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La Comisión Directiva del CSD lo debe ratificar, pero la oposición ha impugnado de nuevo el proceso ante la Junta de Garantías Electorales

La RFEF anuncia un nuevo reglamento electoral, pero lo oculta a sus territoriales

Octubre 13, 2008

Según parece, el Consejo Superior de Deportes y la Federación Española de Fútbol han podido llegar a un principio de acuerdo, pero el reglamento vulnera las garantías de los votantes
Entre la aberración aprobada, con fecha 10 de octubre, figura el que ya ha acabado el plazo de solicitar el voto por correo, y que hoy, a las 19 horas, acaba el plazo para presentar candidaturas a la asamblea

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Ya sé que para muchos de ustedes todas estas informaciones con tanto dato y tanto tecnicismo se hacen insufribles. Pero al menos tratamos que se enteren bien de lo que sucede en la Federación Española de Fútbol, un organismo que se sustenta con dinero público y que tiene competencias delegadas por el mismo Estado, como es la representación de España en el resto del mundo. Una RFEF que decidió eliminar de sus estatutos su dependencia de la jurisdicción española y someterse exclusivamente a las normas de la FIFA, una entidad mercantil ubicada en Suiza y sometida a las leyes del país helvético.
Partiendo de ese disparate, todo el proceso electoral que debe desembocar con el nombramiento del presidente de la RFEF, se ha convertido en una lucha por la supervivencia del actual equipo directivo, con la inestimable ayuda para ello de la Secretaría de Estado para el Deporte, que ha consentido y consiente todas las tropelías contras las normas que ella misma dictó. Pero esta vez han dado un paso más y han llegado un poco más lejos. Como ya saben, el 29 de septiembre la RFEF envió un reglamento electoral a todos sus electores, que violaba todas las normas dictadas por la orden ministerial del 4 de diciembre de 2007 que regula las elecciones federativas. La oposición, por medio del vicepresidente de la Liga de Fútbol (LFP), Javier Tebas, impugnó el 3 de octubre las elecciones por ese motivo, ante la Junta de Garantías Electorales (JGE). La Junta aceptó el recurso y emplazó a la RFEF a que entregara el reglamento electoral en el plazo de tres días, que concluyó ayer lunes 13 de octubre.
La RFEF no envió el documento solicitado y lo que hizo fue remitir a parte del electorado, dejando fuera del mismo a las 19 federaciones territoriales, un nuevo reglamento, que según nuestras fuentes ha sido consensuado con el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky. Lo envió vía fax el viernes 10 de octubre a las 19:00 horas, sin haber sido aprobado por la Comisión Directiva del CSD como estipula le ley.

Debe pronunciarse la Junta de Garantías Electorales

En esas estamos, con parte del electorado disponiendo de un nuevo reglamento electoral que en parte se somete a la orden ministerial, aunque en el artículo uno mantiene que se realizarán conforme a las normas de la FIFA. Un contrasentido absoluto porque las normas ahora enviadas modifican casi en su totalidad a lo que dicta la FIFA. Todo ello sería admisible si no fuera porque ahora lo que hace la Federación es saltarse todo el reconocimiento de autoridad a la JGE y a la Comisión Directiva del CSD, y mantiene las fechas del proceso dando por bueno todo lo sucedido hasta ahora, con lo que por ejemplo, ya han acabado los plazos para solicitar el voto por correo, y la oposición tiene hasta hoy a las 19 horas para presentar sus candidatos a formar parte de la asamblea federativa que ha de elegir al presidente.
O sea, meto la letra pequeña en la norma, pero ni la someto a su aprobación, ni modifico los tiempos, ni reconozco que todo lo hecho hasta ahora está mal y sigue valiendo todo. Por esta razón, con fecha de ayer, la Federación de Aragón, la Federación de La Rioja y Javier Tebas han vuelto a impugnar el proceso, añadiendo nuevos datos a la impugnación presentada el 3 de octubre, con todas las nuevas violaciones de la legalidad cometidas por la RFEF.
Para que no sea muy cansina la explicación de todas las infracciones, se las resumo:

– El calendario electoral previsto no respeta (ni prevé) el derecho al recurso ante la Junta de Garantías electorales.
– En vez de Junta Electoral federativa, se mantiene una “Comisión electoral” cuya composición no se atiene a la Orden Ministerial, cuyos miembros no varían respecto de los designados en la Convocatoria inicial que se encuentra recurrida.
– Se mantiene la existencia de una Comisión de Apelación no prevista en la Orden Ministerial. Refuerza el control de las elecciones en manos de personas designadas por el presidente.
– No se prevé la recusación de los miembros de las citadas comisiones.
– La regulación del voto por correo no se atiene a lo dispuesto en la OM. A título de ejemplo, se habilita ilegalmente a los servicios de mensajería para su tramitación y no se indica apartado de correos ni se designa Notario para la remisión del mismo por los interesados. Tampoco se prevé la existencia de una mesa electoral especial elegida por sorteo que se encargue del control de los citados votos.
– No se procede a la disolución de la Junta Directiva saliente ni se constituye Comisión Gestora alguna.
– No consta la obligación de que el censo electoral contenga los datos previstos en la OM, y no consta que se haya remitido a la Junta de Garantías Electorales.
– No consta la obligación de comunicar a la Junta de Garantías Electorales del CSD la convocatoria y el calendario electoral, sin que ambos consten entre los destinatarios del escrito impugnado.
– Se introducen causas de inelegibilidad no contempladas ni habilitadas por la Orden.
– Los técnicos tienen una representatividad inferior a la prevista en la OM.
– No consta que este reglamento electoral haya sido aprobado siguiendo el procedimiento fijado por la OM, es decir, obteniendo, previo informe de esa Junta de Garantías Electorales, la aprobación expresa de la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes.
Hay muchas más infracciones, pero con lo contado ya es tedioso. Sólo una cosa para acabar por hoy. El régimen disciplinario deportivo vigente establece diferentes infracciones muy graves para los presidentes y directivos de las asociaciones deportivas (incumplimiento de estatutos, reglamentos federativos, reglamentos electorales; el incumplimiento reiterado de las órdenes e instrucciones emanadas de los órganos deportivos competentes…). Lo que está sucediendo con estas elecciones encaja perfectamente en ese régimen. Lo publicamos hace unos días: las elecciones acaban en los juzgados. Qué poco queda.