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La crisis económica que vive el fútbol español está a punto de desatarse mientras los responsables políticos no se enteran

La que se avecina en la mejor liga del mundo: descensos por impago, huelga de futbolistas, guerra de televisiones…

Julio 8, 2008

Si se aplicaran a rajatabla las leyes vigentes, en Segunda división no quedarían más de 10 ó 12 equipos la próxima temporada. Y no sólo aplicando las normas deportivas, sino la legislación española vigente. El caso de la impugnación del Cádiz para evitar su descenso y que tiene en vilo a Córdoba y al propio Cádiz no es más que un reflejo de la ruina que supone la categoría de plata del fútbol español. Un equipo que desciende de Primera pierde en ingresos siete veces. Por eso los gaditanos se aferran a un clavo ardiendo para no caer aún más. Mientras otros muchos se enganchan a la Ley Concursal para no se pasaportados por incumplimientos económicos.

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Pero no hay nada seguro. Podría ocurrir, si el Cádiz se hubiera resignado a la Segunda B, que dentro de unas semanas vuelva a ser de Segunda A. Es difícil que el Levante solucione antes del 31 de julio su caótica situación. Y está en el aire el futuro del Salamanca, después de que a su presidente, Juan José Pascual, le haya salido mal el pelotazo que pretendía con una permuta de terrenos, cediendo parte del Helmántico a cambio de una parcela para viviendas de protección oficial. El alcalde salmantino, Julián Lanzarote, ya ha dicho que si autoriza esa operación, con todos los informes municipales en contra, iría a la cárcel por prevaricación. Otros clubes, como la Real Sociedad y el Celta, además del citado Levante, se someterán a la Ley Concursal, en sendas operaciones más que discutibles, para suspender pagos mientras siguen fichando en plan rumboso.
En Segunda A, durante los últimos años, se ha pactado la gestión de clubes a cambio de terrenos y acuerdos inmobiliarios, y todo con pasmosa facilidad. Algunos blanquearon más que el hombre blanco de Colón. Y ahí siguen, dispuestos a blanquear otra temporada.
Siendo esto grave, peor es lo que ocurre en las últimas jornadas, como ha denunciado el presidente del Rácing de Ferrol, Isidro Silveira. No sólo hay primas a terceros, asumidas como parte del tinglado, sino sospechas de compras y ventas de partidos y de jugadores. En Italia, cuando se habló de algo semejante, se abrió una investigación que terminó con la Juventus de Turín sin título de campeón del Calcio y bajado a Segunda, entre otras durísimas sanciones a Milán, Fiorentina y Lazio. Aquí pillan a Lorenzo Sanz en una conversación telefónica, donde supuestamente está amarrando el precio de compra de un partido del Málaga frente al Sevilla Atlético, y no pasa nada, se ve como una gracia. A lo mejor le llaman a declarar para que diga que todo fue un cuento chino.

¿A qué espera el responsable del deporte español?

Nadie tira de la manta, nadie investiga para ver qué ha pasado con ciertos resultados sospechosos de las últimas jornadas. Y si un presidente dice que todo se compra y se vende, tampoco pasa nada, y no lo llaman a declarar para que se explique mejor. ¿Ya se les ha olvidado a todos la denuncia del presidente del Betis contra el de la Federación Española diciendo públicamente que le había amenazado con descenderlo si mantenía Javier Tebas como representante del club verdiblanco? Si alguien acusa a otro de manipular resultados es que estamos en plena corrupción. Y si después de la denuncia pública nadie se va a un juzgado de guardia a poner una querella es que igual tiene miedo de no ganarla.
Así llevamos muchos años sin que nadie tome cartas en el asunto. El máximo responsable del deporte español se preocupa tan solo de viajar y salir en las fotos. Cualquier cosa que sea negativa, ni escucharla ni tratarla, ni hacer cumplir la ley. Lo mismo que el jefe se empeña en decir que no hay crisis económica cuando algunos llevan sin cambiarse de calzoncillos dos semanas porque le han cortado el agua, en deporte la política de mirar hacia otro lado es la que se impone. Veremos cómo arregla el tema si la catarata de descensos por impagos también llega a Primera división, si los futbolistas se amotinan porque no pueden cobrar y se ven indefensos. Una huelga de futbolistas a comienzos de curso, con la liga paralizada va a contrastar bastante con el título de campeones de Europa. Y la culpa es sólo de uno: del que lo está permitiendo todo. ¡Ah! Y ya verás la que se va a liar con las retransmisiones de partidos. ¿De verdad nadie se ha parado a pensar que los tres equipos que descendieron a Segunda (Levante, Murcia y Zaragoza) tienen sus derechos futuros con Mediapro, y los tres que subieron (Numancia, Spórting y Málaga) los tienen con Sogecable? ¿De verdad no sabe todo el mundo qué plataforma apoya a quién en la guerra Liga-Federación? Pues a ver si espabilamos.