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La crecida incontrolada del río Ebro pone en entredicho el Plan Hidrológico

La paradoja del agua: los españoles consumieron en 2012 un 3,5% menos que en 2011 pero pagan por ella un 12,3% más que el año anterior

Marzo 2, 2015

Según una reciente nota publicada por el INE, los españoles consumen menos agua que en años anteriores pero a un coste superior y de manera más desigual. Cataluña presenta uno de los consumos más bajos del territorio nacional (8% menos que la media), pero paga una de las mayores cuotas (32% más que la media)

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Cada día la gestión de un recurso tan rico como el agua empobrece a un país tan poco metódico como España. El último acontecimiento que ha destapado las vergüenzas del Plan Hidrológico español ha sido la crecida del río Ebro que ha llevado a los Gobiernos de Aragón (PP), y de Navarra (UPN) a desalojar a miles de ciudadanos a través del plan de evacuación en varios municipios. No sin antes causar un intenso revuelo por haber pasado los ciudadanos una velada desamparados ante las inclemencias y amenazados por una posible rotura de la barrera de contención.  

Los problemas del agua sacuden a nuestro país tanto por exceso como por defecto. La crisis comienza a ser ya un concepto tan manido como real. No empero sus implicaciones en las circunstancias de la ciudadanía son inabarcables. Las conjeturas sobre una posible recuperación en 2015 continúan vertiéndose más como campaña preelectoral que como futuro real de la economía, al menos, la del ciudadano raso, ese que tiene que lidiar con la pobreza energética e hidráulica. Muchas personas presentan dificultades para poder pagar el precio del agua, del gas o de la electricidad, generalmente por la falta de ingresos, pero también por el precio exacerbado de los suministros. Los usuarios deben pagar una parte importante de los recursos en concepto de producción y distribución (en el caso del agua para sufragar los gastos de captación, potabilización, distribución y depuración), pero la parte restante del monto total la componen impuestos y cargas destinadas a recaudar fondos para políticas públicas, lo que encarece sobremanera la tarifa. A este problema se le une otro de igual o mayor envergadura: 2015 acecha con la sombra de la escasez de agua más abominable que nunca. La fuerte sequía producida en 2014 -que no se repetía en 38 años en el territorio nacional-, ha causado que los cuerpos de agua superficiales y subterráneos no lograran recuperarse. Otro motivo más para gestionar el agua de modo responsable y eficiente, pero, ¿cómo se hace en España?

Según el INE, consumimos menos agua pero más cara

Según una reciente nota publicada por el INE (Instituto Nacional de Estadística), los españoles consumen menos agua que en años anteriores pero a un coste superior y de manera más desigual. En 2012 el consumo medio de agua de los hogares se situó en 137 litros por habitante y día, con un descenso del 3,5% respecto a los 142 litros registrados el año anterior. 

A pesar de ello y contra todo pronóstico, el agua sube. En 2012, el coste unitario del líquido elemento se situó en 1,73 euros por metro cúbico, con un incremento del 12,3% respecto al año anterior (1,54 euros). Además, el coste unitario del suministro alcanzó los 1,03 euros por metro cúbico, un 8,4% más que en 2011, mientras que el de saneamiento (alcantarillado, depuración, cánones de saneamiento y vertido), fue de 0,70 euros, con un aumento del 18,6%.

En lo que respecta a la utilización, los consumos medios de agua más elevados se dieron en Comunitat Valenciana (160 litros por habitante y día), Cantabria (155) y Castilla y León (152). Por el contrario, los consumos medios más bajos se registraron en los hogares de País Vasco (119 litros por habitante y día), Cataluña (126) y Andalucía (129).
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Unas cifras que no se reflejan del mismo modo en lo que atañe a los consumos. Los valores más elevados del coste unitario del agua en 2012 se dieron en la Región de Murcia (2,50 euros por metro cúbico), Illes Balears (2,38) y Cataluña (2,29). Por el contrario, Castilla y León y La Rioja (1,02 euros por metro cúbico), y Galicia (1,11), presentaron los costes más bajos.

Si examinamos los datos comparativamente, dos comunidades históricas como Galicia y Cataluña presentan registros totalmente opuestos hasta el punto que en la comunidad catalana existe un gasto un 106% mayor que en la comunidad gallega y un 32% más que la media nacional. Sin embargo, las altas cotas catalanas no encuentran su par en la categoría de consumo, ya que esta última Comunidad presenta uno de los consumos más bajos del territorio nacional con 126 litros por habitante, un 8% menos que la media nacional.

Volumen registrado

En cuanto al volumen de agua registrado, los datos parecen someterse a un mayor orden. Aquí Cataluña sí es una de las comunidades con mayor demanda. Así, las Comunidades que distribuyeron más volumen de agua en 2012 fueron Andalucía (17,2% del total), Cataluña (15,0%) y Comunidad de Madrid (12,9%). En el otro extremo, se situaron La Rioja (0,7% del total), Cantabria (1,5%) y Comunidad Foral de Navarra (1,7%). Las comunidades que más incrementaron el volumen de agua registrado y distribuido fueron Illes Baleares (10,0%), Aragón (8,8%) y Galicia (3,9%). Por su parte, La Rioja (–14,7%), País Vasco (–12,1%) y Comunidad Foral de Navarra (–7,0%) fueron las que más lo redujeron.   

En total, durante el año 2012, se suministraron a las redes públicas de abastecimiento urbano 4.485 hectómetros cúbicos (hm3) de agua (1). Las tres cuartas partes (3.338 hm3) fueron volúmenes de agua registrada, es decir medidos en los contadores de los usuarios. El resto (1.147 hm3) fueron volúmenes de agua no registrados (estimados mediante aforos o no medidos).

El volumen de agua registrado y distribuido a los hogares fue de 2.309 hm3, lo que supuso el 69,2% del total. Los sectores económicos usaron 711 hm3 (el 21,3%), mientras que los consumos municipales (riego de jardines, baldeo de calles y otros usos), alcanzaron los 318 hm3 (el 9,5%). Con respecto al año anterior, el consumo de agua de los hogares disminuyó un 3,1%. Por el contrario, los sectores económicos incrementaron la utilización de agua en un 2,6% y los usos municipales un 4,6%.