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Calderón está esperando que "amaine el temporal" y lleguen buenos resultados deportivos para convocar la asamblea

La salida de Melchor Miralles evitó la marcha de varios directivos más de la Junta del Madrid

Octubre 14, 2008

Melchor Miralles, hasta el lunes máximo responsable de la sección de baloncesto del Real Madrid, ya no es directivo del club. Las causas oficiales son la falta de tiempo para atender el cargo. Las reales no se saben, aunque bien podría estar en lo publicado por Extraconfidencial.com hace unos días (ver hemeroteca). Al presidente ya no le aguantan ni los fieles, que llegaron a exponerle que o Miralles o ellos.

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Posiblemente ustedes ya hayan escuchado la bronca que tuvieron en el programa de la COPE El Tirachinas entre el presentador José Antonio Abellán y el ex directivo madridista Melchor Miralles. Entre insulto e insulto no quedó nada claro cuál de los dos mentía, pero ya resultó curioso escuchar que Miralles acusara a Abellán de llevar dos años mintiendo y cargando contra Ramón Calderón, cuando al día siguiente de las “mentiras” de la COPE las mismas se veían reflejadas en el diario El Mundo del que Miralles es alto ejecutivo y propietario. Simplemente patético.

La verdad de la marcha de Miralles de la junta de Calderón la saben ellos, pero no es menos cierto que al todavía presidente blanco le traía y le sigue trayendo de los nervios escuchar la radio y leer el periódico con los trapos sucios de su gestión. Que Alfonso Carrascosa, como ya publicamos en estas páginas, se marchó del Madrid cuando un grupo de directivos censuraron su actuación en el tema de los abonos, viene a cuento porque entre los “enemigos” de Miralles estaba el presidente de Legálitas. Carrascosa no le tragaba porque siempre creyó que el periodista tenía como meta ocupar el sillón presidencial blanco y así se lo hizo saber a su amigo Calderón, quien no le hizo caso. Alguien advirtió al presidente merengue que uno de sus directivos grababa las reuniones de las juntas en cámara oculta, aunque este tema no llegó a ver la luz ni hubo pruebas para corroborarlo, pero aquello sirvió para tensar las relaciones un poco más entre los distintos grupos del equipo de Calderón.

Las razones de una marcha

Dice la nota oficial del club que “las crecientes exigencias que implica la dirección de la sección de baloncesto del Real Madrid, especialmente a causa de los desplazamientos nacionales e internacionales que requieren las distintas competiciones en que participa el Club, ha llevado a quién hasta ahora ha sido su responsable, Melchor Miralles, a solicitar a Ramón Calderón su relevo en dichas funciones. Esta solicitud pone término a una colaboración de casi dos años, iniciada cuando el Presidente del Real Madrid pidió el apoyo de Miralles para impulsar la Sección de Baloncesto del Club, labor que ahora se ve obligado a interrumpir a causa del aumento de sus responsabilidades profesionales y de sus obligaciones personales”. Cuando menos es sospechosa la razón de la marcha del directivo, al que se le puede ver a cualquier hora de la mañana o de la noche en los diferentes platos televisivos y radiofónicos. Tanto trabajo no parece tener, salvo que su principal trabajo sea el atacar a Zapatero de plató en plató.

Miralles ya estuvo a punto de abandonar el barco a los pocos meses de iniciar el mandato cuando lo hicieron otros dos directivos, Juan Mendoza, hijo del ex presidente Ramón Mendoza, y Juan Carlos Sánchez, responsable de la sección de baloncesto. Pero mientras estos mantuvieron su palabra de no estar en una junta donde no eran más que convidados de piedra, Miralles echó un paso atrás. Poco después también dimitió el vocal Eloy Ureta.

Miralles no estuvo en la última asamblea extraordinaria del Real Madrid, fue la única silla vacía que había en el estrado de la directiva. Fue en el mismo acto en que a Calderón no le aprobaron la modificación de los estatutos. Cuentan que son varios los directivos que no quieren que les salpiquen los escándalos que podrían ver próximamente la luz y que se “blindan” ante la prensa filtrando a cambio de impunidad.

Buscando al filtrador

La otra facción de la junta de Calderón le reprocharon al presidente que fuese el propio medio de Miralles el más agresivo hacia su gestión -y tras adquirir el diario Marca el mismo grupo, también lo fuera, aunque en el diario deportivo lo fueron desde el principio porque en las elecciones apoyaron al derrotado Villar Mir y Calderón se lo hizo pagar- y que no parase los ataques continuos que recibían de El Mundo, acusándole incluso de ser el filtrador de las informaciones, algo de lo que en la bronca con Abellán pareció quedar claro que él no era el chivato. No lo tenían así de claro en la junta porque algunos insinuaron que era raro que Abellán hablase bien de Melchor.

Total, que tanto era el malestar que un grupo numeroso de directivos le plantearon a Ramón que o echaba a Miralles o se iban ellos. Y ante el miedo a una salida numerosa que ya no podría controlar ante prensa y socios, se forzó la situación de desconfianza para que el periodista directivo no tuviera más salida que la de la calle. Es lo que tiene la lucha por el poder, que no siempre se gana.