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Los pacientes de cáncer de tiroides tienen que pagar de su bolsillo el tratamiento más beneficioso

La sanidad de Zapatero y Rubalcaba, ni gratis ni universal

Julio 19, 2011
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Unas 3.500 personas anualmente en España son diagnosticadas de cáncer de tiroides, un tipo de cáncer que afortunadamente tiene uno de los mejores pronósticos, pero para ello se necesita de cirugía y eliminar posteriormente todo rastro de células tiroideas. Es en este punto donde la Seguridad Social y las compañías privadas escatiman en gastos. Sí, lo que leen: prefieren tratamientos más largos, baratos y que perjudican la calidad de vida del paciente ante otros más caros pero más beneficiosos, según los especialistas.

Sin perdernos en tecnicismos, para poder tomar yodo radioactivo que elimina todas las células se tiene que dejar al cuerpo con el mínimo de hormonas tiroideas, algo que ocasiona cansancio, malestar, mareos, debilidad, náuseas… El proceso normal hasta hace años es que todo paciente dejara de tomar la medicación durante dos o tres semanas, ayudado por otra medicación oral y a las dos o tres semanas recibir esta dosis. Pero hay otra alternativa: recetar unos inyectables norteamericanos llamados Thyrogen. El precio de las dos dosis que son necesarias en cada rastreo superan los 800 euros, pero a cambio no hay que dejar el tratamiento hormonal y por tanto, hasta ese momento, el paciente disfruta de una buena calidad de vida.

Pues prueben a solicitar este tratamiento en la Seguridad Social. La respuesta es que no hay problema, pero que se lo pague el paciente o, en su defecto, sus familiares. Prefieren -por ahorrarse este coste-, que se siga con la “vía tradicional”. Lo mismo pasa con las empresas de seguros privadas, que igualmente te derivan hacia el tratamiento más económico. ¿Saben cuál es el grupo con más incidencia de cáncer de tiroides? Los mayores de 50 años; es decir, muchos jubilados o prejubilados con ingresos mínimos y, desde este año, pensiones congeladas.

Es el Estado de bienestar de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo P. Rubalcaba. Mientras se debate sobre el copago, la Seguridad Social discrimina a pacientes con cáncer. Bueno, depende de qué pacientes.