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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

La nueva normativa de la Fórmula 1 convertirá los monoplazas en verdaderas cámaras de tortura para los pilotos

Enero 16, 2017
preparacion hamilton

Los Fórmula 1 va a cambiar este año de manera radical y ello traerá varias consecuencias, algunas visibles y otras un poco menos pero no por ello desdeñables. Con una aerodinámica mejorada, mucho más agarre mecánico, ruedas gigantescas que crecen hasta 25% en su tamaño, y alerones más grandes, las carreras van a cambiar, pero los pilotos no, y van a sufrir. Con las nuevas características técnicas de los monoplazas la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), los organizadores y las escuderías pretenden dar una vuelta de tuerca a una competición que pierde audiencia a marchas forzadas y las carreras tienden a ser previsibles. Con la nueva tipología de los coches se rebaja el calado e importancia de unos motores que en lo sucesivo estarán más igualados y se añaden nuevos ingredientes en favor del pilotaje, que ahora resultará ahora más extremo. Se espera que con motores de una potencia que empiezan a alcanzar los 1.000 caballos en la actual configuración de seis cilindros y 1.600cc híbridos, los monoplazas sean capaces de rodar entre tres y cinco segundos más rápidos por vuelta. Debido a un ala delantera más grande y el enorme balón de los neumáticos delanteros se sospecha que serán algo más lentos en recta; el problema y por varias cuestiones puede llegar en las curvas.

Según cálculos de los equipos y FIA en base a simulaciones, se habla de incrementos de hasta 40 kms/h en algunas zonas viradas, y en muchas de ellas habrá que entrar ahora en marchas más altas y sin apenas pisar el freno. A su vez esto trae a nuevos problemas y el más evidente es qué puede ocurrir en caso de accidente si se incurre en un error, avería o colisión.

Cambios en los circuitos

Una de las principales preocupaciones de la federación es la seguridad en las pistas y los distintos trazados se han convertido en verdaderos laboratorios en este sentido. Hoy día tener un accidente grave en un circuito de carreras se salda en la gran mayoría de los casos con una sucinta revisión médica de los pilotos y poco más. Esto es gracias a años de análisis, investigación y mejoras en la materia impuestas por FIA. Los puntos sensibles son tradicionalmente al final de las rectas debido a que es allí donde suelen acabar (de forma violenta), la mayoría de los accidentes por a las altas velocidad adquiridas justo antes. Los expertos en seguridad del ente deportivo ya han comunicado a los organizadores locales que tendrán que mejorar las protecciones también en determinadas curvas con el masivo incremento de la velocidad. Se tendrá que elevar la altura y grosor de los muros de neumáticos o de pantallas tipo TecPro en las zonas a proteger para evitar que en muchas ocasiones un coche descontrolado pueda golpearse con dureza contra los muros. Un ejemplo de este tipo de accidente fue el protagonizado por Robert Kubica durante el Gran Premio de Canadá de 2007, en el que estrelló su BMW Sauber contra un muro desnudo a casi 300 kms/h al salir de una curva. Afortunadamente se saldó sin apenas consecuencias para el piloto polaco, pero si el muro hubiera estado protegido el impacto hubiera sido mucho menos espectacular y doloroso. Curiosamente la iglesia polaca movió sus hilos para proponer este accidente como milagro ante el Vaticano. Adujeron que Kubica, ferviente devoto del Papa Juan Pablo II, llevaba imágenes del fallecido pontífice con él dentro de su coche cuando esto ocurrió. Los ingenieros menos creyentes razonaron que no fue un milagro sino gracias a la tecnología y los materiales utilizados en la construcción de la célula de supervivencia del bólido.

accidente kubica canada
Accidente de Robert Kubica en Canadá

Otra de las consecuencias no tanto deseadas de las nuevas prestaciones que van a adquirir los Fórmula 1 de este 2017 será que si las fuerzas centrífugas generadas podrán ser soportadas por la mecánica no será lo mismo por los pilotos. Hace años, Fernando Alonso protagonizó un divertido spot en el que, espoleado por los chistes que hacían sobre la contundencia muscular de su cuello, cascaba una nuez con apenas un giro de cabeza aplastándola contra su hombro. Si el asturiano se quejaba estos años recientes de la relativa facilidad física de pilotar de forma extrema los F1 este año va a estar de enhorabuena, porque van a resultar mucho más físicos y exigentes.

Más preparación física para los pilotos

Nadie espera que se llegue a los extremos de los años 80 en las que se proporcionaba oxígeno a los participantes tras las tandas de entrenamientos, o tipos como Adrián Campos, que estuvo cojo una semana de los calambres que le dieron durante unos entrenamientos en Jerez, pero no será fácil. Desde Ayrton Senna, y especialmente tras la era de Michael Schumacher, la preparación física de los pilotos es una tarea que conduce al gimnasio a los pilotos entre dos y cuatro horas diarias en extenuantes sesiones de ejercicio. Esto puede ir a más en algunos casos en función de las nuevas necesidades. Si hay un tipo de deportistas especialmente abnegado en sus obligaciones esos son los pilotos de F1, no en vano han perdido peso para aligerar su organismo, han hechos dietas radicales con esta finalidad.

Ahora toca volver a machacarse, especialmente el cuello, para soportar esa fuerza invisible que cada fin de semana y durante unas cuantas horas querrá arrancarles la testa de los hombros vuelta tras vuelta. La tarea de los pilotos va a ser más difícil este año y se les añade una fundamental: que no pierdan la cabeza durante la prueba, porque la nueva normativa lo va a intentar cada domingo.

José M. Zapico

@VirutasF1