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LAS CUENTAS DE LAS DIPUTACIONES (I)
Auditoría de la Cámara de Cuentas de Andalucía correspondiente al ejercicio económico de 2009

La Sociedad de Planificación y Desarrollo, dependiente de la Diputación de Málaga, utilizó ajustes contables para pasar de pérdidas a ganancias de 2,15 millones

Febrero 26, 2012

Tuvo que hacer un ajuste de las subvenciones recibidas por 2 millones de euros

En una primera solicitud de información, no se remitieron más de la mitad de los contratos por importe, la mayoría adjudicados sin publicidad

Tiene alquilado un edificio al Patronato de Recaudación Provincial de Málaga sin que cobre ninguna renta por ello

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La Sociedad de Planificación y Desarrollo, S.A. (SOPDE), se constituyó como Sociedad Anónima el 23 de octubre de 1989, por un periodo no superior a 50 años. Su objeto social consiste en la promoción y participación en aquellas actividades que contribuyan al desarrollo económico y social de la Provincia de Málaga, o de aquellas corporaciones locales, personas físicas o jurídicas, cualquiera que sea su ámbito geográfico de actuación y que, “potenciando iniciativas generadoras de riqueza y promoción de empleo, sirvan directa o indirectamente a los intereses peculiares de la misma”.

A 31 de diciembre de 2009, la totalidad del capital social de SOPDE era propiedad de la Diputación Provincial de Málaga, institución pública que presta servicios directos a los ciudadanos y a los ayuntamientosde los 101 municipios de la provincia. El capital totalmente suscrito y desembolsado ascendía, al final del ejercicio 2009, a un total de 210.385 euros, con unos fondos propios que alcanzan la cantidad de 2.582.885,66 euros.

Ellos se lo guisan, ellos se lo comen

La conexión con la Diputación Provincial que entre los años 2003-2011 estuvo presidida por el socialista Salvador Pendón Muñoz, hasta ser sustituido por el popular Elías Bendodo Benasayag.

De año y medio antes de su salida, son los últimos datos de la empresa, información económica que no tiene desperdicio.

Empezando por el importe neto de la cifra de negocios correspondiente al ejercicio 2009 la cantidad se elevó hasta casi 5,4 millones de euros, de los cuales la inmensa mayoría provienen de los servicios que presta a la Diputación Provincial de Málaga, por estudios de ahorro energético, y al Patronato Provincial de Turismo de la Costa del Sol y la empresa pública Turismo Andaluz, S.A. (TURASA), por los estudios relativos al turismo, tanto en sus aspectos cualitativos como cuantitativos, destinados al observatorio turístico de la Costa del Sol. Es decir su dueña es la misma que le paga los servicios.

Pero aquí la primera sorpresa desagradable, la información inicial facilitada por la entidad, relativa a los contratos formalizados y vigentes en el ejercicio, estaba incompleta incluyendo tan sólo 31 contratos, por un importe global de 2,2 millones, menos de la mitad de su cifra real. La razón es que principalmente se omitieron todos los contratos que se habían adjudicado sin publicidad.

Ajustes contables e irregularidades

A pesar de ello, la empresa cerraría el ejercicio con 58.637 euros, pero no fue así, ya que tras distintos ajustes contables pasaría de estas pérdidas a ganancias de 2,15 millones de euros.  Y es que de los 3,3 millones de euros, recibidos en concepto de aportación anual de la Diputación de Málaga, SOPDE registró 1,2 millones como subvenciones a la explotación y el resto, como subvenciones oficiales de capital, frente a lo que el ente fiscalizador considera que la empresa “debería de haber contabilizado la totalidad del importe recibido como subvención a la explotación, por lo que se realiza ajuste a las cuentas anuales por 2,09 millones de euros.

Pero no es la única irregularidad. La más llamativa, el hecho de tener un edificio en el Parque Tecnológico de Málaga (PTA), que está siendo utilizado por el Patronato de Recaudación Provincial de Málaga, por el que la sociedad  no cobra ningún alquiler.  

Falta de control interno

Pero también falla en materia de control interno. Por ejemplo utiliza el criterio de caja y no el del devengo, lo que lleva a “contabilizar los ingresos financieros que obtiene en función de la fecha de cobro de los mismos“, lo que lleva a que por ejemplo a que ingresos financieros del  2008 se registran en el 2009, y no los de ese ejercicio que se harían en 2010. Una grave falta de control si tenemos en cuenta la variabilidad de intereses que no están periodificados.

Pero también hay “discrepancias” en los documentos que debe definir su funcionamiento con las normas más básicas como el Convenio Colectivo en aspectos como la ordenación del personal.

Mal ejemplo y más partiendo de la Administración Pública.