Menú Portada
Gran presencia en la despedida del líder sudafricano

La realeza europea se vuelca en el funeral de Mandela

Diciembre 11, 2013
pq_940_funeral_mandela.jpg

Profundamente conmovidos por la desaparición de la figura señera de Nelson Mandela, con quien todos ellos mantuvieron encuentros más frecuentes de lo que podría imaginarse a lo largo de los años, los miembros de la realeza europea no han dudado en volcarse en el funeral por el gran líder sudafricano, cuyo fallecimiento fue notificado a dos de sus propias hijas, Zindzi y Zenani, en el mismo momento en el que ellas asistían en Londres, en compañía de los duques de Cambridge, a la première del film “Mandela: long walk to freedom”. Y si en 1948 Lord Luis Mountbatten, último virrey de la India, y cuñado y primo de los reyes de Europa, presidió el multitudinario funeral por el Mahatma Gandhi en Nueva Delhi, en este otro celebrado ahora en Johannesburgo, sin duda alguna el más importante y solemne de la historia mundial reciente, nadie ha querido faltar a la cita. Hasta se cuenta que la reina Isabel de Inglaterra, que raramente sale de su isla, consideró en algún momento la posibilidad de viajar hasta Sudáfrica como cabeza de la Commonwealth, aunque finalmente solo asistirá a un servicio religioso en su honor en la abadía de Westminster. Y es que todos los tronos de Europa han querido estar presentes en ese último acto simbólico en la vida de Mandela, celebrado exactamente diez años después de aquel día en el que recibió en Oslo el premio Nobel de la Paz de la mano del rey Harald de Noruega.

Gran presencia de herederos al trono

Desde España ha viajado el príncipe de Asturias, desde Bélgica el rey Felipe, desde Holanda el rey Guillermo Alejandro, desde Dinamarca el príncipe heredero Federico, desde Noruega el príncipe Haakon, desde Suecia la princesa heredera Victoria (que faltará a la entrega de los premios Nobel ese mismo día en Estocolmo), desde Luxemburgo el gran duque Enrique, desde Mónaco los príncipes Alberto y Charlene, desde Japón el príncipe heredero Naruhito, desde Jordania la reina Rania, y desde Gran Bretaña el mismísimo príncipe de Gales que es reconocido valedor de todas las causas humanitarias.

Entre tanto en días han pasados han ido llegando a Sudáfrica las manifestaciones de pesar de príncipes y monarcas, cuyas páginas webs se han llenado de fotografías de tiempos pretéritos rememorando sus encuentros en el líder que acabó con el Apartheid. Así la reina Isabel de Inglaterra ha recordado en su mensaje “la calidez” de sus encuentros, el príncipe de Gales ha dicho de él que “era la encarnación de la valentía y de la reconciliación”, los príncipes de Mónaco han destacado su “generosidad y su extraordinaria capacidad de cambiar el curso de la historia”. Hasta el príncipe Alejandro de Serbia se ha acordado de él en Belgrado manifestando que “el mundo ha perdido a un gran estadista y a un liberador a quien todos queríamos y admirábamos”. Testimonios que se han multiplicado por todas partes pues los grandes duques de Luxemburgo le han calificado de “personalidad carismática y eminente estadista”, los reyes de Noruega han valorado en él esa decisión de “elegir la reconciliación por encima de la venganza”, y hasta los reyes de Jordania y de Marruecos han querido recoger la importancia de su figura por “su responsabilidad en el futuro global” y por la relevancia de un “hombre de paz y de convicciones”.

Reconocimiento mundial

Reconocimientos sin fin y toda una constelación de majestades y altezas nunca vista hasta el momento en la historia, para el paladín del final de Apartheid que ha sido el protagonista de un masivo e internacional funeral al que han asistido más de 70 líderes y jefes de estado del mundo, celebrado en el gran estadio FNB del en otros tiempos tristemente famoso ghetto de Soweto en Johannesburgo. Posteriormente, y durante tres días consecutivos, el féretro de Mandela, será paseado por las calles de Pretoria para que todos aquellos sudafricanos que así lo deseen puedan darle su último adiós, y el próximo domingo, y todavía en presencia del príncipe de Gales, será finalmente enterrado en su localidad natal de Qunu cumpliendo con sus deseos. Un gran adiós para el hombre del que la reina de Inglaterra ha dicho que “trabajó sin fatiga por el bien de su país, y cuyo legado es la Sudáfrica en paz que podemos contemplar hoy en día”.

Ricardo Mateos