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Mientras, el príncipe de Gales se siente "atrapado" en la vida y falto de confianza

La otra boda borbónica: la princesa Amelia de Orleans-Braganza y el británico-español James Spearman

Noviembre 4, 2013

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El novio es hijo de Pilín Garrigues Carnicer, sobrina de aquel embajador español que fue Antonio Garrigues y Díaz-Cañabate, prima hermana del que fue ministro de la UCD Joaquín Garrigues-Walker, hermana de la marquesa de la Granja de San Saturnino, y cuñada de Sir Tristan Garel-Jones que fue ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Margaret Thatcher
Se celebrará en Brasil y asistirán algunos de esos Borbones que en otros tiempos algunos cronistas denominaron “Borbones del Corte Inglés” entre quienes se cuentan los hijos del difunto José Miguel Garrigues-Walker y de su esposa Elena de Borbón Barucci, que aunque todavía joven padece una grave enfermedad neurológica

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Pasó sin pena ni gloria el 75 aniversario de doña Sofía como claro reflejo de los grandes cambios de los últimos años, pues aún recordamos el concierto en el Real por sus 70 años con la presencia de personajes como el rey Miguel de Rumania, la emperatriz Farah Diba, o el príncipe Miguel de Grecia, entre otros amigos y parientes. En esta ocasión, y como ya intuíamos en estas mismas páginas, no ha querido prescindir de un encuentro con su prima e íntima la princesa Tatiana Radziwill, que ha querido agasajarla invitándola a su residencia de Suiza donde, con toda probabilidad, doña Sofía aprovechará para visitar a sus hija doña Cristina y a sus nietos.

Entre tanto, ya se prepara una gran boda regio-aristocrática en el lejano Brasil donde la familia imperial ha anunciado el compromiso de la princesa Amelia de Orleans-Braganza, sobrina del jefe de esa casa imperial, con el británico-español James Spearman. Una boda de altos vuelos cuya fecha se anunciará próximamente y que reunirá a un importante contingente español puesto que el novio es hijo de Pilín Garrigues Carnicer, sobrina de aquel embajador español que fue Antonio Garrigues y Díaz-Cañabate, prima hermana del que fue ministro de la UCD Joaquín Garrigues-Walker, hermana de la marquesa de la Granja de San Saturnino, y cuñada de Sir Tristan Garel-Jones que fue ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Margaret Thatcher, es presidente de la Unión de Bancos Suizos en Latinoamérica y posee una bella finca en la sierra de Gredos.

Allí veremos a príncipes del Brasil, príncipes de Ligne, aristócratas belgas, franceses y españoles, y hasta a algunos de esos Borbones que en otros tiempos algunos cronistas denominaron “Borbones del Corte Inglés” entre quienes se cuentan los hijos del difunto José Miguel Garrigues-Walker y de su esposa Elena de Borbón Barucci, que aunque todavía joven padece una grave enfermedad neurológica y es una de las protagonistas de la nueva obra de La Esfera de los Libros titulada “Memorias del Alzheimer”.

Vuelve el affaire del príncipe Carlos y Selina Scott

Cambios en España, y también en Inglaterra donde ahora es el príncipe de Gales quien vuelve a saltar a la palestra con una nueva controversia fruto de las declaraciones en fechas recientes de aquella famosa periodista Selina Scott que hace unos cuantos años ya generó también una fuerte polémica en España por las familiaridades que entonces se tomó con don Juan Carlos durante la grabación de una larga entrevista para la BBC británica. Todavía en activo, Selina Scott, que llegó a España de la mano de ese otro amigo suyo y del príncipe Carlos que es el rey Constantino de Grecia, revela ahora como en 1991 el príncipe de Gales se lamentó tristemente ante ella porque ya entonces se sentía absolutamente atrapado en su vida por considerar que todo en ella está milimétricamente diseñado y previsto; nada puede salirse del guión.

“Tú tienes suerte, Selina, le dijo, “unos cuantos tienen la fortuna de saber exactamente qué es lo que quieren hacer en la vida, pero hay un infierno para otros muchos que no lo saben y que padecen de baja estima”. Unas declaraciones que salían a la luz hace tan solo unos días en el medio de prensa británico The Mail, y que vienen a revelar la falta de confianza en sí mismo del heredero de la corona cuyos verdaderos intereses no parecen estar en la pesada carga de la corona sino en otro lugar. “Siento falta de confianza y eso es una lucha”, fueron otras de las palabras de una persona cuyas acciones reflejan un claro deseo de poder contribuir a la sanación general y a que las cosas puedan ser mucho mejores para muchas personas.

La cotización del príncipe heredero, a la baja

Un anhelo que topa con una posición que le exige una ausencia total de opinión, cosa que no cuadra con su carácter comprometido con temas tan espinosos como la guerra, la arquitectura moderna, el cambio climático, y el daño al planeta, en un hombre de gran vocación espiritual cuyo padre el duque de Edimburgo, no lo olvidemos, manifestó durante décadas un gran interés por el fenómeno ovni en el que cree con auténtica convicción.

Pero si la cotización del incomprendido heredero continúa yendo a la baja en Inglaterra, ese no es el caso de sus hijos los príncipes William y Harry cuya popularidad alcanza cotas muy altas. Y es que si en estos meses la noticia ha sido el embarazo y el parto de la duquesa de Cambridge, ahora todos los ojos están puestos en el posible compromiso matrimonial entre el príncipe Harry y su aristocrática novia Cressida Bonas que, una vez más, ha sido invitada al palacio de Sandrigham aunque, eso si, en ausencia de la reina Isabel. Sincrónicamente esa otra gran popular que es la reina Rania de Jordania lucha por romper con los estereotipos que recaen sobre las reinas, las mujeres árabes, y las mujeres musulmanas en general, declarando que para ella el ser reina “es una gran responsabilidad a la vez que un gran honor, aunque siento los mismos temores, los mismos retos, y las mismas preocupaciones que las otras mujeres”. Y peor le va a la princesa heredera Masako del Japón, que siempre sujeta a su fuerte depresión de largo recorrido ha vuelto a desaparecer de la escena al no asistir al último garden party ofrecido por su suegro el emperador Akihito en el palacio de Akasaka en el que el príncipe heredero Naruhito volvió a aparecer en solitario. 

Por Ricardo Mateos
ricardomateos@extraconfidencial.com