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En Mónaco se mantiene ese singular trío compuesto por el príncipe Alberto, la princesa Charlene y la pseudo princesa Corinna de Sayn-Wittgenstein-Sayn

La Navidad de la realeza europea

Diciembre 30, 2013
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El discurso Navidad de don Juan Carlos, con su deseo manifiesto de llamar a un regeneracionismo en el que la corona “asume las exigencias de ejemplaridad y transparencia”, parece haber dejado claro ese deseo del rey de no evitarse ningún esfuerzo para que la monarquía recobre el prestigio perdido del que hace días hablábamos en estas mismas páginas. Que el debate interno y las cuitas humanas en el seno de la familia real hayan saltado a la prensa no ha ayudado en nada a que mejore la imagen de la institución, y quizá por eso este año los reyes y todos sus hijos y nietos se sentaron juntos a la mesa en Nochebuena, disparidades aparte. Algo que anuncia una deseable recolocación de todos los personajes, de cuyas ventajas esperamos ser testigos en los próximos meses ahora que quedan despejadas todas las habladurías de abdicación. Don Juan Carlos, cuya vida ha sido la construcción de la monarquía, no piensa apearse del cargo y en eso sigue el ejemplo del anciano emperador del Japón, Akihito, que a sus recién cumplidos 80 años continúa en pleno ejercicio, y de esa reina de siempre que es Isabel de Inglaterra que, sin abandonar su aparente frialdad hierática de siempre, contempla en estos tiempos la situación de su familia con especial alegría. Tanto es así que ella misma ha calificado el 2013 de “año memorable” para los Windsor en su discurso de Navidad, y ha invitado a 30 miembros de su familia (también los hijos de su difunta hermana Margarita) a su palacio campestre de Sandringham donde algunos de ellos han tenido que acomodarse en el ala reservada al servicio por falta de espacio.

El hijo oculto de la princesa Margarita

Ni un solo pelo le ha movido a Isabel de Inglaterra el que un tribunal británico haya admitido a trámite la solicitud de Robert Brown, un ciudadano de Jersey que dice ser el hijo oculto de su hermana la princesa Margarita nacido hacia 1955 de los amores de esta con el capitán Peter Townsend, de tener acceso al testamento de la difunta princesa. Ni tampoco el que en días pasados Lord Edward Somerset, hijo del duque de Beaufort y primo lejano suyo, admitiese ante un tribunal de Bristol haber cometido seria violencia doméstica contra su esposa, Lady Georgiana Davidson, durante 22 años de matrimonio a causa de décadas de consumo de alcohol y de drogas. Asaltos y escenas violentas (mordiscos, arañazos, golpes, tirones de pelo y dislocación de dedos) que tuvieron lugar en su gran mansión Essex House, que forma parte de la gran propiedad que los Beaufort poseen en Badminton, en el condado de Gloucestershire. Un situación que ha llenado de vergüenza al duque de Beaufort, cuya sustanciosa fortuna es la número 581 de Inglaterra, que en los últimos tiempos intentó por todas las vías evitar que los trapos sucios de su familia terminaran viéndose ante un tribunal que ahora amenaza a su hijo con pena de cárcel y que mediante un edicto de alejamiento garantizará la protección a la maltratada Lady Georgiana.

Aniversario en Suecia y armonía en Dinamarca

Entre tanto la monarquía sueca cierra un año marcado por el 40 aniversario del rey Carlos Gustavo en el trono y el reciente 70 cumpleaños de la reina Silvia; en Dinamarca la reina Margarita y su familia han pasado las fiestas en buena armonía en el palacio de Marselisborg, en la ciudad de Aarhus; los grandes duques herederos de Luxemburgo comienzan 2014 a la espera de su primer hijo; y en Noruega los príncipes Haakon y Mette-Marit han pasado la Navidad con su hijos en su cabaña campestre de Uvdal haciendo caso omiso a los recientes rumores en torno a la posible infidelidad de la princesa. En Bélgica los reyes Felipe y Matilde, que durante meses han viajado por todo el país, trabajan con afán por fortalecer un trono débil y en su discurso navideño el nuevo rey ha apelado a que “el diálogo y la reconciliación puedan conseguir cambiar el mundo”, en la vecina Holanda el rey Guillermo Alejandro ha puesto el énfasis de su discurso en las relaciones humanas y la familia real ha pasado las fiestas en el recuerdo del fallecido príncipe Friso, y en Mónaco se mantiene ese singular trío compuesto por el príncipe Alberto, la princesa Charlene y la pseudo princesa Corinna de Sayn-Wittgenstein-Sayn. Concluye 2013, pero muchos príncipes de la Europa católica ya preparan sus galas, sus velos y sus mantillas negras para la próxima beatificación de la reina María Teresa de las Dos Sicilias, “la regina santa”, que tendrá lugar en la iglesia de Santa Chiara, en Nápoles, el próximo 25 de enero. Un evento al que acudirán muchos miembros y descendientes de la familia real de las Dos Sicilias llegados desde lugares tan lejanos como Brasil. Allí estarán también los dos pretendientes a la disputada jefatura de esa casa real, el español infante don Carlos y el franco-italiano duque de Castro, que en los últimos meses han mantenido algunos encuentros secretos con el fin de encontrar un compromiso que de alguna forma ayude a buscar un final a su largo pleito dinástico originado en 1960.

Ricardo Mateos