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Médicos, fisioterapeutas, enfermeras, masajistas y terapeutas expertos en varias especialidades cuidarán al deportista en la más estricta intimidad en la villa "La Reserva", muy cerca de Ginebra

La mujer de Michael Schumacher convierte su casa en un Hospital atendido por quince personas

Septiembre 14, 2014

A la familia Schumacher se le calcula una fortuna de unos 500 millones de euros, para mantener los abultados gastos que la actual situación puede desencadenar, la esposa ha vendido su jet Falcon EX2000 y una de las joyas de su colección personal, el Ferrari con el que ganó el título del año 2000
 


Michael Schumacher, el heptacampeón del mundo de Fórmula 1, ya está en casa, pero poco o nada se sabe de su estado exacto, de si es capaz de hablar o comunicarse, desplazarse por sus propios medios o valerse por si mismo, situación que su esposa Corinna guarda con un celo inusitado. El piloto ha tardado 254 días en regresar a su domicilio tras el accidente de esquí sufrido en la estación invernal de Meribel, no sin vivir una peripecia que puede tildarse ‘de película’.

Tras el accidente fueron retiradas de los ojos públicos todo rastro de imagen relacionada, incluido el vídeo de una cámara que el corredor llevaba instalada en su casco, y que fue usada por la fiscalía suiza para determinar que fue un accidente sin responsabilidad ajena alguna. El siguiente incidente alrededor de la figura de “El Kaiser”, fue cuando se detuvo a un empleado de la empresa de ambulancias que trasladaron a Schumacher desde el Hospital de Grenoble hasta la clínica de rehabilitación de Lausanne, en Suiza. El detenido era sospechoso de haber robado informes médicos sobre el estado del deportista para ponerlos a la venta. Si ya era desagradable esta situación para todos, aún empeoró más cuando una mañana fue encontrado ahorcado en su celda.

Todo tipo de medios y avances

Desde el martes 9 de septiembre, Michael ya está en casa, y Corinna, la que es su mujer desde 1995, ha montado una clínica de rehabilitación en su domicilio, equipada con todo tipo de avances y atendida por un pequeño ejército sanitario de quince personas. Médicos, fisioterapeutas, enfermeras, masajistas y terapeutas expertos en varias especialidades cuidarán al deportista en la más estricta intimidad en la villa “La Reserva”, muy cerca de Ginebra. Muchos de estos empleados han sido ‘robados’ a la clínica CHUV de Laussane, donde Schumi ha recibido los últimos tratamientos. Entre ellos se encuentra uno de los que mejor conocen su cuerpo: Kai Schnapka, el que fuera su fisio durante sus últimos años en la Fórmula 1.

La expectación desatada entre sus fans y seguidores ha sido tal desde el primer día que muchos se reunieron en el entorno del Hospital en el que fue ingresado inicialmente, proyectaron su imagen en una de sus paredes o entonaron cánticos de ánimo, algo que Corinna agradeció, pero ante la presión informativa, sobre todo de algunos paparazzis —uno fue parado cuando entraba en la UCI donde se encontraba Schumacher—, tuvo que salir a la palestra a pedir que acabasen las especulaciones y acciones de este tipo ya que no ayudaban a avanzar al conjunto. Desde entonces, la información ha ido cayendo a cuentagotas a través del Twitter de su portavoz desde el año 2000, Sabine Kehm. Al día siguiente de su regreso a casa, algo parecido ocurrió ante su casa helvética, con coches de aficionados agolpados en los caminos de acceso a “La Reserva” (y una televisión rusa emitiendo en directo) ante lo que tuvo que acudir la policía a poner orden e intentar educadamente alejar de allí a la muchedumbre. La familia nunca estuvo en peligro, pero la avalancha de curiosos era evidentemente molesta.

Preparados para asumir todos los gastos

Por otra parte y a pesar de que a la familia Schumacher —Michael, Corinna, y los hijos Mick (15 años) y Gina Maria (17 años)— se le calcula una fortuna de unos 500 millones de euros, para mantener los abultados gastos que la actual situación puede desencadenar, la esposa ha vendido su jet Falcon EX2000, que presumiblemente no volverá a usar, y una de las joyas de su colección personal, el Ferrari con el que ganó el título del año 2000.

Corinna Schumacher, muy relacionada con el mundo equino, empezó a aparecer de manera pública hace poco, empujada por sus amigos y familiares ante el deterioro personal que empezaba a pasarle factura, que además era transmitido a sus hijos, ante la permanente presencia junto a su marido. Que haya abierto la mano en dirección hacia una vida más normal muestra el deseo de volver a la rutina diaria, que es justo lo que los médicos han recetado al enfermo. La marcha a casa ayudará a que Schumacher vuelva a un entorno conocido, algo que puede estimular su mejora. 

El 3 de septiembre, un fan irlandés pidió a través de Internet al piloto que nunca se rindiera. La respuesta fue de Corinna: “Michael nunca se dará por vencido. Él es un luchador“. Corinna también.

José M. Zapico
@VirutasF1