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Las investigaciones del juez Ruz se centran actualmente en encontrar los vínculos entre la trama de Correa y la contabilidad oficial del Partido Popular

La Operación Gürtel, una espina clavada en el corazón del PP: dos nuevos frentes para el partido de Rajoy, Narciso 22 y Volpeceres

Marzo 24, 2013

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Se analizan los acuerdos urbanísticos alcanzados por la trama Gürtel en Madrid. En concreto, se investiga la empresa tapadera Narcisos 22 S.A., donde se estima que fueron a parar más de 10 millones de euros en comisiones sobre suelo.

A su vez se investiga el pago al PP en el año 2004 –el primero de las campañas electorales de Mariano Rajoy- de 60.000 euros por parte de la empresa Volpeceres, propiedad de Joaquín Volpeceres, un empresario muy afín al PP y dueño a su vez de las sociedades Licuas y Coarsa

Anticorrupción encuentra cuatro conexiones que se unen a las tres apreciadas por Ruz entre los papeles del ex tesorero, Luis Bárcenas, y la red de financiación irregular de la Gürtel. Los cuatro nuevos vínculos suman más de 158.000 euros entre 2002 y 2003

Ruz está ahora a la espera de los resultados de las más de 30 comisiones rogatorias de nuevo enviadas al Reino Unido, Singapur, Argentina, Portugal, Estados Unidos, Islas Vírgenes, Mónaco, Suiza, Marruecos, Antillas, Holanda, Gibraltar, Panamá, etc.


La Operación Gürtel, vocablo que significa cinturón en alemán y que se eligió porque en español cinturón y correa son sinónimos, se inició en el año 2004 por parte del juez Baltasar Garzón, titular del Juzgado Central nº 5 de la Audiencia Nacional, aunque no saltó a luz pública hasta febrero de 2009, con la detención el día 6 de ese mes de Francisco Correa, quien fuera testigo -por vía del novio-, en la boda de Alejandro Agag con Ana Aznar, hija del ex presidente de gobierno, José María Aznar. Desde entonces es una espina clavada en el corazón del Partido Popular.

Máxime después de que se hiciera efectiva la renuncia del instructor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira (supuestamente controlable), en favor del juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz (incontrolable), tras 33 meses de instrucción de una causa que llegó a tener inicialmente 117 imputados, entre ellos altos cargos del PP, que todavía mantienen esa condición, como el ex diputado nacional Jesús Merino, el ex senador Luis Bárcenas; el ex secretario de Organización del partido en Pontevedra, Pablo Crespo; el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepúlveda ( ex marido de la ministra de Sanidad, Ana Mato); el ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega; el ex alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González Panero (alias “El Albondiguilla”); el ex diputado en la Asamblea de Madrid, Benjamín Martín Vasco;.el exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo, etc. Y relevantes empresarios como Alfonso García Pozuelo (Constructora Hispánica) o Fernando Martin (Martinsa-Fadesa).

Nueva caja “B” de comisiones sobre suelo

A su vez, el titular del Juzgado Central nº 5 de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, investiga la existencia de otra caja “B” que poseía la trama Gürtel a través de la sociedad Easy Concept Comunicación SL, controlada por una de las testaferros de Francisco Correa, Isabel Jordán. Según las investigaciones, iniciadas a raíz de la documentación intervenida en el domicilio de ésta, se trataría de una nueva caja “B” destinada “especialmente a los pagos que se hubieran podido efectuar a altos cargos públicos”. Por eso, Ruz ya ha solicitado con urgencia que se facilite toda la documentación sobre la adjudicación y facturación de 317 actos concretos en Madrid, que van desde la realización de videos o cuadros, hasta la elaboración de abanicos y corbatas. También se analizan los acuerdos urbanísticos alcanzados por esta trama de empresas en esta comunidad autónoma. En concreto, se investiga la empresa tapadera Narcisos 22 S.A., donde se estima que fueron a parar más de diez millones de euros en comisiones sobre suelo.

También se analiza el pago al PP en el año 2004 –el primero de las campañas electorales de Mariano Rajoy-, de 60.000 euros, registrado en la contabilidad manuscrita de Bárcenas por parte de la empresa Volpeceres S.A., propiedad de Joaquín Volpeceres, un empresario muy afín al PP, y dueño su vez de las sociedades Licuas y Coarsa, beneficiadas con contratos con las administraciones populares, principalmente en Majadahonda y Boadilla del Monte. El empresario Volpeceres, buen amigo de los ex tesoreros del PP, Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, regenta el campo de golf de El Olivar de la Hinojosa en concesión administrativa dada por el PP, junto al Campo de las Naciones. Precisamente, según las investigaciones policiales, en el restaurante de este campo de golf se hacían las reuniones previas para preparar los concursos administrativos. En la investigación de la trama Gürtel, esta pieza se conoce ya como “los renglones torcidos de Bárcenas y Correa”.

Cuatro nuevos vínculos entre la Gürtel y el PP

Fue el 20 de diciembre de 2011 cuando se enviaron de nuevo a la Audiencia Nacional las actuaciones del Caso Gürtel, cuyo sumario acumula hoy unas 200 cajas de folios y cerca de mil tomos. Las investigaciones del juez Ruz se centran actualmente en encontrar los vínculos entre la Gürtel y la contabilidad oficial del Partido Popular. La reciente documentación enviada por el Tribunal de Cuentas a la Audiencia acredita que las donaciones recibidas por los populares también pudieron ser recogidas en la contabilidad de esta trama de corrupción, así al menos lo indica Anticorrupción en un escrito remitido el pasado el viernes por el fiscal Antonio Romeral, donde encuentra cuatro conexiones que se unen a las tres apreciadas por Ruz entre los papeles del ex tesorero, Luis Bárcenas, y la red de financiación irregular de la Gürtel. Los cuatro nuevos vínculos suman más de 158.000 euros entre 2002 y 2003.

La primera conexión es un donativo en las cuentas del PP de 26.835 euros fechado el 9 de enero de 2002 que se relaciona con el reparto de 27.045,54 euros que “L.B.”, siglas con las que Luis Bárcenas es identificado en la causa, recibió de Enrique Carrasco, según una anotación del 8 de enero reflejada en la contabilidad de la red Gürtel. El segundo vínculo consistiría en una entrega al PP de 12.000 euros fechada el 28 de febrero de 2002 que en la contabilidad de la trama aparece como una entrega a “L.B.”.

La tercera conexión se refiere a una anotación en la cuenta de donativos del PP de 60.000 euros fechada el 18 de diciembre de 2002 que estaría relacionada con un documento de la misma fecha que acredita el reparto de un millón de euros en el que se atribuyen esta misma cantidad a “J.S.”, que se identifica indiciariamente como Jesús Sepúlveda, ex alcalde Pozuelo y marido de la ministra Ana Mato. Y el último nexo es una entrada en la contabilidad del PP por60.000 euros el 13 de mayo de 2003 que, según la Fiscalía Anticorrupción, podría estar relacionada con un documento fechado dos días más tarde sobre el reparto de dinero en el que se atribuye una entrega de esta misma cantidad a “L.B.“.

Más de 30 comisiones rogatorias

Al margen de la investigación y aclaración de estos datos, el magistrado se encuentra a la espera de los resultados de las más de 30 comisiones rogatorias de nuevo enviadas al Reino Unido, Singapur, Argentina, Portugal, Estados Unidos, Islas Vírgenes, Mónaco, Suiza, Marruecos, Antillas, Holanda, Gibraltar, Panamá, etc.. Todo para determinar las cantidades evadidas. Para lo que se ha abierto una pieza separada del caso sólo para ello. También la investigación se centra ahora en el patrimonio personal amasado por Luis Bárcenas y su mujer Rosalía Iglesias Villar. Entre los principales objetivos del juez Ruz están el origen de los fondos de Tesedul SA, las entidades Brixco SA y Lindmel Internacional SA, los ingresos en la cuenta del Dresdner Bank y el posible delito de blanqueo de capitales cometido por Iván Yáñez Velasco, el presunto testaferro y controlador en Suiza de la fortuna de Bárcenas.

A su vez también hay en el procedimiento una pieza separada abierta con las medidas cautelares ya tomadas, como embargos de propiedades, órdenes de no disponer de dinero, etc. Así hay anotaciones preventivas de no transmisión y enajenación de embarcaciones de recreo (Parapipi), de pisos en las Rozas, en Collado Villalba y en Majadahonda (Madrid), de residencias en Barcelona y en Bilbao, de locales en Pontevedra y en Marbella (Málaga), así como de múltiples vehículos (motocicleta Suzuki GSX 600F, Chrysler Jeep, Wrangler Land Rover,  Range Rover Sport 3.6…).

Correa y su patrimonio millonario

Actualmente, el patrimonio de Francisco Correa, el cabecilla de la trama, así como sus cuentas corrientes en Suiza y en otros paraísos fiscales están intervenidos. Los beneficios que durante muchos años sacó de la Gürtel, con el presunto beneplácito de alcaldes y dirigentes del PP, le permitieron, según las investigaciones de la Audiencia Nacional, amasar durante los últimos años un patrimonio que, como mínimo, puede estimarse en 20 millones de euros y que se extiende desde numerosas propiedades inmobiliarias, pasando por sociedades en paraísos fiscales, hasta ser un amante de veleros y yates. Poseía también inmuebles en Las Rozas (Madrid), Sotogrande (Cádiz), Tarifa, Marbella, Algeciras, dos fincas en Ibiza y cuatro atraques de barco en Puerto Marina (San Roque). Además, en Miami (EEUU), invirtió en la construcción de tres edificios por valor de 4 millones de euros. Así mismo, adquirió cuatro apartamentos en un edificio colonial histórico de Cartagena de Indias (Colombia) y negoció su entrada en explotaciones petroleras como socio capitalista.

El núcleo duro de la trama Gürtel situó su sede en un edificio de la madrileña calle de Serrano, número 40, cuarta planta, relativamente cerca de la sede central del PP en Madrid. Se trataba de una típica casa del barrio de Salamanca, con portero de toda la vida incluido. En el portal no figuraba ninguna placa identificativa de las empresas de Correa y de sus socios, entre ellos, Álvaro Pérez Alonso, El Bigotes, que llegó a ser director de contenidos de la cadena Onda Cero, donde estuvo bajo la dirección de Javier Gimeno. Luego la trama fue multiplicando sus sociedades, con nombres ingleses y rimbombantes: Orange Market (para la Comunidad Valenciana), Down Town Consulting (trabajó para la CAM), TCM (ha facturado importantes cantidades para el Ayuntamiento de Majadahonda), Good and Better (se benefició de actos organizados por la Consejería de Empleo y Mujer de la CAM), Rialgrenn (fue la principal organizadora de eventos del PP en Andalucía), Booemerangdrive, Cresva y otras. El último mote conocido de Correa era El padrino, no por reminiscencias mafiosas, sino porque fue estrechando lazos de confianza con cargos políticos convirtiéndose en padrino de los hijos de éstos.

Correa, del cielo al infierno

Actualmente la vida y su personalidad del cabecilla de toda esta trama, Francisco Correa Sánchez, ha cambiado radicalmente. Ha pasado de ser una persona poderosa, chulesca, altiva, calculadora y temida dentro y fuera del PP, en cuya sede central de la calle Génova tenía vía libre, a ser una persona solitaria, desconfiada, sin ver la luz al final del túnel y sin ya apenas amigos dentro del PP. Sus más de tres años en la cárcel han mermado parte de su entereza. Está bastante más delgado, aunque sigue con su barba, eso sí, más recortada para disimular la flojedad de sus pómulos. Pero ello no es óbice para que aún se deje ver por el Madrid social, como hizo hace escasos días en un restaurante de lujo cercano a la elitista urbanización de La Finca, en Somosaguas.

Pero hoy este personaje excéntrico, que se ponía el mundo por montera, que observaba a todos por encima del hombro, al que nada se le escapaba: ni mujeres, ni negocios ni políticos, que era capaz de guardar, archivar y memorizar cualquier dato, que daba propinas excepcionales, que fletaba aviones privados para su caprichos y que era capaz de residir durante meses en un hotel, vive horas bajas. Se encuentra muy disgustado con la dirección del PP y su manera de actuar, como el hecho de personarse en el caso Gürtel. Afirman sus escasos amigos que “Paco no olvida que los que le pagaban y le daban los contratos eran alcaldes y cargos del PP. Y él no era la única pieza fundamental del entramado. Había siempre dos partes: el que materializaba, pero también el que mandaba e ideaba hacerlo”.

Juan Luis Galiacho