Menú Portada
Pío García-Escudero Márquez es conde de Badarán, título que ostenta desde 1996, concedido a su bisabuelo que fue gobernador del Banco de España

La nobleza entra por la puerta grande en el primer gobierno de Rajoy

Diciembre 25, 2011

La esposa de Jesús Posada María Blanca Mata Pobes, es hija del difunto marqués de Vargas y miembro de la familia propietaria de las bodegas “Marqués de Vargas”

Jorge Fernández Díaz, ministro de Interior, pertenece a la Orden Constantiniana de San Jorge de la que es gran maestre el infante don Carlos


Que las filas del Partido Popular cuentan con un notable contingente de notorios representantes de familias de la nobleza española no es nada nuevo, pues ahí están Esperanza Aguirre, nieta, esposa y madre de títulos de reino y parienta de otros muchos, o Cayetana Álvarez de Toledo que además de su flamante apellido está casada con un sobrino del vizconde de Güell. Otros, como Jorge Fernández Díaz, ministro de Interior, pertenecen a corporaciones y órdenes como es en su caso la Orden Constantiniana de San Jorge de la que es gran maestre el infante don Carlos.

Sin olvidarnos de  personajes del pasado reciente como las hermanas Ana y Loyola de Palacio, hijas del marqués de Matonte. Pero desde los viejos tiempos de la UCD con el varias veces ministro Iñigo Cavero Lataillade, barón de Carondelet (finalmente afiliado al Partido Popular), no habíamos visto en un gobierno de España una tan notable representación del estamento nobiliario como en este primero de Mariano Rajoy. De hecho, la nobleza española siente actualmente un cierto temor a funcionar en el ámbito político (el Partido Popular es su grupo natural) haciendo gala de sus títulos, lo cual hace que en muchas ocasiones la opinión pública no cuente con esa información tan singular.

Posada y García Escudero, dos presidentes muy nobles

De partida, Rajoy ha colocado en la presidencia del Congreso y del Senado a dos personas de honda vinculación con el mundo aristocrático. En el Congreso, a Jesús Posada cuya esposa, María Blanca Mata Pobes, es hija del difunto marqués de Vargas y miembro de la familia propietaria de las bodegas “Marqués de Vargas”, cerca de Logroño. Su hermano Pelayo Mata Pobes es el actual marqués, ostenta también el condado de San Cristóbal, y es presidente de la Federación de Bebidas Espirituosas.

Y en el Senado don Mariano ha ubicado a Pío García-Escudero Márquez, actual conde de Badarán título que ostenta desde 1996 y que fue concedido a su bisabuelo que fue gobernador del Banco de España. Una de sus hermanas, Teresa García-Escudero, es esposa de Alejandro de Mora Gasch, sobrino de la mismísima reina Fabiola de los belgas, hijo del conde de la Rosa de Abarca, sobrino de la duquesa de Lécera, delduque de Medina de las Torres, delconde de Sástago, y del marqués de Casa Riera, y pariente de todo un contingente de duques, marqueses, condes y vizcondes.

La palma para el ministro de Defensa

Pero la palma se la lleva el nuevo ministro de Defensa, Pedro de Morenés y Álvarez de Eulate (metamorfoseado en Pedro Morenés Eulate), hijo del difunto vizconde de Alesón y primo hermano no solamente del diplomático Luis Guillermo de Perinat, marqués de Perinat, de la condesa del Asalto, o del marqués de Nules, sino también de los trágicamente asesinados marqueses de Urquijo, a través de grandes y poderosas familias como los Álvarez de Toledo, los Escrivá de Romaní, los Falcó, los Carvajal, o los Urquijo.

Más curiosas, aunque no nobles, son las relaciones familiares del nuevo Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (es primo de la ex ministra Trinidad Jiménez y comparte antepasados con Esperanza Aguirre), que por ser sobrino bisnieto del insigne músico Isaac Albéniz, que tanto gozó del mecenazgo de la reina Isabel II, tatarabuela de don Juan Carlos, es primo en tercer grado de Cecilia Attias, ex esposa de Nicolás Sarkozy.  

La Diputación de la Grandeza, molesta con el rey

En cualquier caso llama poderosamente la atención la proximidad del nuevo gobierno del Partido Popular
a toda una amplísima red de relaciones y de parentescos con el estamento nobiliario, generalmente tan poco tenido en cuenta por la opinión pública y en estos momentos tan dividido y desde muchas instancias tan molesto con la corona.

Cabrá, por tanto, ver como de ahora en adelante van evolucionando las relaciones de este colectivo nobiliario, representado por la Diputación y el Consejo Permanente de la Grandeza de España de la que es decano el duque de Aliaga (hijo de Cayetana de Alba), no solamente con las instancias institucionales sino con la propia corona. Son muchos los que en los últimos tiempos han levantado sus voces en contra de los cambios en la legislación nobiliaria, y hay quienes no tienen empacho alguno en acusar de forma directa a don Juan Carlos por consentir con cambios que, consideran, atentan contra la esencia misma de la nobleza y contra su existencia futura. 

Ricardo Mateos