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La penúltima provocación de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y de su concejal Carlos Sánchez Mato: el fotógrafo Raúl Capín, condenado por agredir y obstaculizar la labor policial, elegido para dar el pregón de las Fiestas de Vicálvaro

Julio 4, 2016
sanchez mato carmena

El pasado domingo 26 de junio Vicálvaro fue uno de los distritos de Madrid que cambió radicalmente de color político. Si en las Elecciones Municipales del 2015, el partido de Manuela Carmena, Ahora Madrid, en el que confluía Podemos e Izquierda Unida, era la opción política más votada con 13.401 votos, un año más tarde ha pasado a ser la segunda, con tan sólo 9.415 votos (un 29,7% menos), por detrás del Partido Popular y con el PSOE pisándole los talones. Con ello, este Barrio del sureste de Madrid ha seguido la tendencia de muchos otros distritos y ciudades españolas en las que se ha castigado la pésima gestión de los partidos satélites de Podemos, en este caso, personificado por la alcaldesa Manuela Carmena y Carlos Sánchez Mato, la cara más visible de Izquierda Unida dentro de la coalición que gobierna el consistorio madrileño.

Carlos Sánchez Mato, además de ser el concejal de Hacienda, lo es también de este Distrito madrileño. Allí es cada día más cuestionado por la dejadez y falta de iniciativas en este Barrio y por preocuparse más de la política que de la gente. Por ejemplo, de su mano, Eduardo Garzón, hermano de su “jefe”, Alberto Garzón, fue fichado como asesor del Área de Economía y Hacienda con un sueldo de 52.533 euros. Pero también será conocido por la elección del pregonero en las Fiestas de Vicálvaro del año 2016 que prometen ser de lo más descafeinadas, por su retraso de una semana y por la prohibición de instalar atracciones de Feria.

El elegido este año para el pregón es Raúl Capín, un fotógrafo condenado hace apenas dos meses por obstaculizar la labor de la Policía y agredir a un Agente de la autoridad en la concentración denominada “Marea Ciudadana” que se produjo el 23 de febrero del 2013. En concreto, en la sentencia se relata como “el acusado, no solo entorpeció la labor policial empujando a la agente, sino que, para evitar la detención de la persona que estaba retenida, agredió a la Policía dándole un rodillazo en los glúteos, haciéndola desestabilizarse y que la soltara, por lo que su conducta fue persistente y conocía el alcance de la misma”. Raúl Capín tiene además otra causa abierta por unos incidentes ocurridos el 25 de abril del 2013 durante la protesta “Asedia el Congreso”.

Este es el elegido para un pregón que debería estar dirigido a todos los vecinos de un Barrio madrileño, pero en el que queda claro que cuando el sectarismo se impone, lo que importa es sólo la ideología propia.