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Ambas están ingresadas en la clínica López Ibor de la capital

La pelea monumental que Belén Ordóñez y su hija protagonizaron en Madrid

Noviembre 23, 2009

El tratamiento, pagado por Francisco Rivera, pretende erradicar los presuntos transtornos mentales que madre e hija sufrían constantemente. Acaloradas discusiones, enfrentamientos turbios y hasta violencia.

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Malos tiempos para Belén Ordóñez. Su reciente ingreso en la clínica López Ibor de Madrid ha desatado todo tipo de comentarios. Poco o nada se sabe acerca de los verdaderos motivos que llevaron a la hermana de la difunta Reina de Corazones, y a su hija Belencita, a decidir internarse en el nosocomio especializado en asuntos psiquiátricos. Sin embargo, extraconfidencial.com ha tenido acceso a información que, sin duda alguna, demuestra que la situación era bastante insostenible. Días antes del ingreso, Belén protagonizó uno de los episodios más dramáticos de su vida. Se repetían con bastante frecuencia, quizás porque, amparada en un perverso miedo a la muerte, perdía el control. Aquella noche, Belén se enzarzó en una pelea monumental con su hija que escamó a todo el vecindario. Hubo gritos, insultos, reproches, zancadillas y hasta pronunciaron entre llantos el nombre de la fallecida Carmina: “que venga”. Se les fue de las manos. Era, como si de repente, madre e hija se hubieran transformado en acérrimas enemigas. Demasiada violencia y agresividad. Acabaron derramando lágrimas de desubicación y con las camisolas entreabiertas. La policía las separó. Los médicos lograron tranquilizarlas, a pesar de que los gritos seguían dándole a la noche un aspecto macabro. La situación era auténticamente desbordante. A buen seguro que la situación cambia y, tras el tratamiento médico, recuerdan los hechos como una negra, negrísima pesadilla.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)