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A la espera del resultado de la aventura judicial de los ex altos cargos imputados en el caso Aerolíneas Argentinas

La SEPI rescindió el contrato a 16 trabajadores en el primer trimestre

Julio 8, 2009

Argumenta para el despido la reducción de costes y la dificultad de reubicación y reciclaje profesional

Por contra, apoya la construcción de la nueva sede de la Corporación RTVE

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La Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), que preside Enrique Martínez Robles, es uno de los pilares económicos en el que se sustenta numerosas empresas en las que participa, ya no sólo para superar la recesión, sino para no tener que declararse en quiebra o suspensión de pagos. Que se lo digan sino a la Corporación RTVE de Luis Fernández quien, gracias al incalculable apoyo de la Sociedad Estatal y como no del Instituto de Crédito Oficial, podrá hacer frente a la construcción de la nueva sede de Radio Televisión Española. Como esas, otras muchas aventuras empresariales que no siempre dan los frutos apetecidos.

Ahora hemos sabido que en el transcurso del primer trimestre de 2009, la dirección de SEPI decidió proceder a la extinción de la relación laboral de 16 empleados. “Tal decisión, aseguran, ha estado motivada por la escasa o nula carga de trabajo de los respectivos puestos, así como por la dificultad de reubicación en otros o de reciclaje profesional, y resulta coherente con la actual política de reducción de costes de la sociedad”. Esto último suena a broma.

Y por si acaso, la memoria de la SEPI apuntilla: “Dado que el número de contratos a extinguir no supera el 10% fijado legalmente para tener la consideración de despido colectivo, y tener que tramitarse obligatoriamente a través de un Expediente de Regulación de Empleo, las extinciones previstas se han efectuado de forma individualizada…” Lo que le faltaba a la SEPI un Ere.

Todo esto a la espera de ver como acaban su aventura judicial los ex altos cargos de la SEPI imputados en el caso conocido como Aerolíneas Argentinas que todavía instruye el Juzgado número 35 de Madrid. A saber: Juan Gurbindo, Pablo Olivera y Juan Masso Todo por la donación de 758 millones de dólares a la sociedad Marsans, cuyo máximo accionista es el presidente de los empresarios españoles, Gerardo Díaz Ferrán. Esa cantidad, supuestamente, no se utilizó para los fines de la concesión.