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La familia real española se alojará en uno de los dos hoteles más lujosos de Atenas, King George o el Grande Bretagne

La reina Sofía consigue reunir a toda su familia griega y a los príncipes de Asturias y las infantas Elena y Cristina en el 50 aniversario de la muerte de su padre Pablo de Grecia

Marzo 5, 2014

Según nos confirman en el palacio de la Zarzuela “una reunión familiar amplia” (no se concretan nombres) recordará hoy y mañana días 5 y 6 en Atenas la memoria del rey Pablo I en el 50 aniversario de su fallecimiento en 1964. Doña Sofía, los príncipes de Asturias y las infantas Elena y Cristina (no hay mención de Iñaki Urdangarín) vuelan hoy a Atenas, viajando todos ellos en vuelo de línea regular y desde lugares distintos. Esta misma tarde toda la familia real griega se reunirá en la Biblioteca Yenadio de Atenas para el visionado del video titulado “Pablo, un rey excepcional”, que se ha preparado sobre la vida del difunto rey, en cuya realización han participado el rey Constantino de Grecia y, de forma absolutamente excepcional, la reina doña Sofía que como es sabido nunca interviene en este tipo de documentos pero que siempre sintió verdadera veneración por su padre.

Nada se sabe, ni siquiera en el gabinete de prensa de Zarzuela, sobre los particulares menudos de este viaje no oficial sino de carácter privado y fuera de agenda, pero cabe esperar que la reina y sus hijos se alojen en uno de los dos grandes hoteles de la capital griega, el King George o el Grande Bretagne, tan vinculados a los buenos tiempos en los que la monarquía regía el país y en los que se hospedaron todos los invitados importantes en los días de celebración de la boda de los reyes de España en 1962. Así mismo, cabe esperar que doña Sofía y sus hijos puedan visitar la casa del príncipe Nicolás de Grecia, que desde hace unos meses se encuentra ya afincado con su esposa Tatiana en Atenas instalados en el moderno y elegante barrio de Katri, donde han adquirido la Villa Galini a Sofía Papandreu hermana del que durante años fue primer ministro griego y opositor de esa familia real.
 
Ceremonia en Tatoi
Mañana, día 6, toda la familia se reunirá para asistir a una ceremonia religiosa ortodoxa en memoria del rey Pablo que se celebrará en la capilla del palacio de Tatoi, en las afueras de Atenas, donde todos podrán reclinarse ante las tumbas de los padres de doña Sofía en el parque del palacio. Una ceremonia sin duda muy emotiva, aunque ya en febrero de 2006 doña Sofía y sus hijos viajaron juntos a Tatoi para, en aquella ocasión, rendir homenaje a su madre la reina Federica en el 25 aniversario de su inesperado fallecimiento en Madrid el de febrero de 1981 (unos días antes del fallido golpe de estado en España).
Pero en esta ocasión el encuentro traerá otros funestos recuerdos, pues todos podrán contemplar el estado de abandono en el que se encuentra el palacio en el que doña Sofía pasó años muy felices de su vida, ya que Tatoi se encuentra muy descuidado y está a la venta por la necesidad que el estado griego tiene de recabar fondos, hecho que ha generado la creación de la Asociación de Amigos del Palacio de Tatoi que aspira al mantenimiento de ese lugar en el que están enterrados todos los miembros de la dinastía griega. Tanto es así que según algunos rumores la relación de la reina de España con su hermano Constantino no pasa por sus mejores momentos porque, se dice, él no habría querido recomprar el palacio. Otros afirman, sin embargo, que a través de ciertos testaferros el ex rey de Grecia si habría querido adquirir la casa del barrio de Psychico en la que doña Sofía nació en 1938, y a la que todos se sienten muy apegados.
Almuerzo en familia
 
Tras el emotivo encuentro en Tatoi, todos los miembros de la familia almorzarán juntos en algún lugar de Atenas y ya en la tarde doña Sofía y sus hijos regresarán por separado a Madrid y a Ginebra. Dado el secretismo con el que la reina decide siempre rodear estos viajes a título personal y familiar, pues apenas nada trasluce al gabinete de prensa de Zarzuela, se hace difícil dilucidar cuáles de sus numerosos parientes compartirán con ella estos días tan señalados. Pero no cabe duda de que allí estarán, además de sus hermanos y de sus sobrinos carnales, su prima la princesa Tatiana Radziwill y su esposo el doctor Jean Fruchaud, su primo el príncipe Miguel de Grecia, y otros sobrinos del rey Pablo como el duque Amadeo de Aosta, el anciano rey Miguel de Rumania, el príncipe Alejandro de Serbia, o Paul Brandam (hijo de la princesa Catalina  de Grecia), amén de otros posibles como el conde Hans Veit de Toerring-Jettenbach, la archiduquesa Helena de Austria, el margrave de Baden y su hermano el príncipe Ludwig, el duque de Kent o su hermano el príncipe Miguel, o el príncipe Carl de Hesse. Un raro encuentro familiar de todos los hijos de los reyes de España con los para nosotros tan desconocidos parientes de doña Sofía, que recuerda a aquel otro viaje en el lejano 1972 cuando la entonces princesa de España quiso que sus hijos participasen en la celebración del 80 cumpleaños de su abuela, la duquesa Victoria Luisa de Brunswick, hija del último emperador de Alemania.  
 
Ricardo Mateos