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Aunque se sigue sin informar de las cifras de gasto por lo que toca a la economía de índole privado de las personas reales

La monarquía española es más barata (7,7 millones de euros), que la de Luxemburgo (9,8 millones de euros)

Enero 4, 2015

El presupuesto de nuestra casa real para 2015 es un 2% menor al del ejercicio anterior, estando las partidas de gasto mayores destinadas al personal de la casa (3.870.000 euros), y a los dispendios en bienes y servicios (3.280.000 euros), reservándose 50.000 euros para inversiones reales

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Comienza 2015, el rey Felipe anuncia su voluntad de aumentar la transparencia en todo cuanto toca a su casa, y los datos publicados en la página web de casa real revelan cifras que permiten un análisis comparativo con otras monarquías europeas que dejan a la española especialmente bien parada por lo que se refiere a la sobriedad y la contención en el gasto. Eso sí, como en el conjunto de las monarquías europeas (no cabe hablar de las asiáticas que son completamente opacas), cabe aclarar que en España tampoco tenemos acceso a las cifras de gasto por lo que toca a la economía de índole privado de las personas reales, pues ni aquí ni en otros lugares se arrojan cifras de como se reparten los dineros en casa y de en qué se gasta lo que se considera propio del ámbito intrafamiliar que con una divisoria muy clara se diferencia de la dimensión pública.

Por tanto es difícil tarea ir mas allá de las grandes cifras que, sin embargo, si posibilitan distinguir notables diferencias presupuestarias pues una primera mirada nos informa que Alberto de Mónaco, cuya fortuna es indeslindable de la de su pequeño Estado, es el monarca mejor remunerado del continente con un ingreso de 82 millones de euros en 2014 que supera en 50 millones el del año anterior. Pero sin duda alguna el dato más significativo es que la monarquía española, con sus 7.775.040 euros de presupuesto para 2015, es la más barata de todas las europeas colocándose incluso por debajo de la del pequeño gran ducado de Luxemburgo con sus 9,8 millones de euros, y estando muy por debajo de esa incógnita de son las grandes cuentas de los príncipes de Liechtenstein cuya fortuna diversificada en banca y en valores bursátiles es de cálculo imposible.

A la cabeza del gasto, la reina Isabel II

A la cabeza en el gasto se coloca la monarquía británica en la que la reina Isabel percibirá 37,9 millones de libras en 2015 que corresponden al 15% que le atribuye el tesoro sobre el total de las grandes rentas que producen los enormes bienes de la corona. Ello sumado a los otros 13 millones que percibe para otros gastos y que proceden de las rentas del ducado de Lancaster, y a las 359.000 libras que percibe el duque de Edimburgo que es la única persona actualmente que recibe una lista civil del estado después de los notables recortes presupuestarios de años atrás. Así, mientras que la familia real española ha visto su presupuesto mermado de forma continua desde 2011, Isabel II ha recibido en el último año un incremento del 5,7% teniendo en cuenta que ella no mantiene de sus bolsillo ni al príncipe de Gales y su esposa ni a los duques del Cambridge y el príncipe Harry (que además cobran salarios del ejército), mantenidos todos por las importantes rentas que el príncipe Carlos recibe del ducado de Cornualles que él administra y usufructúa.

Le siguen en el ranking la rica casa real de Holanda con los 39,4 millones de euros del rey Guillermo Alejandro, el rey Harald de Noruega con sus 25,15 millones, Carlos Gustavo de Suecia con 13,85 millones, la reina Margarita de Dinamarca con 13,21 millones a los que se suman los 2,5 millones de euros que recibe el príncipe heredero Federico y el casi medio millón que percibe el príncipe Joaquín, y el rey Felipe de Bélgica con 10,6 millones de euros. Cantidades todas ellas notablemente superiores a las de la casa real española.

España: la mayor partida, la destinada al personal de la casa

En España el presupuesto para 2015 es un 2% menor al del ejercicio anterior, estando las partidas de gasto mayores destinadas al personal de la casa (3.870.000 euros), y a los dispendios en bienes y servicios (3.280.000 euros), reservándose 50.000 euros para inversiones reales. Los seis miembros que actualmente componen la familia real perciben un total anual de 698.311 euros (115.717 euros menos que en 2011), Jaime Alfonsín, jefe de la casa de don Felipe, tiene un estipendio de 136.208 euros y el secretario general de la casa recibe otros 130.079.

También sabemos lo que reciben para sus gastos el rey Felipe, que en 2014 ha mantenido su percepción de cuando era príncipe (146.375 euros con una retención del 51% de IRPF), la reina Letizia (102.464 con una retención del 47%), y los reyes don Juan Carlos (292.752 euros que ha conservado de cuando era rey frente a los 241.421 del ex gran duque Juan de Luxemburgo) y doña Sofía (131.739 euros), pero no lo que don Felipe pueda dar a su hermana doña Elena, que en 2014 recibió 25.000 euros por sus actividades de representación, por ser algo que se considera parte de la esfera privada habida cuenta de que la infanta ya no forma parte de la familia real. Por otra parte ya contamos con una normativa a aplicar a los regalos de la familia real que diferencia regalos de carácter institucional de los de carácter personal (que se podrán aceptar cuando no superen los usos sociales o de cortesía), con un código de conducta del personal de la Casa del Rey, y con un convenio para la realización de informes de auditoría comenzando en 2015 que se entiende será de aplicación a los gastos de índole oficial.

Pero con la voluntad de transparencia en el punto de mira y en el ánimo de don Felipe aún veremos nuevos cambios en 2015, pues cabe esperar lógicas modificaciones a la baja en la asignaciones de don Juan Carlos y doña Sofía, ahora reyes salientes, y al alza en favor de don Felipe y doña Letizia como reyes en ejercicio, así como nuevas medidas que puedan mejorar la imagen de opacidad que hasta ahora muchos han visto en la casa del rey, si bien no esperemos saber de las cuentas privadas de las personas reales pues eso es harina de otro costal sobre la que no se informa ni en España ni en el resto de las monarquías de Europa.

Ricardo Mateos