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Históricamente, los trabajadores de la MUGEJU han obtenido numerosas prebendas como ayudas al transporte o sanitarias

La Mutualidad General Judicial prevé gastar más de 650.000 euros en vales de comida que repartirá entre su personal

Julio 30, 2013

“Al no contar este Organismo con servicio de cafetería/comedor en sus centros de trabajo”, por lo que “los vales de comida emitidos deberán ser aceptados por la mayoría de empresas de hostelería de la zona donde esté ubicado el centro de trabajo”

Las mutualistas también poseen ciertos desagravios respecto a elementos orto protésicos con una cobertura envidiable en distintas prestaciones que la mayoría de los ciudadanos tienen que costear totalmente de su bolsillo

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Parece que el comer se ratifica como uno de los mayores privilegios de algunos dirigentes, políticos e incluso empleados públicos de este país. Y no es que el resto de mortales no coma -tres veces al día como mandan los cánones- sino al precio que lo hacen en los distintos restaurantes y/o cafeterías cuando las horas de los relojes están contadas. En el Congreso de los Diputados, no hace más de un mes, se despendían licores a 3,45 euros la unidad, un precio de locos, para el tiempo –siglo XXI- y el lugar –Madrid- en el que estamos, sin embargo no parece tan descabellado al comprobar que el personal laboral y los funcionarios pagaban por su menú, a finales de 2012, 4,25 euros, siendo el precio desembolsado por los diputados de 8,47 euros. Mientras tanto en Extremadura, por ejemplo, los comedores escolares deben abrir en verano porque los niños de familias sin recursos no tienen que llevarse a la boca.

En lugar de recular y poner freno a esta dinámica de subvencionar todo tipo de gastos que puedan tener el personal de las instituciones públicas, cada día más entidades se suben al carro del dispendio en favor de sus trabajadores. A finales de junio, la Plataforma de Contratación del Estado se hacía eco del anuncio de licitación para el contrato que rija el “suministro de vales de comedor para el personal adscrito a la Mutualidad General Judicial”. Para ello, la MUGEJU preparaba más de 650.000 euros (652.239 euros) como valor estimado del contrato para los empleados del Ministerio de Justicia de Alberto Ruiz Gallardón.

La excusa, no contar con servicio de comedor

Según el pliego de prescripciones técnicas, el contrato se centra en “la adquisición de vales de comida, que serán utilizados en diversos restaurantes, previamente concertados, así como las actuaciones necesarias para gestionar su entrega”. La razón del reparto de estos bonos de comida al portador, se debe “al no contar este Organismo con servicio de cafetería/comedor en sus centros de trabajo”. Por esta razón, “los vales de comida emitidos deberán ser aceptados por la mayoría de empresas de hostelería de la zona donde esté ubicado el centro de trabajo”.

Así, la empresa adjudicataria a través de una emisión trimestral de los “cheques” proporcionará a la MUGEJU un total de 114.405 vales aglutinados en talonarios y obedeciendo a dos tipologías: por un lado 30.305 vales de 5 euros, y por el otro, 84.100 vales de 2 euros: un total de 319.725 euros en comidas.

Más beneficios

Estos no son los únicos privilegios de los que se benefician los empleados de la Mutualidad General Judicial. Si bien en el año 2000, el Gobierno de José María Aznar establecía las prestaciones que cubriría la Mutualidad General Judicial, entre las que se encontraba la “Asistencia Social”. El 19 de diciembre de 2012 se publicaba una resolución a través de la cual, amparándose en el Real Decreto-ley 20/2012, se suprimían determinadas ayudas socio-sanitarias y complementarias y se modifican sus requisitos y cuantías.

Según informó en su día Extraconfidencial.com, “lo que deja claro esta supresión es como, hasta este momento se daban ciertas ayudas ahora canceladas, que eran todo un privilegio como, ayuda al transporte y estancia del acompañante del enfermo, de la cual se ha reconocido que su coste a nivel de gestión resultaba desproporcionado respecto de la cuantía con que mínimamente se asistía a los mutualistas; la ayuda por vacunación contra el VPH que ha dejado de tener una justificación médica y legal puesto que las Comunidades Autónomas han ido incorporando esta vacuna a sus distintos calendarios oficiales o la ayuda económica por cirugía refractiva, un tratamiento que desde la Mutua reconocen que cuyo precio ha ido disminuyendo de forma sustancial en los últimos años y se ha perdido su justificación de origen”.

Además, respecto a los catálogos orto protésicos de las Comunidades Autónomas los mutualistas también poseen ciertos desagravios de “ortesis del pie y la férula dental, manteniéndose una cobertura envidiable en distintas prestaciones que la mayoría de los ciudadanos tienen que costear totalmente de su bolsillo”. Y es que apenas un año después de los drásticos recortes que anunció Mariano Rajoy en el Congreso, estos no han llegado a todos.