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La pretemporada de la Fórmula 1 se revoluciona con multitud de frentes abiertos y el regreso de Renault, que echa públicamente de menos a Fernando Alonso

Febrero 8, 2016
renault f1

La Fórmula 1 nunca se detiene pero esta semana que ahora acaba ha sido una de las más agitadas, entretenidas y atractivas de toda la pretemporada: pilotos despedidos, otros recuperados, coches que se arrancan, otros que se presentan, equipos que vuelven, patrocinadores que se mueven, cambios técnicos de calado para el futuro. Hay de todo.

La marca Renault vuelve a los circuitos con equipo propio de Fórmula 1 tras abandonar parcialmente en 2011 y totalmente en 2012. Con dos títulos conseguidos en 2005 y 2006 en un ciclo triunfal muy deslucido en los últimos años, la dirección de la compañía decidió abandonar uno de sus tradicionales escaparates publicitarios ante la profunda crisis económica que afecto a sus principales mercados. Tras un tiempo apartados de la más alta competición, a pesar de haber dejado activa su filial de motores y haber recabado cuatro títulos de manos de Red Bull, la Regie ha decidido volver a la F1, pero no de cualquier manera ni tampoco a cambio de nada. Renault posee una larga tradición deportiva y han estado involucrados en el automovilismo desde sus inicios pero la respuesta al porqué de su retorno, o al menos una de ellas ha sido disparada, curiosamente, por Barak Obama.

Renault, pilotos discretos esperando una estrella

El presidente norteamericano ha quitado al país de los ayatolas de la lista negra del terrorismo a cambio de que suspendiera cualquier tipo de uso militar de la energía atómica que utilizarán sólo para finalidades civiles. Con ello han caído las barreras y limitaciones comerciales a las que los iraníes estaban sometidos, y las firmas automovilísticas como Peugeot o Mercedes ya han hecho público su interés en repartirse un mercado de ochenta millones de habitantes que compraron en 2011 más de 1,6 millones de coches. Esta cifra ha ido a menos durante el ciclo de sanciones internacionales pero Renault calcula que de aquí a 2020 las cifras de venta pueden rondar los dos millones de coches. La firma se encuentra en una situación de privilegio: tiene una factoría de la que salen cerca de 50.000 coches al año desde 2003, de hecho comercializa varios modelos específicos para este sabroso mercado. El retorno de Renault a la Fórmula 1 responde a que se vislumbra una mejoría económica en el horizonte y en su apuesta global fijan su meta en los países emergentes, mercados donde la clase media, como en en la propia Irán o China, India, Brasil y México —entre otros— avanzan a toda máquina y pasan de la moto o el transporte colectivo a sus primeros turismos.

Deportivamente su renacimiento como escudería va a ser discreto. Tras despedir a Pastor Maldonado, darán asiento al novato Jolyon Palmer —hijo del expiloto Johnatan Palmer— y el danés Kevin Magnussen, defenestrado por McLaren para dejar espacio a Fernando Alonso en 2015, que llega con una aportación de la que se dice puede rondar los siete millones de euros aportados por la firma textil Jack & Jones. No es un duo ganador, sino más bien el de dos pilotos de proyección, baratos, y con más idea de crear una estructura tecnica ganadora que crecerá de 450 empleados a cerca de 650. Uno de los primeros fichajes han sido Bob Bell, el ingeniero que creó los Renault ganadores de Alonso, y Chris Dyer, el hombre al que culparon en Ferrari del fiasco en 2010 que costó en Abu Dhabi el que podría haber sido el primero titulo rojo del asturiano, aunque no hay que olvidar que también fue el estratega de Michael Schumacher en su etapa italiana. El propio Carlos Ghosn, presidente de la marca del rombo, no oculta su interés por el de Oviedo cuando se le pregunta, pero no está en el mercado o eso es lo que da a entender con cierto pesar.

Incógnitas y nuevas caras

Con la compra de Lotus por parte de los franceses otro de sus activos más llamativos, Carmen Jordá, quedaba en un limbo velocístico al que la propia formación dio respuesta: la valenciana muy probablemente correrá en la Formula E esta temporada y seguirá estando relacionada con la escudería de Fórmula 1. Una cara nueva con la que iremos familiarizándonos será la de Frederic Vasseur, responsable de los equipo de GP2 y GP3 de la escudería ART, una de las más exitosas de los escalones previos a la F1. En lo sucesivo será el responsable operativo de Renault Sport Formula 1 Team, que será su denominación oficial.

El martes pasado fue encendido el motor del equipo Williams por primera vez, y el día 15 está previsto que lo haga el de HaasF1, los novedosos norteamericanos de los que se filtra muy poca información. El Toro Rosso STR11 que conducirán Carlos Sainz y Max Verstappen ya ha pasado las obligatorias y cada vez más exigentes pruebas de choque, y tan solo quedan por hacerlo Mercedes y Red Bull; de los últimos se sabe que iban algo retrasados pero esperan estar en los primeros entrenos de Montmeló a finales de este mes.

Fernando Alonso premiado en Italia

A gloria tiene que haberle sabido a Fernando Alonso el primer galardón que recibe en mucho tiempo. El gobierno italiano le ha otorgado la orden de “’Commendatore” de la república a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores, uno de sus más altos reconocimientos que se concede a extranjeros o nacionales que viven fuera del país y consiste en un diploma y una medalla conmemorativa. Con ello, los transalpinos agradecen el esfuerzo y cariño mostrado por Alonso hacia el pueblo italiano durante sus cinco años corriendo para Ferrari.

Es muy posible que el equipo Sahara Force India pierda parte de su denominación. Sahara es el nombre de la corporación hindú propietaria del 42% de las acciones, pero este grupo empresarial pasa por graves apuros y de hecho su principal accionista, Subrata Roy, está encarcelado por acumular más de 3.000 millones de dólares en deudas. Las autoridades hindúes han permitido la venta de estos activos para enjugar dicha deuda, así que es muy posible que si llega un comprador, esta formación cambie su denominación una vez que Aston Martin, firma con las que se les ha asociado durante un tiempo, rechazase hacerse cargo.

Cambios importantes para el 2017

Otra de las noticias de la semana y adelantada por el portal Motorsport es que muy probablemente en 2017 quede abolida la reglamentación que limita las evoluciones de los motores durante la temporada. Hasta ahora y desde 2014 está constreñida a un número determinado de áreas o tokens, a los que muchos acusan de ser el causante de la falta de mejoras rápidas y contundentes de Renault y Honda. De acuerdo con esta información existirá en la materia toda la libertad que el presupuesto de cada motorista permita. Otra reglamentación que cambiará en 2017 será la relacionada con los neumáticos. Para el año que viene las gomas traseras serán más anchas, y equipos, pilotos, y responsables han pedido durante una reunión con Pirelli en Milán más prestaciones, más seguridad, y características mejores que las vistas este año en el que las gomas fueron muy duras y rebajaron las prestaciones generales de los monoplazas. La solución puede llegar a base de colocar una doble capa, la exterior, más eficaz, y una por debajo de menores prestaciones pero que garantice cierto funcionamiento antes de que caiga abruptamente su eficacia. Otro tema que esta pendiente de aprobación es la muy posible y no aceptada por todos aparición de un nuevo sistema de seguridad consistente en una suerte de “jaula” alrededor del piloto y que cubriría su cabeza de impactos y golpes de piezas sueltas u otros elementos incontrolados como ruedas o piezas de los circuitos. La FIA parece proclive a aceptarlo pero sigue siendo una propuesta que ha de ser probada. La idea es implementarla en 2017.

Para rematar la semana Yasuhisa Arai, el responsable de Honda entona el mea culpa y reconoce que sus motores no estaban preparados para ingresar a la F1 en las fechas en las que hicieron. Promete más trabajo, más esfuerzo, y que no echará mano de técnicos o ingenieros externos a su estructura. Quieren confiar en su gente, con los que tradicionalmente tienen lazos muy longevos en una cultura en la que el despido o degradación es toda una rareza, justo contrario a lo que ocurre en la Fórmula 1. Uno de los dos se equivoca.

José M. Zapico

@virutasf1