proceso de deslavamiento continuo de la realeza europea y de las sangres históricas. Fueron muchos los que en años pretéritos pusieron sus ojos en la atractiva Magdalena de Suecia como posible futura esposa del príncipe de Asturias, pues hasta uno de los primos de don Felipe nos contaba como un día le dijo “¿Y por qué no vas a por la sueca?”, aunque aquellos eran los años buenos de su relación con Eva Sannum.

Magdalena
y Chris se casarán en el verano de 2013, pero en algunos foros ya se teme la presencia de la madre del novio, la glamurosa alemana Eva O’Neill, en quien muchos ven a una “social climber”; es decir, a una trepadora, pues ya lleva tres matrimonios a sus espaldas amén de un polémico romance con el príncipe de Gales cuando hacia 1986 el matrimonio de éste con Lady Di ya estaba completamente roto. Se dice, incluso, que Eva llegó a robarle un novio de la enamoradiza Elizabeth Taylor;que ella y el príncipe Charles habrían sido pillados “in fraganti” por la propia princesa Diana en los vestuarios del Guard’s Polo Club, en Windsor, teniendo que salir ella por la ventana del lugar… y que ciertas personas del entorno de Charles le habrían animado a continuar con ese romance para evitar la entrada de Camilla Parker-Bowles en la familia real británica.

Un yerno de ensueño
Su primer marido fue Wolfgang Schoeller, por entonces cónsul honorario en Indonesia, pasando después a segundas nupcias con un magnate de la industria del cemento y, finalmente, a terceras con Paul O’Neill, padre de Christopher. Toda una aventurada apuesta para el rey Carlos Gustavo de Suecia que una vez más ha visto frustrado su deseo de casar a sus hijos en la mayor ortodoxia regia, aunque su esposa, la reina Silvia, ya ha calificado al novio de “yerno de ensueño”. El matrimonio ya ha sido aprobado por el parlamento, Magdalena conservará su título, sus ducados de Hälsingland y Gästrikland, su lista civil y no solicitará la nacionalidad norteamericana aunque tras su boda ambos fijarán su residencia en Nueva York. Chris, por su parte, conservará su confesión católica a pesar de casarse con una princesa luterana, no solicitará la nacionalidad sueca y en el momento de la boda se decidirá qué título o títulos le serán reconocidos.

Visita solitaria de Don Felipe a Évora
Y mientras en Suecia suenan campanas de boda, en España ha sorprendido mucho que el pasado día 21, y tras su fugaz presencia en la boda real de Luxemburgo, el príncipe de Asturias se trasladara en solitario a la ciudad portuguesa de Évora para oficiar allí de padrino, en compañía de la princesa Dora de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, en el bautizo de la primogénita de su primo el príncipe Carlos Felipe de Orleans y de su esposa la portuguesa duquesa de Cadaval. Una ceremonia sobria en la capilla del palacio de los Cadaval a la asistieron únicamente 30 invitados, y algo poco frecuente en don Felipe, que tiene otros ahijados a cuyos bautizos no ha asistido y que no parece cultivar mucho sus parentescos principescos que, por otra parte, no parecen interesar mucho a doña Letizia que prefirió quedarse en Madrid con sus hijas.
Además, el que el príncipe de Asturias haya accedido al padrinazgo de una hija del príncipe Carlos Felipe, que lleva con gala el título de duque de Anjou, que en su momento le confirió su tío el conde de París, ha debido de suponer un agravio para su otro primo, Luis de Alfonso de Borbón, que -como pretendiente a la jefatura de la casa real de Francia-, lleva ese mismo título. No es nada habitual ver a don Felipe en estos actos, como tampoco lo es el presentarse como lo hizo, de forma inesperada y también en solitario, en el funeral que el pasado miércoles se ofició en Madrid por el trágicamente fallecido marqués de Tavara, hijo del duque del Infantado, donde se vio obligado a coincidir con Luis Alfonso de Borbón y con el “todo Madrid” aristocrático.
En cualquier caso estas presencias de don Felipe son muy bienvenidas tanto entre las familias reales ya largamente destronadas como en el entorno aristocrático, y sin duda trabajan inteligentemente a favor de una mejor relación de la familia real española con ambos mundos, desde los cuales hace ya muchos años que se lanzan gruesas críticas a don Juan Carlos por el abandono en el que ambos colectivos se sienten por parte de la corona española.
Ricardo Mateos