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Denunciado por extraconfidencial.com en septiembre de 2009

La SGAE tasó en 1,8 millones de euros activos sin valor en la sociedad Espectáculos Príncipe Pío

Julio 3, 2011

La sociedad Teatro Príncipe Pío fue sancionada durante tres años consecutivos por la Agencia Tributaria

Casi la mitad de los gastos generados en 2007 se derivaron de estas sanciones o resoluciones judiciales en contra

Actúa también como intermediario capitalista de la discográfica estatal cubana EGREM


El viernes pasado la Guardia Civil irrumpía en la sede de la SGAE en el marco de la “operación Saga” en la que fue detenido su todopoderoso presidente ejecutivo, Teddy Bautista, junto al director general de la Sociedad de Digital de Autores y Editores (SDAE), José Luis Rodríguez Neri, el Director General de la SGAE, Enrique Loras y el director Económico y Financiero de la SGAE, Ricardo Azcoaga, además de la cuñada de Rodríguez Neri, Maria Antonia García y Elena Vázquez, respectivamente, así como Elena García Pombo y Celedonio Martín, relacionados ambos con Microgénesis, una de las principales empresas implicadas en la trama en la que una estructura societaria paralela servía para desviar fondos de la SGAE.

Este domingo el máximo mandatario de la SGAE después de declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha quedado en libertad provisional con cargos, y como medida cautelar la prohibición de abandonar el territorio nacional, retirada del pasaporte y la obligación de fijar un domicilio y un teléfono de contacto. Todo ello debido a un presunto delito continuado de apropiación indebida de especial gravedad, atendiendo al valor de la defraudación, que puede ser penado con hasta seis años de prisión, un presunto delito de administración fraudulenta, por el que la ley contempla hasta cuatro años de cárcel y solo para Teddy Bautista otro presunto delito de impedimento a socios de derecho de información y participación penado con hasta un año.

La sorpresa no tanto, al menos para medios como extraconfidencial.com que lleva informando desde hace años sobre irregularidades dentro de la SGAE gestionada por Bautista. Hace casi dos años, el siete de septiembre de 2009, preguntábamos si superaría la Sociedad General de Autores de España una inspección de Hacienda entre otras cuestiones. Pero no fueron las únicas irregularidades informadas por este medio.

Sociedades sin presentar impuestos y sobrevaloradas

La SGAE, especialista en un inmovilizado inmaterial como lo es la propiedad intelectual y en el beneficio que este genera, mantuvo valorada la sociedad Teatro Principe Pio SL, en 2.636.000 euros compuesto mayoritariamente por 1.851.000 euros en inmovilizado inmaterial, y 785.000 euros en activo circulante (92.000 euros en Inversiones Financieras temporales y 669.000 euros en tesorería).

Este inmovilizado inmaterial valoró el derecho de traspaso a Riofisa en 207.000 euros, anteproyecto técnico en 572.000 euros, informe arquitectónico en 636.000 euros, plan de viabilidad en 77.000 euros y un plan especial en 400.000 euros. La suma de todo, 1,8 millones de “aire” ya que ni explotó ni judicialmente ha conseguido que estos derechos de explotación sobre una obra en la que no se ha puesto ni un euro por parte de ADIF se vayan a ejercer. Así aunque en su memoria afirmaron que siguen las disposiciones del ICAC para mantener una imagen fiel del valor de la empresa, parecen olvidarse de muchos aspectos.

Así por ejemplo una resolución del organismo encargado de la regulación contable en España y dependiente del Ministerio de Economía afirma “que se valorará de acuerdo con el principio del precio de adquisición, en función de la contraprestación a cargo de la empresa que lo recibe” es decir si no hay contraprestación como fue el caso ni presente ni futura un informe arquitectónico valdrá su peso en papel para reciclar. Más cuando judicialmente perdió las demandas.

Aun sin existir esperanza de que se vaya a ejecutar el proyecto aunque más del 60% se financie a través de la SGAE,  la empresa fue un agujero negro de pérdidas, que en 2008 acumulaban 873.000 euros de pérdidas de ejercicios anteriores a los que sumándoles las pérdidas de ese año llevaban a unas pérdidas totales desde que se creó la sociedad de un millón de euros.

Esto lo agravan los 80.000 euros de gastos extraordinarios en 2007, que hizo que las pérdidas se multiplicaran por dos respecto al ejercicio anterior. Estos gastos derivan de 78.000 euros por embargos judiciales, principalmente por una sentencia condenatoria a favor de la sociedad “El Mobiliario Urbano” por 61.000 euros más costas pero también por sanciones de Hacienda por no presentar el Impuesto de Sociedades a tiempo tres años consecutivos o por retenciones mal practicadas.

Entramado empresarial y socio de la Cuba de Castro

Otra de las informaciones trataba sobre la Fundación Autor, que gestiona la marca discográfica Factoría Autor. La actividad de Factoría Autor comprende actividades titulares, como la constitución de una red nacional de distribución propia con la que la SGAE comercializará sus títulos discográficos y los de aquellas compañías independientes que lo soliciten, y en esa categoría de “independiente” cuelan el sello oficialista cubano EGREM.

La marca discográfica de la SGAE distribuye los catálogos de Unicornio (que cuenta con el asesoramiento artístico, como no, de Silvio Rodríguez) y EGREM. Así de la mano de Unicornio llegan a las tiendas españolas las distintas producciones discográficas de destacados artistas cubanos como Pancho Amat, Santiago Feliú, Amaury Pérez o Rey Guerra, entre otros y por su parte la casa discográfica oficial de Cuba, pone a disposición de la Factoría Autor de la SGAE todo su extenso archivo fonográfico, todos unos fondos “apropiados” por el Socialismo Cubano.

Todas las producciones de la Factoría Autor cuentan desde de febrero con una red de distribución propia, en la que se integran 15 vendedores repartidos por todo el país. En este sentido, la SGAE ofrecerá este servicio de distribución a aquellas compañías independientes que así lo demanden, para así “facilitar el buen flujo y movimiento de las músicas y los autores que no disponen de los cauces comerciales, de promoción y venta habituales”.

En Internet, desde 2003,  la SGAE decide traspasar sus activos tecnológicos a otra filial 100% suya, la ahora en el punto de mira SDAE. La actividad fundamental de ésta se centra en el mundo digital y de Internet a través de portales de venta de contenidos, sistemas de protección de copia privada (DRM) con la clara intención de ser comercializados y obtener con ello un beneficio lucrativo. De esta sociedad es filial Microgénesis, que entre sus negocios está la gestión de los portales de venta de música en los portales Latinergy, Museekflazz, Nubenegra y por supuesto EGREM.

La SGAE hace milagros, unir comunismo y capitalismo, presunta malversación de fondos y corrupción, todo un ejemplo al que por fin, la Justicia ha puesto sus miras.