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Tras diez días de incógnito en Brasil

La Reina Silvia de Suecia reaparece en Río de Janeiro con nuevos retoques de estética

Mayo 22, 2011
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El viaje de la Reina Silvia de Suecia a Brasil, de carácter no oficial, ha sido seguido con enorme interés por la prensa local que desde el primer momento especuló con la posibilidad de que la soberana fuese a someterse a una mas de sus frecuentes intervenciones de cirugía estética que, por lo general, prefiere que le sean realizadas en el lejano Brasil, país en el que nació su madre y al que ella se siente fuertemente vinculada.

Silvia de Sommerlath llegó de incógnito a Río de Janeiro durante la primera semana del mes de mayo tras haber pasado unos días en París en compañía de su esposo, el Rey Carlos Gustavo, para asistir allí a la boda de su sobrino Patrick Sommerlath a quien considera casi como a un hijo. La estancia de la Reina en tierras brasileñas estuvo envuelta en un cierto halo de misterio (ella declaró haber pasado esos días en Río de Janeiro de visita a su familia materna), hasta su reaparición en la capital brasileña el pasado día 16 en una rueda de prensa en el Hotel Sofitel de la Playa de Copacabana


Nuevo “look” muy juvenil


Con su presencia manifestaba su apoyo al gran concierto que, bajo el lema “Infancia Libre de Explotación y de Abuso Sexual”, se celebró al día siguiente en el Teatro Municipal de la ciudad y en el que actuaron cantantes de tanto prestigio internacional como Caetano Veloso, Maria Bethania y Milton Nascimento. El acontecimiento, organizado por la World Childhood Foundation, institución para la protección de la infancia creada por ella misma hace 12 años, fue la ocasión para que toda la prensa reparase en su nuevo y juvenil look que llamó poderosamente la atención de todos los asistentes.

Pero la cuestión estética no es el único aspecto que llama poderosamente la atención de este viaje de Silvia de Suecia a Brasil que curiosamente, y aunque no ha revestido carácter oficial, le ha llevado a encontrarse, de forma excepcional, con numerosas personalidades del ámbito político del país y hasta con la nueva presidenta del país, Dilma Rousseff. El día 18 también visitó Brasilia donde acompañó al presidente del Tribunal Supremo Federal en la apertura del Primer Encuentro Nacional sobre la Desprotección de Niños y Adolescentes.

Escándalo en su país por el presunto pasado nazi de la familia

Pero sincrónicamente, y durante su ausencia de Europa, en Suecia se desató toda una fuerte controversia en torno al pasado nazi de su padre, Walter Sommerlath, hecho que ha llevado a la familia Sommerlath a declarar abiertamente a la prensa que han comenzado a investigar con detalle la naturaleza de los verdaderos vínculos del padre de la Reina con el partido nacionalsocialista en los años 30 y 40.

Todo comenzó cuando un año atrás la cadena sueca de televisión TV4 acusó a Walter Sommerlath de haber conseguido hacerse en 1939 con la fábrica de una familia judía alemana como parte del llamado “proceso de Arianización”. Walter Sommerlath, fallecido en 1990, emigró a Brasil en 1919 y se casó allí con la brasileña Alice de Toledo. En 1938 la familia retornó a Alemania, donde nació la Reina Silvia, y todos retornaron de nuevo a Brasil en 1947 dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial. Se dice que la familia Sommerlath está dispuesta a colaborar en llegar hasta el final de la investigación de las actividades del padre de la reina, tanto en Brasil como en Alemania, entre 1930 y 1940 pues la familia pretende demostrar que aunque Walter Sommerlath fue miembro del partido desde 1934, nunca tomó parte activa en acciones políticas. Todo posible vínculo de parientes de la Familia Real con el nazismo alemán ha sido siempre anatema en la Corte sueca donde ya muchas décadas atrás la madre del rey Carlos Gustavo, la princesa Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha, sufrió fuertemente las consecuencias de los estrechos vínculos de su padre, el Duque Carlos Eduardo, y de sus hermanos con el nazismo alemán.

Por ello algunos opinan que el viaje a Brasil de la Reina Silvia, que concluyó el pasado sábado,podría haber sido la excusa perfecta para estar fuera de Suecia en los días en que más se cuestionaba la figura de su padre.

Ricardo Mateos