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La proyección de Carlos Sainz le hace uno de los pilotos más deseados para los planes de futuro de las escuderías de Fórmula 1

Julio 12, 2016
sainz jr

Lo ha conseguido. En apenas año y medio en la Fórmula 1 Carlos Sainz se ha convertido en uno de los pilotos más observados e incluso deseados de la parrilla en los planes de futuro de las escuderías. El hijo del bicampeón de rallyes es serio, trabajador, mantiene una imagen impecable, jamás critica a su equipo u otros compañeros y muestra una contundencia en pista que no ha dejado de ir en línea ascendente desde que llegó a la categoría. En principio Carlos seguirá bajo la disciplina de Toro Rosso en 2017 en una extraña jugada: sería uno de los muy pocos pilotos adscritos al programa de la bebida energética que tuviera previsto realizar tres temporadas completas dentro de su equipo junior desde que comenzaron hace once años. Su contrato liquida en 2019 y zafarse de él no es tarea fácil, pero en equipos como Ferrari, Williams o especialmente Renault le han observado con atención.

Esto no implica que haya un fichaje automático, pero el considerable cambio reglamentario que llega en 2017 puede hacer trastornar muchas cosas como lo hizo el cambio de motores en 2014. Si la llegada de los propulsores híbridos de seis cilindros cambiaron las reglas y relegaron a Red Bull o Ferrari a ser teloneros de Mercedes, la tortilla podría darse la vuelta con una recuperación de valor en el plano aerodinámico y el agarre mecánico. Esta es una especialidad donde los equipos mejor dotados de recursos como McLaren o Ferrari, que hoy no tienen caballería suficiente o no son capaces de aprovechar la que desarrollan sus motores, pueden recuperar terreno y en sus planes de futuro bien podría estar la figura emergente del madrileño. Es joven, fiable, rápido, políticamente ultracorrecto, tiene buena imagen, comete muy pocos errores y tiene patrocinios como el de Estrella Galicia que tienen planes a medio plazo para acompañarle a donde vaya.

Esperando ascender al equipo senior

Los Sainz saben que los maestros en todo lo no relacionado con el motor son precisamente Red Bull, de hecho este año y con menos potencia que el resto son los únicos capaces de plantar cara a los todopoderosos Mercedes, de ahí que el hijo de El Matador siga sentado a la espera de que en un futuro sea movido hacia el equipo senior. En él, Max Verstappen parece ser la estrella emergente, y Daniel Ricciardo, al que se acaba de renovar, se queja tímidamente de peores estrategias y que no disfruta del trato de favor con el que sí cuenta el holandés. En Red Bull Racing este tipo de declaraciones, aunque sean meras insinuaciones, no son muy bien vistas así que es muy posible que sean más que ciertas. Esto fue lo que le ocurrió a Mark Webber, relegado a un segundo plano de manera evidente en la deslumbrante época de Sebatian Vettel y sus cuatro coronas consecutivas.

Helmut Marko, el exigente responsable deportivo de las dos formaciones, no suele dejar pasar ni una y disfruta de haber subido acertadamente al primer equipo a Verstappen. El holandés disfruta de un momento brillante protagonizado por su escudería, y saca provecho de las herramientas que tiene, algo que celebran los de azul. Si lo que Marko quiere son resultados, debería tomar nota de las doce plazas que ha avanzado en carrera de manera acumulada Sainz si restamos lo que ha perdido a lo ganado y eliminamos de la ecuación sus abandonos. Brillan especialmente los once puestos recuperados de una tacada en Canadá, donde salió vigésimo y acabó noveno en la zona de puntos, y las seis plazas recuperadas en Austria. Hay más. En todas las carreras en las que han acabado los dos pilotos de Toro Rosso, Carlos siempre ha quedado por delante de su compañero Daniil Kyvat aunque no haya realizado el mejor tiempo en la tanda clasificatoria. Otro detalle que no debería escapar al ojo entrenado fue que logró el quinto mejor tiempo en Mónaco, una pista donde el virtuosismo paga dividendos y en la que hay que hilar muy fino. Realizar ese registro en un Gran Premio en el que llegó a ir tercero es algo al alcance de muy pocos. Su resultado, octavo, no fue mejor debido a un lacerante error en su primera parada a boxes. Otro elemento que tampoco ayuda es su coche. Diseñado durante la temporada pasada sin saber hasta muy avanzado su desarrollo que motor iba a alojar, tiene un tercio del presupuesto de su hermano mayor, el RB12. Cuenta con un lastre añadido, precisamente su propulsor. De origen Ferrari es el de la temporada pasada, con la potencia de 2015 y al que no se somete a actualización alguna desde hace casi un año, lo que con toda seguridad será aún peor en lo sucesivo. Las escuderías siguen avanzando en los actuales, que si admiten actualizaciones, y la escalada de potencia irá sin duda a más antes de que en 2017 ambos equipos azules vuelvan a ser usuarios de motores Renault.

Poco movimiento en el mercado de fichajes

El mercado de fichajes se va a mover muy poco tras la renovación de Kimi Raikkonen por Ferrari, Ricciardo por Red Bull, en Mercedes todo apunta que Rosberg seguirá y en McLaren no dicen nada pero presumiblemente pueda salir Jenson Button en beneficio del belga Stoffel Vandoorne aunque no hay nada oficial. Al propio Carlos le sorprende que haya otros equipos interesados por él, y afirma públicamente que lo que quiere es un Red Bull cuanto antes mejor. Es un soldado y mientras corra bajo contrato de la bebida energética se debe a ellos. A pesar de todo, sigue rodando el rumor que pudiera salir de su formación para recalar en Renault a cambio de sustanciosas rebajas en los motores que lleven los cuatro coches azules el año que viene. Franz Tost, el jefe de Toro Rosso dice que esto no tiene sentido, y Sainz sonríe cuando se le pregunta por el tema, pero claro, esto es la Fórmula 1 y todo puede ser, sobre todo cuando se trata de cuidar el negocio.

Carlos Sainz acumula veintiséis puntos en la tabla clasificatoria del Mundial de Fórmula 1, que es un 45% más de los que consiguió el año pasado durante toda la temporada. Señor Marko, tome nota.

José M. Zapico

@VirutasF1