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El exministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, recuerda que existe una propuesta aprobada para el traslado de los restos mortales de Franco del mausoleo

La problemática del Valle de los Caídos: el Gobierno destina más de 200.000 euros en reformas pero no dedica ni un solo euro a la Memoria Histórica en 2013

Septiembre 3, 2013

La Ley de Memoria Histórica exige redefinir el significado del Valle de los Caídos para que pueda albergar a todas las víctimas de la guerra
En septiembre de 2012 se decidió eliminar la partida para la Memoria Histórica para el año 2013
La Ley exige redefinir el significado del Valle de los Caídos para que pueda albergar a todas las víctimas de los tres luctuosos años de duración de la guerra civil española y no solo a los fallecidos de un único bando

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La memoria histórica subyace de modo incandescente en nuestra configuración como pueblo. La manera de gestionarla puede convertir a esta compañera irremediable en un tránsito más llevadero o en la fiera del pasado que devora la integridad de nuestros vínculos. El Gobierno Central parece empecinado en lo segundo.

Tras las ampollas levantadas por la exhumación de los restos humanos en numerosas fosas comunes, ordenadas por el juez Garzón, -entre ellas la del poeta Federico García Lorca– para esclarecer las desapariciones acaecidas en el franquismo, el Estado español pasa de largo ante las críticas del colectivo ciudadano y continúa metiendo el dedo en la llaga de la guerra civil y posterior dictadura. Ya lo hizo en el inicio del presente ejercicio cuando retiró todas las subvenciones destinadas a las asociaciones de víctimas del franquismo para localizar los restos de sus familiares y darles un entierro digno. Ahora su objeto de polémica es el mausoleo franquista por excelencia, el Valle de los Caídos.

Los acontecimientos ocurridos en la última semana dan buena cuenta de ello. Con la pelota del panteón de San Lorenzo de El Escorial en tierra de nadie y su futuro haciendo equilibrios en la cuerda floja, el Consejo de Administración del Patrimonio Nacional viene de adjudicar a la contratista Construcciones Javier Herrán, S.L.U. la restauración de la portada de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos por un importe cercano a los 215.000 euros (214.847 euros).

Restauración y limpieza

Las obras a realizar comprenderán la restauración de la escultura de La Piedad que preside magnánimamente la entrada al templo, a los pies de la Santa Cruz; así como labores de limpieza y cuidado en el interior del mausoleo.

Conviene no olvidar que la ley de memoria histórica exige redefinir el significado del Valle de los Caídos para que pueda albergar a todas las víctimas de los tres luctuosos años de duración de la guerra civil española y no solo a los fallecidos de un único bando. El Gobierno dilata en el tiempo su decisión sobre el sepulcro megalómano de San Lorenzo de El Escorial, pero al tiempo, destina cientos de miles de euros para reafirmarlo en su posición genuina y original, la del lado franquista. En septiembre de 2012 anunciaba su decisión de eliminar del presupuesto de 2013 aquel destinado a la memoria histórica, ¿dónde se incluye pues esta partida? ¿Acaso no es memoria histórica restaurar la tumba masiva de los franquistas muertos en la guerra?

El portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso y exministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, recordaba hace escasos días que existe una propuesta aprobada por la Comisión de expertos, impulsada por el anterior gobierno socialista, que trataba el traslado de los restos mortales de Francisco Franco del Valle de los Caídos, al ser el único de los que allí descansan que no habría muerto en la guerra. Esta decisión, considerada por el portavoz “adecuada”, no es considerada como tal por el Ejecutivo Central. En respuesta a una carta remitida por el propio Jáuregui con ciertas cuestiones sobre el Valle de los Caídos, el Gobierno afirmaba que “respecto a las actuaciones de resignificación integral del Valle de los Caídos, ha de señalarse que estas exigen el máximo consenso para no reabrir heridas innecesarias”. O lo que es lo mismo, un inmovilismo rotundo.