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El Ayuntamiento ha cedido las instalaciones hasta final del 2008, prorrogable

La RFEF y el alcalde de Las Rozas siguen sin cumplir la sentencia de la Ciudad del Fútbol

Septiembre 4, 2008

El alcalde de Las Rozas, Bonifacio de Santiago, ha cedido el uso y disfrute de las Ciudad del Fútbol a la Federación Española de Fútbol (RFEF), contraviniendo la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que ordenó la anulación de la cesión gratuita de los terrenos y posteriormente revirtió la propiedad al municipio, incluidas todas las instalaciones que la Federación hubiese construido en los terrenos. De Santiago y Angel María Villar han vuelto a firmar un convenio por el que Las Rozas cede el uso y disfrute de los terrenos y todas las instalaciones inicialmente hasta el 31 de diciembre de 2008, prorrogable de forma indefinida.

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Apañados vamos si todas las sentencias se cumplen de la misma forma que la del TSJM en el conocido como caso de la Ciudad del Fútbol. Si alguno de nuestros lectores todavía no sabe de qué hablamos será porque es la primera vez que lee este diario –ver la Hemeroteca del último año-. La citada sentencia, que anula la cesión gratuita por parte del ayuntamiento de Las Rozas a la Federación que preside Angel María Villar de la conocida como Ciudad del Fútbol donde la RFEF tiene su sede, añadía igualmente la obligatoriedad de revertir la titularidad de los terrenos al Ayuntamiento, además de cuantas instalaciones se hubiesen construido sobre ellos. De hecho, si ustedes piden una copia de la escritura en el Registro de la Propiedad de Las Rozas comprobarán que la RFEF ya no es la propietaria.
Hasta aquí todo sería normal, si no fuera porque a todos los efectos la RFEF sigue siendo la única entidad que tiene el uso de la finca. En otras palabras, que el alcalde no ha cumplido la sentencia y lo que es peor, todo lo que ha comunicado al juez no se ajusta a la realidad. Por si fueran pocos los hechos probados, el propio alcalde y su concejal de Deportes han manifestado repetidas veces que todo es un simple error administrativo que hay que subsanar para no perjudicar a la Federación Española. Ambos parecen olvidar que el juez sentenció que no se trataba de un error administrativo sino de un hecho ilegal, y que el perjudicado por ello no era la RFEF sino los habitantes de Las Rozas que se habían visto privados de unos terrenos de uso exclusivamente público, que no pueden cederse ni alquilarse a terceros. Todo ello sin olvidar que unos 12.000 de los 120.000 metros cuadrados tienen calificación de parque natural y que hay que derribar lo que en ellos haya levantado.

Acta de posesión, nuevo acuerdo y reclamación

La cosa adquiere niveles mucho más graves si añadimos a todo ello que el 5 de junio –en plena Eurocopa a la que alcalde y concejal fueron invitados a todos los partidos por Villar-, el Ayuntamiento levantó un acta de toma de posesión de los terrenos, exclusivamente para informar al juez, dado que los terrenos no han sido inscritos en el inventariado de bienes municipales. Y ya, en cachondeo súmmum, el 28 de junio, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento acordó “conceder a la Real Federación Española de Fútbol una autorización demanial, de carácter provisional, para el uso de la finca de titularidad municipal, así como de las instalaciones y construcciones existentes sobre las mismas con un plazo de duración que se extiende hasta el 31 de diciembre de 2008. Dicha autorización es prorrogable en el caso de que se mantengan las actuales condiciones que han servido de base para conceder la presente autorización”. Se vulneró así, saltándose todos los preceptos, una sentencia de obligado cumplimiento.
Así se explica que en la Federación no haya preocupación alguna por un hecho tan grave y decisivo como es ser desposeído de su sede en la que se han invertido 90 millones de euros de subvenciones públicas, que sería de esperar que la Administración central reclamase en su totalidad. No, ni preocupación ni acatamiento de la sentencia que ordenó la anulación de cuantos contratos hubiese firmados por la RFEF con terceros e hizo especial énfasis en que no se siguieran utilizando las instalaciones.
Para más inri en contra del alcalde, resulta que su amigo Villar ha iniciado un proceso de reclamación contra su Ayuntamiento por la pérdida patrimonial de más de 50 millones de euros. Y todo ello cuando el bien sigue en posesión de la Federación, que no ha sufrido la más mínima perturbación en su disfrute. ¿Qué pensará Su Señoría de todo esto?