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Le cuidan como oro en paño y no quieren acelerar el proceso ni un minuto

La salida del primer Gran Premio del año de Fernando Alonso no la dará un semáforo sino… un médico

Marzo 1, 2015

McLaren-Honda no es que haya sido el equipo que menos haya rodado de todos, sino que ha rodado la mitad que el siguiente equipo en esta poco brillante clasificación, Red Bull. Esta es una de las razones por las que en las casas de apuestas, donde Alonso siempre partía como uno de los favoritos, se pague a diez veces menos que el Campeón del año pasado, Lewis Hamilton


El piloto asturiano Fernando Alonso sigue, a dos semanas del inicio del Mundial de Fórmula 1, a la espera que los galenos den su visto bueno para que pueda subirse de nuevo a un coche de carreras. El bicampeón español reposa en su casa de Oviedo rodeado de su familia recuperándose del accidente que protagonizó el pasado domingo 22. En una rutinaria jornada de entrenamientos de pretemporada, y de acuerdo con la información emitida por su equipo, una racha de viento desplazó su McLaren-Honda, perdió el control del monoplaza y golpeó con fuerza de manera lateral el muro de protección de la pista de Montmeló.

Su accidente ha llenado de dudas a observadores y expertos, y a pesar de la firmeza con la que su formación defiende estos hechos, medios de todas las nacionalidades se hacen preguntas acerca de la fiabilidad de una mecánica que se ha mostrado frágil y poco eficaz durante las pocas vueltas que ha podido rodar durante los test previos a que comience la competición. De hecho McLaren-Honda no es que haya sido el equipo que menos haya rodado de todos —una pista que indica su grado de fiabilidad y desarrollo— sino que ha rodado la mitad que el siguiente equipo en esta poco brillante clasificación, Red Bull. Esta es una de las razones por las que en las casas de apuestas, donde Alonso siempre partía como uno de los favoritos, se pague a diez veces menos que el Campeón del año pasado, Lewis Hamilton.

El asturiano, en manos de un antiguo médico de su equipo, Aki Hintsa

El piloto volvió a Asturias en avión a mediados de la semana pasada acompañado de su novia, Lara Álvarez, y en aparente buen estado de forma, pero no quiso hacer declaración alguna ante los medios presentes a su llegada. Tras pasar tres días en el Hospital General de Cataluña, se puso en manos precisamente de un antiguo médico de su equipo, Aki Hintsa, experto en las consecuencias de este tipo de incidentes. El finés, que dirige una clínica en Suiza (Hinsta Performance AG), es un vasto conocedor de los problemas neurológicos tras impactos en acción.

No en vano se curtió durante años en el hockey sobre hielo tan popular en su país donde su tipo de dolencia es muy común. Poco o más bien nada se ha sabido de los daños exactos sufridos por el piloto y de hecho ni los médicos que le atendieron en el circuito, ni por parte del Hospital, se ha sabido ni una sola palabra de las consecuencias del accidente. Su manager, Luís García-Abad exigió a la Clínica que no emitiese parte médico alguno acogiéndose al derecho a la intimidad del enfermo.

Cuidado como oro en paño

Si se sabe que su monoplaza sufrió un fuerte choque lateral que disparó todos los sensores que recogen este tipo de información, y que llegaron a marcar picos de hasta 31G, y otro posterior de 16G a la altura de su cabeza en un segundo impacto. Esto provocó en el deportista un traumatismo craneoencefálico grave que le hace padecer lagunas en su memoria desde instantes antes del impacto, y que lentamente va recordando lo que ocurrió. Según su representante, poco menos que tuvieron que amarrarlo a la cama porque quería irse al circuito a seguir corriendo, pero nadie quiere riesgos.

Aunque todo indica que Alonso correrá el 15 de marzo en la carrera inaugural de Melbourne, será esa jornada la número 21 tras el accidente, justo la que Hintsa ha indicado sería la idónea para el retorno a la actividad. Más que temor, lo que hay es precaución ante unas posibles consecuencias de acelerar en demasía el proceso de recuperación. Si Alonso corre o no en la prueba inaugural dependerá de la decisión que tomen sus médicos, porque ganas no le faltan, y su escudería le necesita más que nunca tras una pretemporada aciaga y repleta de problemas. En McLaren están esperanzados en recuperarse con velocidad tras un inicio de año decepcionante y el eje cartesiano sobre el que quieren hacer girar la transformación de su destino no es otro que Alonso. De ahí que le cuiden como oro en paño y no quieran acelerar el proceso ni un minuto. Fernando Alonso, mientras, descansa en casa y que nadie dude de que devora los datos arrojados por sus compañeros desde el día en que se marchó en helicóptero del Circuito de Montmeló.

José M. Zapico
@VirutasF1