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Le media paga del mes de junio se ha cobrado con una semana de retraso y la bolsa de viaje de la Eurocopa aún no ha sido pagada

La RFEF se gasta el dinero en invitaciones y retrasa la paga de sus trabajadores

Junio 19, 2008

La Federación Española de Fútbol (RFEF) se está gastando en invitaciones y dietas lo que no está en los escritos. De momento ya se han fletado tres chárter y el próximo domingo saldrá otro desde Madrid con dirección a Viena, con invitados para asistir al partido de cuartos de final ante Italia. Si España sigue pasando rondas, aumentarán los viajes y los invitados. Y mientras se produce todo este derroche, los trabajadores de la Federación han percibido con una semana de retraso una paga extraordinaria, y los desplazados a la Eurocopa todavía no han cobrado la bolsa de trabajo por el desplazamiento.

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Ya les prometimos hace tiempo que cuando acabe la Eurocopa les vamos a dar detalle del dispendio que está llevando a cabo la RFEF que preside Angel María Villar. Dejemos pasar el torneo para que no nos puedan acusar de crear mal ambiente, pero recuerden que aquí les informaremos puntualmente de los quebraderos de cabeza que está teniendo el bueno de Arbizu para satisfacer la demanda de jamón, embutido, conservas, vinos y demás manjares que los “desplazados” a la Eurocopa engullen como si se acercara el fin del mundo. Sin embargo hoy no nos queda más remedio que adelantar algo porque la cosa clama al cielo.
Cada empleado de la Federación –son 137- percibe una media paga extraordinaria que se cobra en junio y es la que debió abonarse la pasada semana, pero no lo fue. Ayer mismo fue abonada de prisa y corriendo, cuando corrió el rumor del enfado de los empleados que no entendían que hubiese problemas para el cobro. La verdadera razón del retraso no la sabemos, aunque igual fue la falta de firma del responsable, que como toda la cúpula federativa, incluido el director de Recursos Humanos Pedro Rubio, está “trabajando” en la Eurocopa. Sí, va con sorna. Los Larrea, Castillón, Padrón… ya me contarán qué trabajo es el que tienen en Austria. Pero a los trabajadores no les ha hecho ninguna gracia no cobrar con puntualidad, especialmente cuando están siendo testigos del dispendio que se está produciendo en las tres semanas que lleva la selección en Austria y con ella toda una corte de empleados y paseantes. Los unos, trabajando, los otros viviendo a cuerpo de rey por la simple razón de ser amigo.
Como decíamos, cuando las quejas llegaron a Austria, inmediatamente se procedió al ingreso de los haberes, para evitar que la noticia saltara a la prensa. A algunos les decían que no había liquidez para pagar, a otros que faltaba la firma, a los demás que no se sabía a ciencia cierta la razón. Uno entiende que si hay dinero para derrochar en invitaciones, es que están cubiertos todos los pagos del día, aunque sea con cobros adelantados de contratos de diversa índole. Si no, ya me explicarán cómo se pudo fletar un avión con cincuenta invitados a Zurich, para comer con el presidente de la UEFA un día y con el de la FIFA otro, que costó cerca de 100.000 euros. O cómo se puede fletar un avión cada día que juega la selección con más de 100 invitados -cuesta de media unos 65.000 euros-, a los que además del vuelo se les invita a desayunar, comer, merendar, cenar, hotel y paseos diversos. Por cierto, el alcalde de Las Rozas no se pierde uno de estos viajes.

Y encima se enfadan

Son tantos los invitados de la RFEF que no caben en los palcos y la Federación ha tenido que comprar localidades de otras zonas del campo para acomodar a sus propios directivos. Y no todos están contentos con este desprecio –encima que te invitan, te quejas-, porque no entienden que ellos tengan que mezclarse entre el público, ocupando los palcos los invitados y gorrones del presidente, vicepresidente y todos los que se creen con mando en plaza, que son muchos. Alguno de estos tiene al hijo con él y no sabemos si también a la parienta, ya lo averiguaremos.
Por llevar, la RFEF se ha llevado hasta a los dos chóferes de la casa, no vaya a ser que, como en el Mundial de Corea y Japón, salgan facturas de 2.000 euros diarios de alquiler de coche con conductor.
Pero claro, el gasto es tal que hasta que acabe la Eurocopa no se va a saber cuánto habrá costado el torneo a la Federación. Menos mal que el equipo ya ha ganado 12,5 millones de euros por haber alcanzado los cuartos de final y descontadas las primas y dietas del equipo, quedará más que de sobra para pagar los “rotos”. Pero hasta que la UEFA pague, todo sale de la caja federativa. A los trabajadores desplazados a la Eurocopa se les entrega una bolsa de viaje que oscila entre los 6.000 y los 12.000, según categorías, que normalmente se percibe antes de salir de Madrid. Esta vez no ha sido así y aún no han visto un euro. Contentos, lo que se dice contentos, no parecen estar.
Al que sí se ve feliz es al presidente Angel María Villar durante los partidos, sentado en el palco de honor junto al secretario de Estado Jaime Lissavetzky, disfrutando de los triunfos españoles. Unas sillas más allá, el alcalde de Las Rozas, Bonifacio de Santiago. Lo que el fútbol ha unido, que no lo separen  desobediencias, incumplimientos, desacatos, demandas y demás zarandajas.