Menú Portada

La papeleta de Del Bosque con Diego Costa

Noviembre 10, 2015

No le será fácil a Del Bosque mantener en su equipo a Diego Costa si el futbolista mantiene ciertas actitudes. Ya le afeó el seleccionador su incidente en un partido contra el Arsenal y ahora, en el inicio de una nueva concentración, llega el del Chelsea con un nuevo desplante a un rival, uno en esta ocasión del Stoke City, y una acusación de pisotón de un vigilante de seguridad en el último partido de la Premier. Del Bosque no lo tiene fácil con él

del bosque costa

Se discute, y mucho, si el estilo de Diego Costa casa con el juego de España. Y por el momento, la respuesta es no. No ha salido como se esperaba, ya se ha dicho muchas veces, pero no será por la insistencia, por la fe que le tiene el seleccionador. Lo intenta una y otra vez, pero hasta el momento no se ha visto un partido de Diego Costa que convenza a la afición. El mejor juego del nueve lo vimos en el Atlético, indudable su aportación al título de Liga, veloz como nadie y decisivo en el remate, al galope, con campo por delante. Indiscutible.

Perder una oportunidad

Lo cierto es que ese ha sido su mejor momento porque ni siquiera en el Chelsea ha rendido a ese nivel, aunque eso sí ha marcado muchos goles. Con España, no. No encuentra el sitio porque seguramente necesita mucho espacio para mostrarse. Cuando Del Bosque le llamó para el Mundial nos imaginamos que su papel sería decisivo cuando España fuera por delante en el marcador, la opción casi no se dio y su papel, como el del resto, hay que decirlo, fue un fiasco.

Su nacionalización y su llegada a la selección fue discutida por el juego y también por su forma de ser en el terreno de juego. Demasiado guarro, que se suele decir popularmente. Una parte de su juego se basa en sacar partido del barro, de meter al rival en el barullo, y eso no mezcla bien con lo que se ha trasladado del equipo español en los últimos años. Del Bosque ya le dio un pescozón hace poco y ahora vuelve después de ridiculizar a un rival, de provocarle. Esas actitudes, que tan poco gustan a Del Bosque, no serán fáciles de justificar y menos si su rendimiento no pasa de la media.

José Luis Corrochano