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El Ayuntamiento de Ana Botella se persona en la causa para controlar toda la información que resulte de la investigación judicial

La presunta corrupción en la Policía Municipal de Madrid aviva el caso del pequeño Nicolás

Marzo 2, 2015

Hasta la fecha no se había producido casi ninguna diligencia de importancia, pero tras la imputación de dos agentes, un guardia civil vinculado a la Casa Real y del ya ex coordinador de seguridad del Consistorio madrileño, Emilio García-Grande, se van a “peinar” teléfonos y cuentas bancarias de los imputados
El distrito municipal de Chamartín fue clave en toda la conexión policial del pequeño Nicolás; allí conoció a García-Grande y a su esposa, Lidia Curto, con la que mantenía los contactos, ambos vocales vecinales 
Francisco Nicolás Gómez Iglesias está tranquilo y cree que al final se llegará a un pacto, ya que el no quiere hacer daño a su gran amigo, el todavía secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz


La imputación del ya ex coordinador de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Emilio García-Grande, un cargo político del PP que ostentaba el mando de la Policía Municipal, los Bomberos y el Samur, dentro de la investigación judicial sobre las actividades de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el pequeño Nicolás, ha logrado avivar la instrucción de un caso que parecía dormitar el sueño de los justos en un cajón del Juzgado de Instrucción nº 2 de Madrid, que dirige el magistrado Arturo Zamarriego, un ex militar llegado a la judicatura por el cuarto turno y que su meticulosidad y respeto procesal a los abogados defensores le hace ir una velocidad mucho más controlada de la que ya por sí tiene la Justicia en España.

Ahora, Zamarriego ha decidido citar de nuevo a declarar al pequeño Nicolás el próximo 17 de abril, el mismo día que también ha llamado como imputado al político popular Emilio García-Grande y a uno de sus hombres, Jorge González Hormigos, el policía municipal que acompañó a Francisco Nicolás en su conocido viaje a Ribadeo donde iba también a acudir presuntamente el rey Felipe VI. Días más tarde, el 24 de abril, ha citado también como imputados a otros dos miembros de los cuerpos de seguridad, al policía municipal de Madrid, Felipe Gallego Santos, que hizo labores de escolta, conducción y seguridad del pequeño Nicolás y que en su día trabajo directamente para García-Grande, así como también al cabo de la Guardia Civil vinculado con la seguridad de la Casa Real, Javier Sánchez López.

El juez quiere saber la relación real que mantenían con el pequeño Nicolás y si, como Asuntos Internos de la Policía asevera, la relación era “muy cercana y personal”, con una “evidente” facilitación de información de carácter privilegiada a la que tenían acceso por puesto que ocupaban: matrículas reservadas, números de teléfono, conversaciones telefónicas y bases de datos policiales. 

La contabilidad de Francisco Nicolás al estilo Bárcenas: papeles manuscritos con anotaciones personales

Pero lo más importante, es que el juez Zamarriego ha solicitado por fin la relación de llamadas entrantes y salientes, así como los mensajes enviados y recibidos y los datos asociados a los teléfonos de todos los imputados. El titular del Juzgado nº 2 quiere analizar los mensajes que se cruzaban entre los imputados, los cuales habían formado un grupo de wasap denominado “Departamento de Seguridad Nacional”. Así mismo, también ha solicitado información tributaria, de la Seguridad Social y un análisis detallado de las cuentas bancarias de los imputados e, incluso, de sus fondos de inversión.

La presunta contabilidad B del pequeño Nicolás, unos manuscritos con anotaciones personales al estilo del ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, recogidos por Asuntos Internos de la Policía en los registros practicados, corrobora que el nombre del ya ex coordinador del Ayuntamiento de Madrid, Emilio García-Grande, aparece en ella junto a la cifra de 5.000 euros; y junto al nombre de los dos policías municipales de Madrid, figura otra cantidad más elevada de 30.000 euros. Un dinero que, supuestamente, habrían percibido a cambio de facilitarle información reservada, dejarle los coches oficiales (sobre todo, un vehículo Nissan XDTrail), y prestarle labores de escolta y seguridad. Asuntos Internos de la Policía tiene identificados al menos la labor de escolta que le hicieron cuando viajó a España el alcalde de Miami, Tomás Pedro Regalado.

La estrecha relación de Francisco Nicolás con Lidia Curto, la mujer de García- Grande

Para el viaje del alcalde de Miami, que fue controlado por el pequeño Nicolás a pesar de ser invitado por la Fundación Ibersmart, los policías municipales colaboraron activamente junto al ex coordinador de seguridad García-Grande. Incluso, en ese cruce de wasap con Francisco Nicolás participó la mujer de este último, Lidia Curto, una persona que también figura colateralmente en la trama a pesar de ser una trabajadora vinculada a la empresa publicitaria que trabaja para Unidad Editorial (Grupo editor del diario El Mundo, entre otros).

Lidia Curto y su marido, Emilio García-Grande, conocen al pequeño Nicolás de cuando participaban activamente los tres en el distrito municipal de Chamartín, donde el matrimonio ocupó durante muchos años el cargo de vocales vecinales, como ha denunciado públicamente el grupo municipal de UPyD. García Grande, su mujer Lidia Curto y el pequeño Nicolás forjaron una estrecha amistad en el distrito del PP de Chamartín, junto con el concejal de distrito Luis Miguel Boto.

La conexión con el concejal jefe Enrique Núñez

García-Grande llegó al Ayuntamiento de Madrid como coordinador de Seguridad por decisión expresa del concejal jefe, Enrique Núñez, quien le concedió este cargo de confianza nada más ser nombrado concejal de Seguridad tras el escándalo del Madrid Arena, donde también está imputado el anterior jefe de la Policía Municipal de Madrid, Emilio Monteagudo.

Núñez, Quique para los amigos, decidió traerse a García-Grande del Ayuntamiento de Coslada -donde era delegado de Hacienda-, lugar en el que recaló tras su paso por el distrito municipal de Chamartín. Ahora, la oposición municipal en bloque ha pedido también la responsabilidad política de Enrique Núñez por ese nombramiento y por su actitud pasiva con el consentimiento de toda esta trama, según denuncia UPyD.

Ahora, el Juzgado investiga una posible malversación de caudales públicos del Ayuntamiento capitalino de Ana Botella, que ya se ha personado en la causa con el fin último de controlar toda la investigación que vaya saliendo de la investigación judicial y así ir sobre seguro y sin sobresaltos de última hora.

El pequeño Nicolás puede ser condenado a la cárcel entre 5 y 15 años

Francisco Nicolás Gómez Iglesias está siendo investigado por ocho posibles delitos que van desde el cohecho impropio (a miembros del Ayuntamiento de Madrid), revelación de secretos, falsificación documental, estafa, usurpación de funciones públicas y estado civil, tráfico de influencias y malversación de caudales, por lo que podría ser condenado a cárcel de 5 a 15 años.

Sin embargo, según fuentes muy próximas al pequeño Nicolás, este se encuentra muy tranquilo. Hasta ahora no había nada relevante que le perjudicara, pero la aparición en la escena judicial de la imputación de estos policías municipales y altos cargos políticos del PP, ha avivado el caso y ha sembrado cierto nerviosismo en el entorno del joven. Hasta ahora, Francisco Nicolás creía que todo se arreglaría y que se llegaría a un pacto final. El pequeño Nicolás dice tener artillería pesada contra altos cargos de la administración, pero, por ejemplo, no quiere hacer daño a su gran amigo, el todavía secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz. Recientemente, cuando surgió el rumor de que éste había sido apartado de su cargo político y los amigos se lo comunicaron a Francisco Nicolás, el chico se sobresaltó y enseguida intento contactar con su amigo para ver si era realidad y que podía hacer para remediarlo.

La defensa del pequeño Nicolás cree que en la nulidad de todas las actuaciones emprendidas contra él ya que han aportado al Juzgado una grabación entre miembros del CNI y de Asuntos Internos de la Policía antes de su detención en la que se demuestra que le seguían la pista y tenían pinchado y geo localizado su teléfono sin autorización judicial, lo que provocaría la nulidad total de las actuaciones por la teoría del árbol envenenado, donde todas las diligencias a partir de ésta serían nulas por infracción de Ley. Por el momento, el pequeño Nicolás ha aportado el peritaje de un ingeniero de telecomunicaciones que dice que la grabación es real y valida, aunque no opinan así en el grupo de Asuntos Internos de la Policía que ha manifestado al juez que esa grabación está manipulada. Será el peritaje judicial el que determine qué pasa finalmente con la grabación que puede ser la madre de todo el procedimiento.

Ahora, el Juez Arturo Zamarriego ha decidido darle un nuevo impulso al caso y el mes de abril puede ser decisivo para saber qué hay detrás del pequeño Nicolás. Si finalmente nos quedaremos en un segundo nivel muy por debajo del real, que ya salpica directamente a la Policía Municipal de Madrid y a sus altos cargos. Un cuerpo de seguridad en entredicho en casos como el desgraciado Madrid Arena y con múltiples denuncias de irregularidades puestas al descubierto con su actuación pasiva en locales de moda de la noche de Madrid. 

Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho