Menú Portada
2012 se presenta como un año real apasionante

La monarquía danesa marca la pauta del buen hacer

Enero 1, 2012
pq_926_Margarita-II.jpg

Toda España continúa hablando sobre el caso Urdangarín, o comentando las cifras de las partidas de gasto de los presupuestos del Estado destinados al rey y a su casa. Entre tanto, en Dinamarca un estudio de días pasados declara a la monarquía danesa como la más popular de Europa, con un 80% de plena aceptación entre los súbditos de la reina Margarita II. La monarquía danesa, con un costo anual estimado entre los 40 y los 54 millones de euros, se ha ganado ese prestigio porque, a ojos del profesor Lars Hovbakle Soerensen, de la Universidad de Copenhague, “tiene una excelente capacidad de modernizarse al compás de los tiempos, contrariamente a lo que le sucede la casa real británica (muy lenta) o a la monarquía noruega (excesivamente rápida)”.

Y es que ciertamente la cara real danesa sabe conjugar a la perfección esa mezcla de modernidad y vanguardia -verdaderas, que no fingidas-, en sus formas y sus usos, y en su acercamiento a la población, con la preservación de los símbolos de la realeza de los que no duda de revestirse sin ambages cuando la situación así lo requiere. Y ello nada tiene que ver con cuentas o nivel de fortuna, pues la reina Margarita y su familia ni de lejos se acercan a las astronómicas cifras que se barajan como fortunas del enfermo rey Bhumipol de Tailandia (21.000 millones de euros), el sultán de Brunei (14.000 millones de euros), o el príncipe Hans Adam de Liechtenstein (3.000 millones de euros).

Andrea Casiraghi pillada a 200 km por hora

En tiempos muy utilitarios y de rápida desacralización, los daneses saben mantener ese sabio equilibrio cada día más precario en otras familias reales, posiblemente valorando que la monarquía no es solamente una institución útil, en un sentido práctico, sino también fuertemente simbólica y rica en conexiones con el pasado. Bien distinto es el caso monegasco (a Andrea Casiraghi le han retirado el permiso de conducir por 5 meses por conducir a 200 por hora en su A6), cada día más de opereta y que choca con los denodados esfuerzos de los reyes sin trono por recuperar símbolos en sus respectivos países ganándose un inesperado prestigio.

Tal es el caso de Miguel de Rumanía, que en días pasados declaraba abiertamente “nunca perdonaré a Churchill el que nos entregara a los rusos”. Ese es también el caso de los Habsburgo que, ahora bajo la jefatura del archiduque Karl, continúan con su ya histórica vinculación con la construcción de Europa. Karl de Austria hace grandes esfuerzos para situarse en la trayectoria de su fallecido padre, Otto de Habsburgo, y ya ha comenzado a enviar invitaciones para el Congreso Jubileo por los 90 años del Movimiento Paneuropeo, que postula una Europa de Tradición y de Libertad, que tendrá lugar entre el 16 y el 18 de noviembre y en el que se tratarán temas como “¿Occidente cristiano o postmodernismo pagano?”.

2012, un año real apasionante

El recién estrenado 2012 traerá los cien años de la infanta Adelaida de Portugal, la persona viva mas longeva de la realeza internacional, y las bodas de dos de los hijos de la princesa María Astrid de Luxemburgo, los archiduques Christoph e Imre con sus respectivas novias Adélaide Frapé-Frich (hija de un diplomático francés), y Kathleen Walker (originaria de Virginia).

Todo ello esperando que las bellas celebraciones del jubileo de Isabel II de Inglaterra con el trono no queden empañadas por la preocupante salud de su esposo el duque de Edimburgo, cuyo súbito accidente cardiaco de días pasados llenó de pánico a los ejecutivos de los estudios de la BBC londinense que, de pronto, tomaron conciencia de no estar preparados para tratar la noticia de la posible muerte de un miembro tan importante de la familia real, y a toda prisa desempolvaron trajes y corbatas negros para los presentadores de los noticieros mientras se buscaban elementos de atrezzo para una situación de luto.

Y también veremos como se desarrollan las cosas en Libia, a donde el príncipe Idris al-Senussi ha regresado para, en sus palabras, colaborar a la construcción de la sociedad democrática Libia. Aunque Idris de Libia es el príncipe de aquel país que mas se ha movido en la esfera internacional y que cuenta con mejores contactos, no es sin embargo el más cercano al extinto trono libio para el que podría postularse, con mayor derecho, su pariente el príncipe Mohammed al-Senussi, hijo del último príncipe heredero de aquella monarquía caída en 1969.

Ricardo Mateos