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INFORME DE FISCALIZACIÓN DEL TRIBUNAL VASCO DE CUENTAS PÚBLICAS (Y III)
El valor asegurado de la colección de obras de arte es inferior al valor de adquisición

La Sociedad Tenedora del Museo Guggenheim no sometió sus cuentas a auditoria financiera entre 1999 y 2005

Mayo 1, 2008

“De acuerdo con la legislación actual no forma parte, ni se le aplican, los controles propios de la administración institucional del Gobierno Vasco, ni de la Diputación Foral de Bizkaia”
 
“El Consejo de Administración debería aprobar, expresa y formalmente, tanto las condiciones del contrato como la de la licitación”


A lo largo de esta semana hemos informado de las conclusiones más llamativas del Informe “Museo Guggenheim Bilbao: Análisis de la legalidad de las adquisiciones de las obras de arte desde enero de 1999 hasta diciembre de 2005 y fiscalización de la actividad de la Fundación Guggenheim 2005” redactado por el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP). Por parte de la sociedad Tenedora, que adquirió 21 obras de arte por un precio de 29,8 millones de euros entre 1999 y 2005, supusieron unas pérdidas en 2002 y 2003 de 2,2 millones de euros; la moneda extranjera se adquirió en fechas “significativamente” anteriores a la compra de la obra a cuyo pago se destina; el inmovilizado por compras de arte se incrementó incorrectamente por importe de 2,1 millones de euros y las diferencias de cambio por operaciones en divisas incorrectamente registradas se elevaron a los 3.802.000 euros.
Por su parte, siempre según el Tribunal, la Fundación Guggenheim al tiempo que solicitó la devolución de 6,2 millones de euros de los ingresos indebidos por IVA entre 1997 y 2004, no respetó los principios de publicidad y concurrencia en la adjudicación de bienes y servicios y gestiona el Museo sin ser propietaria del edificio ni de la Colección Permanente.
No todo queda ahí. Gracias al mencionado Informe del TVCP ahora sabemos que, por ejemplo, durante el periodo fiscalizado, 1999 a 2005, “la Tenedora no ha sometido sus cuentas a auditoría financiera”. Además, insiste el Tribunal Vasco, a pesar de ser una sociedad íntegramente pública, “de acuerdo con la legislación actual no forma parte, ni se le aplican, los controles propios de la administración institucional del Gobierno Vasco, ni de la Diputación Foral de Bizkaia”. Y el TVCP recomienda: “Con el fin de establecer un control económico-financiero adecuado, la sociedad debería someterse anualmente a auditoría financiera”. Pues ni caso a la recomendación.
Y por último dos perlas más:
“El valor asegurado de la colección de obras de arte a 31 de diciembre de 2005 es inferior al valor de adquisición de las obras”
 
“En los expedientes de contratación de los servicios de transporte y almacenamiento de siete esculturas, así como su posterior instalación, el Consejo de Administración de la Tenedora no ha participado en el procedimiento licitatorio hasta la aplicación de los contratos, validándose en ese momento el proceso anterior”
 
Recomendación del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, la lógica: “El Consejo de Administración debería aprobar, expresa y formalmente, tanto las condiciones del contrato como la de la licitación”. Ya sabemos que el mundo del arte es un negocio, pero hasta estos extremos, impensable.