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Sobre el asfalto es impecable, pero según varios observadores británicos como Joe Saward o Andrew Benson, afirman, sin tapujos, que la gestión de su carrera deportiva ha estado manejada de manera errática y trufada de errores

La mejor opción de Fernando Alonso es Mercedes o vegetar en McLaren y, si no, año sabático

Octubre 6, 2014

El asturiano quiere ganar. Para ello necesita un Mercedes y lo sabe. En esta temporada los coches alemanes —fabricados en Inglaterra— , han ganado doce de quince disputadas, mostrando un dominio arrollador, en el que sólo Red Bull ha sido capaz de plantarle cara, pero no mucha
El plan B de Alonso pasa por correr un año para McLaren, aunque es una situación que tampoco es una bicoca

En Mercedes no gustaron mucho los ataques de Hamilton en público a su compañero Rosberg, y su imagen excesivamente desenfadada repleto de tatuajes y una intensa vida social, distan mucho de los adustos germanos, que ven en su hombre ideal a su compañero Nico, muy popular dentro de la marca. 


Fernando Alonso está harto de no ganar. Sufre y padece su ausencia del pódium y aunque no lo diga públicamente, todo el paddock sabe que se marchará de Ferrari al acabar esta temporada a pesar de que tenga contrato vigente hasta 2016. Cláusulas de rendimiento habitualmente presentes en este tipo de acuerdos abren esta posibilidad y todo apunta a que será sustituido por Sebastian Vettel, el tetracampeón que ya ha oficializado su salida de Red Bull aunque sin aclarar su previsible destino final. 

Alonso por su parte decía hace apenas dos semanas que quería ganar y con Ferrari, pero sus respuestas al respecto ahora han cambiado; son poco firmes y no sólo dejan dudas sino que invitan a pensar que no las tiene todas consigo. El asturiano quiere ganar, para ello necesita un Mercedes y lo sabe. En esta temporada los coches alemanes —fabricados en Inglaterra—,  han ganado doce de quince disputadas, mostrando un dominio arrollador, en el que sólo Red Bull ha sido capaz de plantarle cara, pero no mucha. El dominio de los W05 y disponen de una ventaja tal que incluso ya se están mostrando favoritos para el año 2015.

Guerra fuera del circuito
 
Si alguien quiere partir con posibilidades el año que viene, ese es el coche que necesita, y obviamente ese debería ser el destino prioritario del asturiano. El problema reside en que Nico Rosberg acaba de renovar por dos temporadas en la escudería de Brackley y Lewis Hamilton tiene contrato hasta finales de 2015. A pesar de que el británico lidera la tabla y es el máximo favorito al título en juego, corre el rumor de que ya ha sido comunicado que no será renovado, pero si sigue dentro de la formación o no en 2015 cuando sabe que no le quieren, es algo que pertenece al 1% que afirma el director de la escudería les falta para confirmar su pareja de pilotos de manera definitiva para el año que viene. Si Lewis decide salir por su propio pie, Alonso entraría de cabeza. En Mercedes no gustaron mucho sus ataques en público a su compañero, y su imagen excesivamente desenfadada repleto de tatuajes y una intensa vida social, distan mucho de los adustos germanos, que ven en su hombre ideal a su compañero Nico, muy popular dentro de la marca. 

El plan B de Alonso pasa por correr un año para McLaren, aunque es una situación que tampoco es una bicoca. El de Oviedo salió con cajas destempladas en 2007 tras un año tortuoso para ambas partes y no sería muy de su agrado rozarse con un pasado tan poco agradable. McLaren atraviesa por una crisis de resultados aun peor que la de Ferrari. Están sextos en la tabla de constructores y acumulan cuatro veces menos puntos que el líder, Mercedes, del que se quejan públicamente que a pesar de ser clientes de la marca como motoristas, no reciben un material equiparable. Esto puede acabar en 2015 con la llegada de Honda. Los japoneses instalarán en los McLaren sus propulsores pero nadie sabe a ciencia cierta que grado de fiabilidad, potencia, peso y consumo serán capaces de detentar. Puede ser que estén por encima de los Mercedes —los mejores del mercado— o puede que no, y entonces el viaje de Fernando podría ser aún peor de lo vivido ahora. 

Alonso y un año en barbecho

El plan C era algo que negaba de manera vehemente hace unos meses, pero hoy no descarta cuando se le pregunta: una retirada a tiempo no es una victoria, pero no otra-derrota-más. Niki Lauda y Alain Prost ya lo hicieron antes cuando sus opciones eran poco favorecedoras y los dos retornaron a las pistas para ganar títulos. Alonso podría irse a su casa, pasar un año echado en barbecho, dedicarse a impulsar su equipo ciclista, y volver en 2016 cuando vea si el motor Honda corre de verdad instalado en los McLaren, o como caduca el contrato de Hamilton y le deja su asiento libre en Mercedes. Esta posibilidad no gusta nada a Bernie Ecclestone porque perdería un baluarte mediático y empuja a McLaren para que acaben llegando a un acuerdo. 

Es una verdadera lástima que el mejor piloto de la parrilla no tenga un coche a su altura. Ciertamente, sobre el asfalto es impecable, pero según varios observadores británicos como Joe Saward o Andrew Benson, afirman sin tapujos que la gestión de su carrera deportiva ha estado manejada de manera errática y trufada de errores. Ciertamente lo que parecían decisiones correctas en su momento (ir a Mclaren, volver a Renault, salir hacia Ferrari) a la postre se han mostrado más un lastre que como una catapulta. Ha estado en el momento adecuado, y en el lugar inadecuado desperdiciando años de apogeo con resultado deportivo baldío. Alonso no quiere equivocarse más y los únicos que a día de hoy le ofrecen ciertas garantías son los de Mercedes. El resto serían aventuras. Esa es la puerta que ha de derribar, y aunque esté entreabierta, no parece fácil que acabe ahí. 

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José M. Zapico
@VirutasF1