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Mientras Doña Sofía fue aplaudida en el día de las Fuerzas Armadas, la ministra de Defensa acabó abucheada

La Reina en Iberia, Chacón en vuelo privado

Junio 1, 2010
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El pasado fin de semana se celebró el día de las Fuerzas Armadas que finalizó con el desfile militar en las calles de Badajoz el domingo, un desfile en el que no fueron protagonistas nuestros soldados si no el tropiezo de la Reina Sofía y principalmente los abucheos que recibió la ministra de Defensa, Carmen Chacón.

Todo ello sin que los pacenses conocieran el penúltimo episodio de la ministra Chacón esa misma semana, concretamente el día 25 cuando visitaba en Granada la sede del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra para comprobar los equipos de protección, comunicación y visualización del “combatiente del futuro”, que han sido desarrollados con tecnología española de última generación.

Pero antes de la visita, la Ministra comenzó el “espectáculo” en el aeropuerto de la ciudad, ante la perplejidad de todos los trabajadores del aeropuerto como denunciaba una empleada de Aena. En total unas 500 personas estupefactas desde que llegaron al aeropuerto y se encontraron al aparcar la patrulla canina de la policía inspeccionando todos los vehículos, la razón la llegada de Carmen Chacón, que aterrizaba en el aeropuerto granadino en un vuelo privado acompañada de una comitiva de al menos 15 personas, sin incluir la tripulación. Los primeros en bajar, un fotógrafo y un cámara de video para plasmar la visita de Chacón.

A pie de pista, el subdelegado de gobierno de Granada también acompañado de su propio séquito, todo un espectáculo de Guardia Civil, Policía, guardaespaldas, coches oficiales, todo un ejercicio de la austeridad y el recorte de gastos que esgrime el Gobierno desde las últimas semanas.

Y volviendo a Su Majestad la Reina Sofía, su último viaje a Granada fue en vuelo regular de Iberia, sin despliegue de este tamaño y montando en un coche oficial para después de saludar a todos los empleados y personas con las que se cruzaba, trasladarse a la ciudad.

La mala fama, se la ganan algunos y algunas, como diría Bibiana Aido, a pulso.