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¿Reconciliación sincera?

La soledad de Júnior el día de la boda de su hija

Mayo 3, 2011

Aún así, llama poderosamente la atención la actitud fría y distante que existió entre Júnior y sus hijos durante la celebración del casamiento de Morales y Guerra. Quienes estuvieron allí resaltan el desapego tan visible de los vástagos para con su padre.

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La tormenta ha dado pasado a una calma que parece sincera. La reciente boda de Carmen Morales y Luis Guerra consiguió reunir en Ibiza a todos los miembros de la familia, tras una época de distanciamiento debido a las diferencias existentes en la repartición de la herencia de la fallecida Rocío Durcal. Se borraron de sus listas de los afectos. Dicen que la intervención de Shaila, la única que mantuvo el contacto con su padre durante la batalla, resultó muy importante en la ansiada reconciliación. La cantante, que próximamente presentará su nuevo trabajo discográfico, medió y sanó. Ahora, pasado el tiempo, las aguas empiezan a bajar tranquilas. Tanto que padre e hijos han decidido no hablar más sobre las diferencias que les enfrentaron. Me cuentan que fue la única condición impuesta por Carmencita para que las cosas volvieran a ser como antes.
Aún así, llama poderosamente la atención la actitud fría y distante que existió entre Júnior y sus hijos durante la celebración del casamiento de Morales y Guerra. Quienes estuvieron allí resaltan el desapego tan visible de los vástagos para con su padre. Es cierto que todos estuvieron hospedados en el fabuloso Hotel Aguas de Ibiza (Santa Eulalia), que dirige con ahínco y profesionalidad intachable un Derek que se esfuerza por y para la hostelería, pero no parecía haber demasiada complicidad entre ellos. Se saludaron e intentaron aparentar normalidad, pero la tensión era realmente evidente. De hecho, apenas charlotearon y compartieron confidencias. Insisten en que Júnior apenas se relacionó con Antonio y Carmen, pues estuvo acompañado de su hermano y Fedra Llorente, dos de sus mayores apoyos a pesar de los pesares.
Renglón aparte merece el desembolso económico que la pareja realizó en tan importante día. No hubo regalos porque los novios así lo decidieron y la fiesta se alargó hasta altas horas. A pesar de que no quiso posar ante los medios de comunicación, aseguran que Shaila fue la más divertida de la velada. Escamó su desplante a la prensa y la petición que hizo a su padre para que no atendiera a los medios. Raro, incluso insultante, viniendo de alguien con su encanto y personalidad. Se preguntan qué le ocurrió a la casi mexicana para comportarse de forma tan hilarante. Ay.