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La realización televisiva decidió no mostrar ninguna imagen ni del incidente ni del rescate del piloto francés

La promesa de Ferrari, Jules Bianchi, sigue en estado grave en un Hospital de Japón y su vida pende de un hilo

Octubre 5, 2014

Pertenece al programa de jóvenes talentos del equipo italiano y el galo acude a muchas de sus actividades y acciones promocionales. Goza por ello de una enorme popularidad en el seno de Maranello e incluso se ha barajado su nombre como posible sustituto de Fernando Alonso tras saberse que el asturiano abandona la disciplina roja


El piloto de Marussia Jules Bianchi se encuentra ingresado y con pronóstico grave, debido al accidente sufrido en los compases finales del Gran Premio de Japón. Apenas quedaban unas pocas vueltas cuando Adrian Sutil perdió el control de su Sauber, estrellándolo contra las protecciones. Las asistencias niponas saltaron de inmediato a atender al accidentado y bajo el periodo de “bandera amarilla” (reducción de velocidad y precaución al paso por la zona), Bianchi realizó una maniobra similar a la de Sutil, muy probablemente provocada por el desgaste de sus neumáticos sumado al agua sobre la pista, y acabó estampando su bólido contra la grúa que ayudaba a retirar el coche anteriormente accidentado. Se calcula que antes del impacto, en la zona de la temida curva siete, iba disparado a una velocidad superior a los 260 kilómetros por hora, así que el golpe fue sumamente violento. Según los datos de telemetría, impactó a unos 200 kms/h y se habla de una fuerza de deceleración cercana a los 50G.

Los marshalls se encontraron con dos accidentes consecutivos en la misma zona y la realización televisiva decidió no mostrar ninguna imagen ni del incidente ni del rescate del piloto francés. Una vez extraído del Marussia fue transportado al centro médico del trazado de Suzuka donde el jefe de prensa de la FIA, Matteo Bonciani, declaró que el piloto se encontraba inconsciente y sería trasladado en una ambulancia escoltada por la policía hasta la clínica más cercana, la del Hospital Universitario de Mie, en la ciudad de Tsu-city, a poco más de diez kilómetros del circuito. El corredor fue transportado con la ayuda de un tablero espinal y un colchón de vacío, procedimiento habitual ante el temor de lesiones medulares o cerebrales.

Impacto brutal

En fotografías tomadas por aficionados y algunos reporteros presentes en la zona se observaba que el llamado roll-bar -esa especie de torreta que sobresale justo por encima de la cabeza del piloto y donde hay una entrada de aire hacia el motor y se colocan las cámaras desde las que se ven las manos y cabeza del participante -, había, literalmente, desaparecido arrancada de cuajo. La grúa que sustentaba en el aire el Sauber de Sutil recibió tal golpe que el monoplaza ya rescatado se descolgó y cayó al suelo.

El tema adquiere tintes aún más dramáticos al recordar las circunstancias que rodearon al accidente que a posteriori costó la vida a María de Villota, que se accidentó a bordo de otro monoplaza de la misma escudería durante unos tests fuera de temporada, en los que chocó contra uno de los camiones de la formación.

Tras la carrera, las caras de preocupación eran más que notables no sólo en Marussia, sino especialmente en el equipo Ferrari, que equipa con sus motores al pequeño equipo de Banbury. Asimismo, Jules Bianchi pertenece al programa de jóvenes talentos del equipo italiano y el galo acude a muchas de sus actividades y acciones promocionales; goza por ello de una enorme popularidad en el seno de Maranello e incluso se ha barajado su nombre como posible sustituto de Fernando Alonso tras saberse que el asturiano abandona la disciplina roja.

Hematoma craneoencefálico severo

En cuanto a las causas del accidente, la zona estaba debidamente señalizada y los marshalls de apoyo habían sido desplegados bajo la supervisión y decisión del director de carrera, Charlie Whiting. Que Bianchi acabara allí ha sido una terrible casualidad marcada por la mala suerte (dos coches accidentados en el mismo sitio), pero el procedimiento -a pesar de estar rodeado de cierta polémica-, pareció el apropiado, al igual que su traslado al Hospital. Se optó por la ambulancia y no el helicóptero debido al estado del piloto, y porque la altura alcanzada por la aeronave podría incrementar las presiones sobre su cabeza. Jules fue operado de urgencia nada más llegar al hospital para reducir los efectos de un hematoma craneoencefálico severo para pasar inmediatamente después a la UCI con pronóstico de grave.

Si la carrera empezó mal, lloviendo y neutralizada por el Safety Car, no pudo acabar peor, detenida a unas pocas vueltas del final debido a la gravedad del accidente. Fue un pódium triste y poco animado con la cabeza de todos puesta en otro sitio. El gesto de compañerismo y afecto sincero se materializó cuando todos los pilotos del Mundial, la parrilla al completo, se presentó en la sala de espera de la clínica. A apenas una decena de kilómetros de Suzuka, todos pasaron por allí al menos unos minutos, antes de retornar a sus puntos de origen para preparar la siguiente carrera, el Gran Premio de Rusia. 

Desde Extraconfidencial.com deseamos una pronta recuperación para Jules Bianchi y nos sumamos a los pensamientos de su equipo, sus familiares y cercanos.

 
José M. Zapico
@VirutasF1