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El 22 de mayo El Adelanto de Salamanca publica su último número al anunciar un ERE de extinción

La senadora del PP Carmen Luis Heras gestionó el periódico “El Adelanto” hasta su cierre en una historia de incompatibilidad ética que terminó con la extinción de 30 empleos y 10 meses de nóminas sin pagar

Septiembre 22, 2014

En 2005, se hizo con el 25% de las acciones del diario debido a su condición de esposa del editor, Antonio de Castro
Según fuentes cercanas, “participaba en decisiones editoriales, sobre todo cuando las informaciones afectaban al Partido Popular (…) En la última campaña electoral dio la orden de eliminar de las fotos a los candidatos que iban por delante de ella”
“Se han interpuesto varias demandas, siete en total, por impago de salarios y solicitando el despido por esa causa. Todas han sido estimadas en su integridad. La empresa está en concurso de acreedores”


Corría el año 1883 cuando El Adelanto de Salamanca imprimía en las rotativas castellanoleonesas su primer número. Por aquel entonces, su director, Isidoro García Barrado, político, periodista y empresario español -senador en la legislatura 1990-1991-, destacaba por una loable gestión que desde esa primera piedra de su fundación desembocó en 130 años de historia. El 22 de mayo de 2013 y, como si de una efeméride ciclotímica se tratara, las operaciones de otra política ejecutaban la sentencia de muerte sobre el periódico. ¿Cuál ha sido la diferencia? Como expresaría el profesor emérito de Historia de la Ciencia de la Universidad de Harvard, Bernard Cohen, -en su teoría del establecimiento periodístico de temas de discusión-, el cambio del sino de El Adelanto de Salamanca estriba en el tránsito de utilizar el medio de comunicación “al servicio de la democracia” a su uso como “un fin en sí mismo” en la búsqueda de intereses espurios y oportunistas.

La política en cuestión es Carmen Luis Heras: militante del Partido Popular en Zamora, delegada de la Junta de Castilla y León en Zamora, vicepresidenta de las Cortes de Castilla y León durante dos legislaturas y, en la actualidad, senadora. Sobre su persona pesa la situación de decenas de personas que han perdido su empleo y que no han sido adecuadamente retribuidas por su trabajo, así como una infinidad de denuncias populares y políticas, por su implicación en el cierre de El Adelanto. El poder que ostentaba Carmen Luis Heras en las decisiones de El Adelanto le venía conferido por su condición de esposa de Antonio de Castro Fito, editor y socio poseedor de la cabecera de El Adelanto junto con Francisco Magarzo desde 2005, cuando el Grupo Z vendió el 100% de sus acciones. La senadora popular poseía el 25% de las acciones del diario. Allende la pésima administración que causó la desgracia de los trabajadores, la pregunta que se debe hacer es hasta qué punto es lícito que un cargo de relevancia de un partido político detente la cabecera de un medio de comunicación a priori libre, imparcial y objetivo. Los hechos muestran cómo, fraudulentamente, Carmen Luis Heras podría haber utilizado el periódico en beneficio de sus intereses partidarios y viceversa.

Los hilos de Carmen Luis Heras

Según fuentes de información cercanas a la política y al entorno de El AdelantoCarmen Luis Heras participaba en decisiones editoriales, sobre todo cuando las informaciones afectaban al Partido Popular. Era normal verla por las instalaciones del periódico junto a su marido y en plena connivencia con Rubén Blanco, gerente del periódico al que luego nombraron director general”. Es digno de mención especial uno de los asuntos más escabrosos en los que se deja clara la manipulación y tergiversación de la información que se producía en las hojas de El Adelanto de Salamancadictada por la senadora: “En la última campaña electoral de las elecciones autonómicas y municipales (2010), dio la orden de eliminar de las fotos a todos los candidatos por Zamora que iban por delante de ella en las listas. Fue una orden conjunta de ella y su marido. En especial, tenían una animadversión increíble hacia Isabel Alonso, quien fue consejera de la Junta, y que ahora es secretaria de la mesa de las Cortes. Había órdenes tajantes de eliminarla de las fotos y que no saliera para nada”.

Así y de este modo despótico, Carmen Luis Heras despejaba su camino hacia el éxito político y hacia su sillón de senadora, abriéndose paso entre los compañeros que iba dejando en la cuneta. Por si esto fuera poco, a la campaña discriminatoria de sus rivales, había que sumarle una campaña propagandística sin parangón hasta tal punto que El Adelanto abrió una nueva edición en Zamora para proteger a Carmen Luis Heras y revalorizarla políticamente. 

El simple hecho de la posesión de El Adelanto fue una circunstancia empleada también por Carmen Luis Heras para promocionarse dentro del partido. Así, en junio de 2013, Izquierda Unida solicitaba la dimisión de la senadora y lo hacía a través de su diputado provincial, Paco Molina, en estos términos: “La existencia de un periódico en sus manos sin duda influyó en la designación por el PP de la Señora del propietario para que el partido la aupara al cargo de Senadora, como es de suponer por simple deducción. Así las cosas tenemos que la provincia de Zamora está representada en el Senado por una persona que no está en condiciones morales de hacerlo con solvencia y dignidad ya que los políticos tienen que ser no sólo honrados, sino también ejemplares”.

El caos económico de El Adelanto

En 2010 los problemas económicos se unen a los problemas ideológicos de El Adelanto de Salamanca. Los daños causados por los retrasos en el pago de las nóminas fueron irreparables y desembocaron en numerosos despidos. Para paliar la quema, la dirección realizó una propuesta a los trabajadores que pasaba por una mengua en los salarios a cambio de mantener los puestos de trabajo y no despedir a nadie más. Del dicho al hecho, un trecho: no se cumplió nada de ello.

Los trabajadores, a la vista de ninguna opción que pudiese cerrar satisfactoriamente el embrollo, comenzaron a plantear salidas negociadas. Como en su momento denunció Izquierda Unida, El Adelanto había llegado a un punto en el que “usaba a trabajadores para rentabilizar su trabajo y no pagaba las tareas realizadas”, lo que definió como “algo indignante en sí mismo”.  Los sucesivos incumplimientos de la cúpula directiva –Carmen Luis Heras y Antonio de Castro habían establecido un calendario de pagos mediante pagarés que nunca atendían-, llevó al periódico a acumular denuncia tras denuncia.

Una de estas quejas tomó forma a través de la plataforma Change.org alcanzando la nada desdeñable cifra de 425 firmas recogidas. Los ex trabajadores de ElAdelanto reclamaban al Partido Popular de Castilla y León en esta página: “Que impida que el marido de su senadora por Zamora incumpla la Ley” ya que “mantiene en una de sus sociedades una serie de deudas con trabajadores y ex trabajadores de los periódicos El Adelanto de Salamanca y El Adelanto de Zamora. Dentro de la petición se podían leer frases lapidarias como: “El caso es aún más sangrante porque además de incumplir con sus obligaciones como empleador está incumpliendo sentencias judiciales firmes que le obligan al pago de salarios e indemnizaciones”.

En medio de esta vorágine rupturista, la senadora y su marido se hicieron con la mayoría de las acciones adquiriendo un paquete a su ex socio Francisco Magarzo. El movimiento estratégico tan solo pretendía que la pareja pudiera dominar el accionariado y marcar los plazos de una solución final que solo llegó en forma de bancarrota y cierre. En el ejercicio 2012 los trabajadores acumulaban meses sin cobrar y, aun así, acudían día tras día a la redacción para sacar el periódico en aras de mantener informado al pueblo salmantino que hacía dos años ya había perdido la edición impresa de uno de sus diarios de referencia: La Tribuna de Salamanca.

Protestas y luto
 
Las protestas no daban tregua y una de las más sonadas fue la que se realizó delante de la farmacia que Antonio de Castro tiene en Zamora, dónde los trabajadores se plantaron para reivindicar que la empresa cumpliera los acuerdos. La manifestación se saldó con la disolución de la misma por parte de la Policía ante la llamada de Antonio de Castro quien, para muchos “intenta criminalizar a los que reclaman lo que por ley es suyo”.

La situación se recrudece a principios de 2013 con trabajadores que acumulaban hasta diez y doce nóminas sin cobrar. Muchos de los partidos políticos de Zamora y Salamanca se posicionan a favor de los trabajadores en sus reivindicaciones. La posibilidad de realizar una huelga entraba en conflicto con una de las muchas amenazas esgrimidas por Carmen Luis Heras y Antonio de Castro: “Si se para el periódico no salimos más”.  El 22 de mayo, y ante un panorama desolador e insostenible, se produce el primer y único paro de los trabajadores. El Adelanto no volvería a lucir en los quioscos españoles convirtiéndose en un ejemplar de hemeroteca. El ERE de extinción sería irrevocable.

El papel de la FAPE
 
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), lamentó en su momento el cierre del diario que supuso la extinción de unos 30 puestos de trabajo en las ediciones de Salamanca y Zamora. Según la FAPE, este “mazazo” apaga “otra de las luces necesarias para que el ciudadano conozca lo que pasa en su entorno más cercano”.

Desde el conocimiento de la desafortunada noticia, la FAPE se sumó también a las múltiples protestas en favor de los trabajadores de El Adelanto, solicitando a los responsables de la editora Publicaciones Regionales S.A., que asuma las obligaciones contractuales con la plantilla respecto al pago de salarios ya que  el periódico adeuda una media de diez nóminas a los empleados.

Y ahora ¿qué?

Fuentes cercanas a los demandantes y ex trabajadores de El Adelanto han declarado en exclusiva a Extraconfidencial.com que “se han interpuesto varias demandas por impago de salarios y solicitando el despido por esa causa. Cada uno de los trabajadores ha reclamado judicialmente. Todas han sido estimadas en su integridad. En cuanto a los pagos, todavía (los afectados) no han recibido nada de la parte que corresponde del FOGASA. La empresa está en concurso de acreedores que en su día se solicitó por un trabajador”.

Los trabajadores esperan la liquidación del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y, en función del resultado del concurso, se plantean acudir a la vía penal contra los administradores.