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Cuentan personas del entorno familiar de la ya reina de España, que actualmente ha reducido la velocidad, que ha amarrado velas

La nueva vida que le espera a la reina Letizia Ortiz: silencio, prudencia y aguante

Junio 20, 2014

Doña Sofía es consciente que Letizia Ortiz no es muy bien vista en los cenáculos aristocráticos y que suele recibir críticas muy duras, pero también sabe que en estos círculos siempre se cerrará filas en torno a los Borbones:“Somos monárquicos y hay que apoyarlos pase lo que pase”, afirman
Aunque sigue viviendo en una posición de “enorme soledad”, es consciente del papel que debe desempeñar en el futuro más próximo y del beneficio aparejado que va a conseguir
“Ella es una mujer fría con mando en plaza, ambiciosa, que controla todos sus movimientos, que guarda todo en su retina, es rencorosa y sabe aguardar su momento”, afirman fuentes cercanas allegadas a la reina de España
El segundo libro de su primo David Rocasolano, que desvela -entre otras cosas-, las relaciones de doña Letizia con ciertas firmas comerciales no verá la luz, de momento


La declaración institucional el mismo día de su abdicación del rey Juan Carlos -“el príncipe cuenta con el apoyo de la princesa Letizia”-, dejaba zanjadas, al menos por ahora, las presuntas desavenencias conyugales entre Letizia Ortiz y Felipe de Borbón, recién coronado rey Felipe VI. Zarzuela es consciente del peligro que supone en este crucial momento cualquier simple divergencia entre los ya reyes y está dispuesta a pilotar la crisis. La reina Sofía ha sido la primera en coger los mandos de la nave. Siempre ha apoyado a su hijo en todas sus decisiones y sabe lo que es reinar en soledad. Una práctica que siempre ha llevado con gran cautela y experiencia dada las diversas crisis matrimoniales que ha vivido con su marido, el rey Juan Carlos. Doña Sofía es consciente que Letizia Ortiz no es muy bien vista en los cenáculos aristocráticos y que suele recibir críticas muy duras. Pero también sabe que en estos círculos siempre se cerrará filas en torno a los Borbones:Somos monárquicos y hay que apoyarlos pase lo que pase”, afirman.

Fue en el verano pasado cuando se desataron todas las alarmas de ruptura entre los ya reyes de España. Fue a raíz de los sorprendentes movimientos en solitario que comenzó a hacer la entonces princesa consorte de Asturias, quien un día de motu propio decidió ausentarse del Palacio de Marivent en Mallorca y no asistir al almuerzo compartido por el rey Juan Carlos I, el presidente Mariano Rajoy y el príncipe Felipe, junto a sus respectivas mujeres. La princesa de Asturias “huyó” a Madrid dejando a sus dos hijas (Leonor y Sofía), con su padre en Marivent.

Una disputa matrimonial que marca un antes y un después

Todo se debió, según fuentes cercanas a la Familia Real, a “una dura pela conyugal mantenida la noche anterior que propició un gran enfado de la princesa y su marcha por la mañana sin avisar a nadie, sin coordinar el operativo de seguridad y con el consiguiente desbarajuste organizativo”. Peleas que en aquellas fechas se repetían con asiduidad, con sonados desencuentros en lugares públicos (como Restaurantes y Centros Comerciales), y en reuniones privadas con amigos. El círculo real intentó entonces quitar hierro a estas desavenencias y culpar “a la presión mediática la necesidad de buscar, en ocasiones, espacios por separado para sus propias actividades”.

Desde ese verano, la hoy ya reina de España reclamó a la Casa Real una amplia parcela de privacidad que le permitiera hacer sus propios planes al margen de la agenda oficial y matrimonial. Eso se reflejó en una declarada actitud funcionarial de Letizia Ortiz en todos los actos protocolarios, un posicionamiento que, aunque no gusta en absoluto en Zarzuela, no tienen más remedio que admitir. Las voces críticas indican que antes de casarse con Felipe de Borbón debería saber que su privacidad iba a ser inexistente y que su posición de reina la tendrá que mantener durante las 24 horas del día, “sonrisa incluida”. Precisamente, hace un mes, coincidiendo con la fecha de sus diez años como esposa del rey Felipe VI, Letizia Ortiz realizó su tercer viaje oficial al extranjero en solitario. Fue en 2010 cuando marchó sola por primera vez. Entonces se fue a Berlín y ahora lo ha hecho a Ginebra, la ciudad en la que habita actualmente la infanta Cristina y sus hijos. Se reunió con los expertos de la OMS, pero a su cuñada ni la vio ni la llamó.

Su nula relación con la infanta Cristina

Con la infanta Cristina, la recién coronada reina de España mantiene una relación muy tensa y complicada a raíz del Caso Urdangarín. Pero la herida viene de antes, debido a unas duras críticas y comentarios nada afortunados por parte Cristina de Borbón y su marido Iñaki Urdangarín sobre Letizia Ortiz y su manera de comportarse en los actos oficiales y en su vida personal. Tanto Cristina como Urdangarín vertieron en su día comentarios críticos sobre sus compartimientos poco adecuados para ser la princesa de España y heredera al trono.

Estas afirmaciones públicas y privadas sobre Letizia Ortiz provocaron también una enemistad manifiesta del rey Felipe VI hacia su cuñado e, incluso, hacia su hermana, lo que provocó una ruptura total de relaciones, a la que también se sumó la infanta Elena, unida en estas críticas a Letizia Ortiz a su hermana Cristina. Pero ahora, la situación ha cambiado en parte, ya que la infanta Cristina necesita el apoyo unánime de toda la Casa Real, tanto de su hermano como de Letizia Ortiz. Todo indica que el juez José Castro está intentando acumular nuevos datos fiscales sobre la infanta para continuar con su imputación en el Caso Urdangarín.

“Una mujer fría con mando en plaza, ambiciosa, que controla todos sus movimientos…”, aseguran

Cuentan personas del entorno familiar de la ya reina de España, que actualmente Letizia Ortiz ha reducido la velocidad, que ha amarrado velas. Su sublevación personal del pasado otoño de 2103 se ha apaciguado. Y aunque sigue viviendo en una posición de “enorme soledad”, es consciente del papel que debe desempeñar en el futuro más próximo y del beneficio aparejado que va a conseguir. “Ella es una mujer fría con mando en plaza, ambiciosa, que controla todos sus movimientos, que guarda todo en su retina, es rencorosa y sabe aguardar su momento”, afirman estas mismas fuentes.

Precisamente, desde enero pasado, fecha en la que el rey Juan Carlos comunicó, según él, a su hijo Felipe que le iba a traspasar todos los poderes reales, la relación de la pareja se ha suavizado considerablemente, al menos, de cara a la galería. Las salidas por separado se contabilizan cada vez con menos asiduidad. No obstante, Letizia Ortiz sigue quedando con sus amigas, mientras el ya rey de España estaba fuera de España en viajes oficiales. Pero estas citas ya no son en lugares tan dispersos y tan estruendosos de cara la opinión pública. A la princesa le place moverse en ambientes progres e intelectuales. Por su parte, el rey Felipe VI sigue compartiendo el círculo de sus amigos de toda la vida: un círculo que se mueve en torno al mundo de la vela, la aristocracia y el Ejército, un grupo que no gusta en absoluto a Letizia Ortiz, en el que nunca ha querido entrar y que bautizó como “el grupo de los pijos”. Todos los que la conocen indican que “Letizia es mucha Letizia”. El tiempo dirá si sus comportamientos se atemperan tras ser coronada finalmente Reina de España.
 

David Rocasolano no tiene, “por ahora”, intención de publicar el segundo tomo de “la conflictiva vida” de su prima

Aunque el libro ya está escrito, son más de 500 páginas, con sorprendentes revelaciones sobre los exitosos y variados negocios de Letizia Ortiz Rocasolano y sus inversiones en el extranjero, como también los de algún relevante miembro de la Casa Real española, el abogado David Rocasolano no tiene intención de sacar al mercado, “al menos por ahora”, el segundo tomo de “la conflictiva vida en Palacio” de su prima la ya reina Letizia. Todo ello a pesar de los rumores y comentarios vertidos en emisoras de radio y periódicos sobre su futura y próxima publicación.


El abogado, que actualmente vive gran parte de su tiempo fuera de España, tiene guardados en diferentes cajas fuertes los manuscritos con los correspondientes documentos, algunos de ellos muy comprometidos. Por el momento, ya ha recibido la propuesta del editor Ramón Akal, el dueño de las editoriales Foca y Akal, que fue también el editor de su primer volumen, del que se asegura que se han vendido cerca de 70.000 ejemplares. En su primer libro, Rocasolano narraba lo que algunos consideraban el oscuro pasado de su prima hermana, junto a algunos juicios graves sobre determinados miembros de la Familia Real a quienes el autor llegó a conocer con cierta profundidad desde el año 2004 hasta el 2009, año en el que fue apartado radicalmente de todos los movimientos reales por orden directa de su prima Letizia, a quien el abogado llevaba todas sus cuentas y le asesoraba en sus negocios bursátiles en el extranjero.

Un libro que desvela las relaciones de la reina con ciertas firmas comerciales

Precisamente, en este segundo volumen, Rocasolano ahonda en profundidad en los que son los supuestos negocios lucrativos aparejados al cargo real de Letizia Ortiz, como son sus relaciones con determinadas firmas comerciales, de alguna de las cuales luce con profusión sus productos como los de la marca Zara (Amancio Ortega), o los de Mango (Isak Andic). Con esta última firma la recién coronada reina de España mantiene un estrecho vínculo de amistad, que Rocasolano amplia en su libro a otros calificativos más productivos.

Mango es propiedad de Isak Andic, un empresario nacido en 1953 en Estambul (Turquía) en el seno de una familia de judíos sefardíes, hoy uno de los hombres más ricos de España, considerado el rival más directo del todopoderoso grupo Inditex de Amancio Ortega. Los Andic se instalaron en España  a finales de la década de los años sesenta, cuando él tenía dieciséis años, su familia se estableció en tierras catalanas, concretamente en Barcelona. Por ahora, el primo Rocasolano ya ha avisado a su círculo más íntimo que tiene todo el material bien guardado y que no desea que nadie altere su placentera vida alejada de España y dedicada a los negocios bursátiles.

Todos los que conocen a Letizia Ortiz, dicen que es una mujer inteligente. Y si lo es, como afirman muchos, sabrá seguro estar la altura de los avatares que la nueva vida como Reina de España le aguarda. El pasado jueves día 19 acompañó al rey Felipe VI en la ceremonia de proclamación ya en un segundo plano, vestida con un traje blanco roto, junto a sus dos hijas Sofía y Leonor, la niña que desde ese día es nueva princesa de Asturias. Y a partir de ahora a Letizia Ortiz le espera silencio, prudencia y aguante.

 
Juan Luis Galiacho