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La niña del Cholo Simeone se parece a su madre, afortunadamente para ella, y el extraño “tic” de la Reina Letizia a su llegada al desfile sorprendió el Día de la Hispanidad

Octubre 19, 2016

El entrenador del Atlético de Madrid es muy celoso de su intimidad y de su novia. Aún recuerdan en un Gimnasio de La Finca el pollo que le montó a un despistado que quiso ligar con su chica. Su hija se llama Francesca, nació a finales de septiembre.

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Los dos tienen los ojitos pequeños y juntitos, y la naturaleza no les ha otorgado una cabellera abundante, aunque en el caso del Cholo, entrenador del Atlético de Madrid, lo ha disimulado con implantes que debería renovar. Estamos hablando de Kiko Rivera y el Cholo Simeone, padres los dos de dos hijas. La del entrenador del Atlético de Madrid, nacida el pasado mes de septiembre, afirman que es una preciosidad, y que, afortunadamente para ella, se parece a la madre, Carla Pereyra.

Kiko Rivera, más conocido por Paquirrín y más Paquirrín que nunca, ha cometido la torpeza de mostrar a su niña en el Hola sin pixelar con un gorro que es en si mismo una venganza. Le pillaba grande y, a pesar de estar hecho con encajes de guipur de mil leches, parecía una jaula. Si a Kiko le han martirizado durante años por cantar “Mi pequeño del alma” con aquel corte de pelo teñido de camomila intea a tazón, a su hija Anita, que, todo hay que decirlo, es bastante más guapa que él, la van a recordar por el puñetero gorrito al igual que a él por aquel trajecito de paje de con pantaloncitos brilli-brilli azul– ¡Ay, Diosito! La madre de su primer hijo ha sido más lista y le ha prohibido terminantemente que muestre a su hijo mayor. Lo normal, después de la que organizó a Jota Peleteiro, compañero de los alegres chicos del Éibar, por posar junto a su hijo como si fuera su padre.

Los celos incontrolables de Cholo Simeone

Pero volvamos al Cholo. Carla Pereyra, su pareja desde hace tres años, es altamente peligrosa…Ella no tiene la culpa, pero sí la ven, como en el cuento de las Mil y una noches de la sultana, eviten mirarla. Vuelvan la cabeza o tírense al suelo, tápense la cabeza para evitar la tentación como quien se protege de un terremoto o una bomba. Aléjense de ella.  Y si no me creen, pregunten al imprudente que en el Gimnasio de La Finca se le ocurrió ofrecerle su ayuda cuando la chica no se apañaba con una máquina. Repentinamente, con la velocidad del rayo, como salido de la nada, el Cholo, con el cuello como un toro, la vena del cuello hinchada y la musculatura dispuesta a repartir cera le soltó, con esas manos enormes que ha heredado su hija Francesca, como podemos ver en Instagram, le soltó: “¿Qué pasa contigo? ¿Tienes algún problema?”. El despistado aún no se ha repuesto del susto. Y por eso les avisó, por si se ven en una situación semejante. Y uno se pregunta: ¿No tienen estos ricos un Gimnasio en su casa? Pues, sí, pero les gusta socializar y hacerse los normales, como Victoria Beckham cuando fue al de La Moraleja y casi se tira de los pelos con la Obregón.

No es la primera vez que el entrenador del Atleti reacciona así. Ya le ocurrió algo semejante en Argentina en un Restaurante de la Costanera, donde presentó a su novia a sus amigos. De repente le entró la furia atlética y gritó a uno “¿Qué Miras?”, porque le parecía que estaban siendo demasiado amables con su chica. Se la llevó del Restaurante por patas. Y no es que ella dé motivos. No puede ser más discreta, parece una mujer de torero de los años cincuenta.

Y el extraño tic de la reina doña Letizia

Semana y Lecturas dedican su portada a la boda de Paz Padilla, que le ha jodido el negocio a los pobres fotógrafos que se enteraron de dónde se casaba y cubrieron la boda. Colgó las fotos en Instagram y bajó el precio de las fotos a precio de saldo. El traje era bonito, pero alguien debería haberla peinado.

Y para terminar. ¿A qué obedecía el extraño tic de la reina doña Letizia cuando llegó en el coche que Hitler le regaló a Franco al madrileño Paseo de la Castellana el Día de la Hispanidad? ¡Qué manera de frotarse los nudillos! Parecía que le estaba dando a la lima. Observen, está en el minuto 20:25 aproximadamente. ¿Querrá fortalecerlos Doña Letizia para dejar de lado la zumba y practicar quickboxing? 

Ana Montesinos